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Cosas que Parecen Cosas

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So.. ¿Where is the press box? No, really...

So.. ¿Where is the press box? No, really…

If it looks like a duck, swims like a duck, and quacks like a duck, then it probably is a duck.

Referencia irónica al “Duck Test” atribuida a James Whitcomb Riley en alusión al razonamiento inductivo.

Les hago a ustedes al corriente de la polémica surgido en torno al enésimo mostrenco internacional que –para esta ocasión- se está construyendo en Qatar.

Si, amigos, nos referimos al estadio Al Wakrah. Y nos referimos al hecho de que nadie lo llama así habiendo cambiado su apelativo por el mucho más erótico-festivo  “El Estadio Vagina” (no se pierdan el video de Jon Stewart), lo que –en un país wahabista y de más que dudoso trato a la mujer (salvo la Jequesa, claro)- no deja de ser de mucha risita.

Desde n+1, sección “El Cuerpo Humano”, brazo armado de esta santa casa y fieles seguidores de Shere Hite, vamos a analizar un poquito el asunto.

En medio del toma y daca periodístico, y como era previsible, no se ha hecho esperar la respuesta de Miss Hadid, que se ha descolgado con lo siguiente:

“ It’s really embarrassing that they come up with nonsense like this. What are they saying? Everything with a hole in it is a vagina? That’s ridiculous.”

She suggested that the comments would not have been made had the architect been male:  “Honestly, if a guy had done this project…”

Zaha, dear, cualquier cosa con un agujero ni nos parece una vagina ni es una vagina. Pero un estadio con plieguecitos curvos y rosaditos y esa forma… parece lo que parece. Y no, no es un barco como pretendes, es una vulva tamaño Mazinger Z. Oye, que te ha salido así, porque lo de la vela, seamos sinceros mientras miramos una fotito, no cuela.

Juzguen ustedes mismos, confeti en 3D incluido.

La cosa alcanza cotas de paroxismo inigualable cuando la defensa del cacharrito de marras se basa en darle la bienvenida como contraposición a los rascacielos “fálicos” que pueblan los skylines de muchas ciudades, lo que podría cuadrar como parte de un Weekend Update de Staurday Night Live, pero resulta bastante bajo de perfil si se pretende que sea un análisis serio del asunto.

Mucho más descacharrante resulta que Zaha Hadid, en un arranque de feminismo “a su modo” de los que suele gastar (En el que lo mismo le da por decir que habría construido más (¿MÁS?) de ser hombre, que le da por achacar las criticas a sus mostrencos basándose en una misoginia que nada tiene que ver con la realidad y que solo ella ve) pretenda convencernos de que no nos habríamos fijado en la peculiar forma del estadio de haberlo firmado un hombre.

Zaha, my darling, nos da igual que lo hayas hecho tú o alguien con algo que le cuelgue. Confiar en ese feminismo autointeresado como cortina de humo barata no deja de ser un poquito infantil (En general lo son muchas de las explicaciones Zahianas) a la vista de unas imágenes que dejan poco lugar a la duda. Y es que ese es precisamente el problema: Que tanto va el cántaro a renderizar que al final lo mismo te sale el coche de la pantera rosa donde debería haber un estadio olímpico que te plantas un monumento a la depilación brasileña total –en tintes sonrosados- en mitad del desierto qatarí.

Porque la realidad es que no conocemos mucho más del estadio de marras que esos renders tan…. ¿Sugerentes? Y no conocemos mucho más porque lo que interesa, desengáñate Zaha reina, es la pura, simple, banal y descontextualizada imagen. La venta del objeto descargado de cualquier otro valor intrínseco que no sea su aspecto y su capacidad de producir un efecto epatante en unas publicaciones de arquitectura devoradas por el consumismo ciego y a la carrera de imágenes sin mayor explicación (Ni ofrecida ni –lo que es peor- solicitada). Eso y –como no- la firma al pie. Que parezca un Zaha, tener un Zaha, construir un Zaha que sea como todos los últimos edificios de Zaha: Una imagen sacada de lo peor del efecto twirl de photoshop, calatraveando que es gerundio, para que no quepan dudas de que nos estamos gastando el dinero donde hay que gastárselo.

Y claro, de aquellos polvos estos lodos (No pun intended, really). Si lo único que importa es la imagen carente de otros valores –o al menos incapaz de trasmitirlos- el estadio Al-Wakrah colapsa al cuestionarse el único que se le ha dado: La imagen icónica (que con una ene menos y una eñe más da para chistes de muy amplio espectro).

Resulta, eso si, interesante comprobar como, lejos de remitir, la separación de la realidad de la arquitectura que pretende pasar por ser de “reconocido prestigio” (Que no está ni mucho menos muerta ni desaparecida, sino solo aletargada a la espera de refuerzos o reemplazos) sigue viento en popa a toda vela caminito de ese universo paralelo en el que la crítica se confunde con la envidia, la disensión con la herejía, el MOMA con un consejo de sabios y lo real con un mundo de presupuestos ilimitados y maquinas de fabricar billetes. ¿Tan irreal es el autoengaño de Zaha Hadid como para no entender la correlación entre “Venta de imagen – imagen fallida: EPIC FAIL”? ¿Tanto como para defender el edificio, no desde sus propios valores –de tenerlos- sino desde ese arranque algo poligonero sobre agujeros y percepción de misoginia impostada a cualquier coste?

A todos los efectos el Observatorio de Mendelsohn, parece lo que parece (Glande al viento). El Guggenheim –el bueno- no deja de tener agujero (Y ciertas formas peculiares). Pero tienen ambos edificios, ambos proyectos, otros valores. Otros principios y otros finales. Responden a otros criterios muy alejados del epater le bourgoise visual que se practica con delectación en nuestros días y gracias al cual ver una planta y una sección en una publicación de arquitectura resulta más difícil que encerrar a McGyver en una ferretería. Dicho de otra manera, lo que en estos edificios es anécdota –pues responden a otros parámetros- se convierte en el caso que nos ocupa en el único –y pobre- elemento definidor.

Y sin embargo, y tan divertida como nos parezca la polémica y la previsible cantidad de bromas, imágenes tuneadas y chistes que se nos avecinan, lo más peculiar de todo el asunto es que a la arquitecta en cuestión (Y a muchos de los medios que se hacen eco del “Vaginagate”) lo que les parezca “embarrasing” sea esta cuestión y no la autentica realidad sobre la que se cimienta el mundial de fútbol de Qatar y sus construcciones, esta incluida.

Una realidad compuesta por mano de obra esclava en manos de sus empleadores, trabajando en turnos que harían palidecer a los constructores de las pirámides y con una mortalidad laboral más propia de una catedral del siglo XII que de una obra del XXI. Una realidad que aprueban -aunque sea tácitamente- nuestras queridas naciones “democráticas” al enviar a 11 millonarios a pegarle patadas a un balón a unos estadios construidos de semejante manera (Y con el agravante de estar muy preocupados por el calor sobre el césped no sea que se deshidraten las criaturas). Se ve que el fútbol (El nuevo opio del pueblo) todo lo tapa y todo lo lava, sea un dictador impresentable como Teodoro Obiang o una teocracia absolutista como la qatarí.

Esto por lo visto a Miss Hadid no le parece “embarrasing” o no se lo parece lo suficiente como para pronunciarse al respecto. Una posición a lo Pilatos que no nos es desconocida para esas multipremiadas y multiadoradas elites que han convertido ciertos países donde los derechos más básicos se aplican de forma distraída en cantera de proyectos con pocas preguntas que responder y muchos (petro)dólares que gastar.

Pero, de nuevo, esta huida hacia adelante y este desprecio por la realidad completa de los proyectos forma parte integrante de la debacle profesional que aun vivimos (Sea en este formato musculoso y starquitectonico o en otros más periféricos y engañosamente “novedosos”): Una en la que la arquitectura se despoja de todo contenido, social, económico, funcional, urbano… y se convierte en un puro capricho, en una carísima folie de postal, en una representación simplificada de si misma para el consumo fácil y el adocenamiento del valor critico y social que sin duda debe tener –y ejercer- la disciplina.

Si todo lo que nos queda es eso, y si a eso es a lo que se juega hasta el absurdo, ¿Es de extrañar que solo eso –el parecido con una vulva o no- sea lo que trascienda? ¿Qué se juzgue lo que hicimos por sus muy endebles bases? Sea un casco, una pirámide de la reconciliación en un país sin libertad de prensa, un nido de pájaros, una performance banalizadora de una realidad social mucho más compleja o un sexo femenino en chapa sonrosada la pregunta se mantiene, pues el resultado es el mismo:

¿Es esto todo lo que somos capaces de ofrecer o podremos quizá –algún día- desprendernos de la simplificación y del cliché para plantear una recuperación de aquello que hace de la arquitectura un bien social y necesario?

Así, mientras decidimos si la cosa tiene barbas y es San Anton o no las tiene y es la Purísima, es lo otro, lo que realmente importa lo que se nos escapa. Lo que cada vez está más lejos, y cada vez cuesta más creer que forme parte de nuestra labor hasta el punto de no saber si algún día seremos capaces de retomarlo o estaremos tan perdidos en nuestras propias trampas saduceas como para encontrar el camino de vuelta.

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Written by Jose María Echarte

noviembre 26, 2013 a 19:59

10 comentarios

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  1. […] Hadid proyecta un gigantesco coño, pero dice que no, que son cosas […]

  2. Se os pira bastante. No estoy de acuerdo con el parecido. Juzgar la arquitectura por los parecidos que evoque me parece indigno de arquitectos. El edificio sigue la línea de lo que viene siendo la arquitectura de Zaha desde siempre, que se podría tildar de más formalista o menos, pero de ahí a todo este artículo… me parece que os habéis pasado cinco pueblos.

    Fernando

    noviembre 28, 2013 at 15:00

  3. ¿”La línea de lo que viene siendo la arquitectura de Zaha desde siempre” cual es exactamente? ¿La de su obra grafica inicial? ¿La de sus primeras obras antes de que el Katya hiciera estragos? O la de esta etapa en que da lo mismo ocho que ochenta?
    Querido Fernando, lea atentamente el articulo: Es precisamente lo que usted nos achaca lo que se critica. La arquitectura de Zaha SOLO puede juzgarse en este momento por lo visual, dado que esta completamente vacia de otras cuestiones (Busque a ver si encuentra muchas plantas o secciones de esto). De hecho es esa precisamente la forma en que Zaha vende la moto (Y menuda moto) y la forma en que se nos vende a los demas su “excelencia”: Mediante imagenes descargadas de cualquier otra de las infinitamente complejas cuestiones que deberian importar en esta disciplina.
    Cuando eso -la imagen por la imagen- falla de forma tan estrepitosa como en este caso (Y podemos discutirlo mucho o poco, pero esto es a todas luces un monumento a la vulva) no queda nada mas que justifique el “icono”, salvo quiza la firma de la autora (Pobre consuelo).
    De hecho le hemos puesto ejemplos varios. Uno ha estado en el observatorio de Mendelsohn y (No siendo su mejor obra) posee otros valores que hacen que lo que “parece” (Tambien muy claro) sea anecdotico. En el caso de Zaha hace años que lo anecdotico es lo unico. Y ese es el problema.

    Jose María Echarte

    noviembre 28, 2013 at 15:11

  4. ¿Creéis que este edificio supone un punto de inflexión en la arquitectura de su firma? A mí no me lo parece. No encuentro diferencias sustanciales entre este proyecto y otros muchos anteriores. He leído el artículo con detenimiento, y me parece que el edificio no se asemeja necesariamente a una vagina, me parece que establecer esa comparación es una forma de denostarlo “por la vía directa”, sin hacer una crítica seria, pues se queda en la anécdota. Si no hay plantas y secciones es porque no se han publicado, pero personalmente dudo que una arquitecta de la trayectoria de Zaha Hadid sea capaz de vender la moto con una mera imagen, máxime cuando va a tener que llevar a cabo la propuesta. Personalmente, creo (y a lo mejor me equivoco) que detrás de esa imagen que a vosotros os evoca algo sexual hay más de lo que parece. ¿Es el edificio Agbar un mal edificio por su resonancia fálica? ¿Lo es la torre de Foster en Londres? Al fin y al cabo, lo veremos construido, y entonces sí podrá hacerse un juicio de valor ajustado. A mí el estadio, como tal, me tiene buena pinta. Las “resonancias vaginales”, que para mí no son tan claras, en todo caso sólo serían apreciables desde una vista de pájaro, desde la que no suele verse un estadio. Creo que se trata de una crítica excesivamente beligerante a partir de una coincidencia formal que, en mi opinión, no es tan literal y mucho menos intencionada.

    Fernando

    noviembre 28, 2013 at 15:44

  5. A ver. Despacito. No es ningun punto de inflexion: Es tan banal como los anteriores. Y probablemente como los siguientes. Tan esperpentico, vacio, ilogico y posturista como casi todo lo que sale de Chez Zaha en los ultimos años.
    Por “la via directa” siga esta relacion de acciones (Y su autor): Colocar un estadio por su imagen (Zaha). Publicitarlo por su imagen (Zaha + Qatar). Conseguirlo por su imagen (Y por su firma) (Zaha). Por la via directa se critica la irrealidad de quien vive de vender imagenes (Hace mucho que Zaha no produce arquitectura, aunque construya cosas, sino imagenes con firma) y luego se extraña de que haya criticas o comentarios cuando LO UNICO que se vende es eso. (Le reto, de nuevo, a que me explique COMO funciona esto que antes de descubrir los parecidos ya se vendia como “Obra maestra”). Lo que se critica (De forma beligerante, claro) es que a Zaha le parezca “embarrasing” que comparemos su estadio con lo que parece (Es usted el unico que conozco que no le ve el parecido) y no se lo parezcan los medios por los que se va a construir.
    Zaha tiene una larga tradicion de vender burras incompletas, vease el pabellon puente de Zaragoza: !00% de sobrecoste (40 millones de euros de mas) y constantes problemas en la obras por indefiniciones del proyecto. Que este usted pagando un Zaha a precio de Zaha, no significa que lo que vaya a obtener lo valga, asi que me perdonara que dude de esas plantas y esas secciones. Por otra parte lo normal es que existan pero lo que se le dice ES QUE NO IMPORTAN. No se usan. No sirven salvo para el que tenga que estar a pie de obra porque lo que importa a la hora de decirnos lomuy mgnifico que es el cacharrito es LA IMAGEN (La ridicula imagen en este caso).
    El edificio Agbar es muy malo porque funciona muy mal. Porque la piel interior es un desproposito constructivo y funcional que solo responde a razones visuales (De nuevo el render) y la exterior es completamente innecesaria y redundante (Y de muy complejo mantenimiento). Porque la punta es de limpieza imposible y porque de la planta mejor ni hablamos. Y que parezca lo que parece es de nuevo identico problema con la salvedad de que Nouvel, al menos, reconoce que va por el mundo plantando vibradores como el que planta coles.
    El estadio tiene buena pinta, dice usted. ¿Por que? ¿Como funciona? ¿Como se entra? ¿Como se sale? ¿Como es la circulacion? ¿Como su seccion? ¿Como sus proporciones? ¿Es comodo para circular por el? ¿Sirve a su funcion? ¿Esta preparado para algo mas que el futbol?. A usted le da buena pinta ¿Por que? ¿Por su imagen? Me da usted la razon entonces.
    Los estadios se ven mucho a vista de pajaro. En cualquier retransmision. Y mucho mas en un mundial en el que el estadio en cuestion va a albergar la ceremonia de inauguracion. No quiero imaginarme lo que va a ser el lanzamiento de fuegos artificiales desde el campo, visto de noche y en aereo. Por otra parte, y dado que los estadios no se USAN en vista aerea ¿Por que Zaha, Qatar y quienes publicitan este desproposito nos lo venden de semejante manera y no de forma que sea analizable (Plantas, alzados secciones, detalles constructivos, circulaciones, perspectivas REALES)? ¿Cree quiza que es porque lo unico qu les interesa ES ESO?
    En resumen, querido amigo, lo que se critica esta muy claro: La venta de la imagen sobre todas las demas cuestiones es una banalizacion de la arquitectura. Cuando la imagen resulta ser (O parecer) un chirri en medio del desierto (Rosita y todo) el castillo de naipes de la banalidad iconica se deshace en menos que dices “Vulva”.

    Jose María Echarte

    noviembre 28, 2013 at 16:34

  6. Ver el potorro de Zaha, pensar melancólico en el estadio de Braga -y el chiste no es intencionado, sexualmente hablando- y echarme a llorar es todo uno. ¿Qué pensará Souto del estadio-chumino?

    pedroivanramos

    noviembre 28, 2013 at 17:12

  7. Banal, no arquitectura banal, sino banal a secas. Respecto a la polémica creo que es la propia empresa Zaha quien lanza “sotto voce” la crítica, quien la inicia. Le viene bien que se monte un “pollo”.

    Ruiz Recco

    diciembre 1, 2013 at 0:18

  8. Bueno, estadios lùbricos aparte, yo hablo desde mi pobre experiencia; no he trabajado para Zaha (aunque casi rozo un proyecto suyo para hacer detalles de fachadas, y menos mal que no lo toqué, sino tendrìa canas ahora mismo); pero sì que he trabajado como arquitecto en estudios de “renombre” que hacen propuestas similares en proyectos de gran envergadura, en China, Laos, Vietnam, y otros paraìsos asiàticos.

    Lo que se vende es una imagen muy retocada con photoshop, con el objeto de impresionar a gente que tiene mucho dinero y mucho ego. Tienes tu càscara de Rhinoceros 3D, se lo pasas a los de renderizado, luego viene el becario “aventajado” en photoshop, te lo monta en una imagen, preparas cuatro plantas tipo (en chiquitito, total, no se van a ver..) creas un documento, diez pàginas de la cual una es la portada, otra texto, una para plantas y secciòn (si tienes suerte) y el resto imàgenes. 30.000m2 de viviendas, comercios, oficinas y puerto? Dos semanas, no, mejor, diez dìas, y ve toqueteando una opciòn B alternativa. Y una vez que se ha presentado, y no se ha vendido, poco importa, le endosamos el mismo a Bahrein, Lìbano o a Seùl, total!!

    Lo que quiero decir es que los proyectos no se reflexionan, porque no hay tiempo! echas 20 anzuelos, que algo caerà a pesar de que la carnaza sea pobre.

    El problema viene DESPUES. Y si ganas? entonces qué? “Augusto, mira, hemos ganado este concurso para hacer 20 viviendas mirando al mar, y sòlo nos caben 16, la mitad de ellas mirando a patios interiores”. Ah, ahì os quiero ver!!

    Probablemente Zaha tendrà un estudio con un gran departamento de concursos que se dedicarà a escupir imàgenes para concursos que Zaha vendrà a recoger dos horas antes de la reuniòn presentaciòn. Y tendrà un departamento AUN màs ganso de gente que hace sus imàgenes se vuelvan proyectos realizables y construibles.

    (El departamento jurìdico para pleitos legales, ése también tiene que ser para verlo…)

    No es arquitectura, es show and bussiness. Es espectàculo! Atrezzo puro que los grandes archistars manejan con maestrìa. Acabé aburrido de todo ello, me dedico ahora a la rehabilitaciòn, pagan peor, te ensucias los zapatos visitando obras, pero es arquitectura fìsica, y no un BIM, o sucedàneo de BIM.

    Augusto

    diciembre 3, 2013 at 12:00

  9. A mí me parece que está para comérselo.

    Roberto

    diciembre 3, 2013 at 18:54

  10. […] Hadid proyecta un gigantesco coño, pero dice que no, que son cosas […]


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