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El Nueve Por Ciento

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Ready, stady, PAY!

Ready, steady, PAY!

Tiene uno la sensación hace ya muchos años de que el Barón Pierre de Cubertain está en su tumba revolviéndose cada vez que se acerca otro “año olímpico”.

Seamos sinceros, todo el asunto de los comités de selección, visitas, inspecciones, ciudades y demás zarandajas suena a cuento chino, a sobornos (Tan feos como los que le costaron el cargo a Samaranch), a una cosa en la que Alberto de Mónaco tiene voto y en la que Iñaki Urdangarin tuvo alguna responsabilidad (Lo que ya de por si es para echarse a temblar), y a una fiesta cuyo pastel se reparten entre cuatro corporaciones (Nike, Adidas et altri y un largo etcétera de prestadores de servicios especializados).

Por lo demás, las llamadas a la unidad eterna, el amor de los pueblos y otras demagogias simplistas, pierden todo su significado en una autentica orgía de dinero público y de medios económicos en la que lo interesante es ver si fulano corre mucho o poco mientras la realidad se deja de lado (Se ve que no da bien en cámara).

Sin embargo, estas podrían ser (Aunque la corrupción del COI, como la de la FIFA están mas que vistas en sucesivos escándalos que parecen solo la punta del iceberg) cuestiones personales.

Madrid opta ahora (Y van…) a la candidatura a unos Juegos Olímpicos en 2020 (Segun el logo, en 20020, que igual erá más acertado). La obsesión megalómana de un Alcalde que dejo su ayuntamiento como el mas endeudado del país ha sido heredada por esa indigente intelectual que es Ana Botella (Y no crean que esto es una cuestión partidista: Sus oponentes electorales han demostrado una vez tras otra ser tan escasitos (La playstation de Simancas) y tan inanes (Rafa Quien) como ellos.

Lo malo, déjenme ser claro, es que ahora existe la posibilidad de ganar. Con una Turquía salpicada por los casos de dopaje (Que tiene uno para si que no son la excepción sino la norma en todo el deporte de alta competición) y un Japón “post-Fukushima” tratando de demostrar que por comer tofu en Tokio no te va a salir un tercer ojo como al pez de los Simpsons, cabe la maldita posibilidad de que esta vez nos llevemos este premio envenenado.

Veamos en profundidad.

Ya tuvimos en este país unos juegos Olímpicos. ¿Los recuerdan? Venían acompañados de una Expo en Sevilla, de un AVE y de una ingente cantidad de obra pública en la que Samsonite hizo el agosto (The little black maletin), se seobrepago todo y se perdió dinero público como si no hubiera mañana (Sirva como metáfora perfecta del asunto aquella Carabela –La nao Victoria- que se preparo para la Expo, y que tras una inversión curiosita –como poco- se hundió el mismo día de la botadura).

¿Qué queda de aquello? El recinto de la Expo de Sevilla languidece convertido en un no-lugar del que no se sabe que hacer, falto de mantenimiento y lo que es mas grave 21 años después, de uso. El AVE, joya de la traza ferroviaria acabó siendo un éxito, pero ya saben, en palabras del secretario de transportes de Estados Unidos (Un país poco sospechoso de no tener una red ferroviaria extensa como pocas) “Es muy bueno, ojalá pudieramos permitírnoslo”. Menos mal que no le enseñamos el aeropuerto de Castellón, donde aun están esperando la llegada del primer vuelo con ansia.

Y Barcelona. Queda Barcelona. Dejando de lado que la transformación de la ciudad llevó aparejada una sustancial especulación urbanística (Y arquitectónica, controlada por el selecto grupito de siempre), lo cierto es que Barcelona cambio su aspecto, aprovechó los juegos para reinventarse y que gran parte de las mejoras urbanas que introdujo el evento continúan siendo validas (No entraremos en el qui podest) hoy en día.

Ese es, y no otro, el balance. Porque al 92 le siguió, ay, la crisis. Una de la que nos decían habíamos salido con nota en el 96, y de la que no salimos nunca, decididos a emplear el camino fácil (Urbanismo “caja registradora”, construcción extensivísima, sol y playa) y nunca el esforzado (Investigación, producción, talento, formación). El decenio salvaje (1996-2006/8) tapó lo que ya se veía venir (Corrupción, galvana moral, perdida de derechos, conversión de la política en una casta autista, gobierno bancario, partitocracia, financiación de partidos y otras entidades públicas, sobrecostes de obras, megalomanía) con ladrillos, suelos reclasificados y mucho dinero fácil a tipo de interés bajo. España se convirtió en el país con más BMWs, con una glorieta por cada polideportivo, dos estatuas por glorieta, un centro de interpretación de la lenteja salvaje por cada estatua… y 50 grúas (Primeras calidades) por centro de interpretación.

Ahora, años después, vivimos la realidad que vivimos. Un país que ha rescatado bancos a base de dinero público, que ha recibido dinero de la Unión Europea, con mas de 6.000.000 de parados (Menos 31 afortunados, según la ministra Báñez, otra indigente intelectual) y con unos recortes (¿Sacrificios era?) en prestaciones sociales que en ningún caso se han visto acompañados por una asunción de responsabilidad política.

Vayamos a lo específico pues. Este es el país de la Cidade da Cultura (300% de incremento presupuestario), de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Aproximadamente un 200% de aumento). El país de las instalaciones (Ruinosas) de la Copa América que supusieron un fracaso económico y publicitario con el escarnio del traslado de la sede a Emiratos Árabes. El país del Gran Premio de Formula uno de Valencia (40 millones de euros por edición más los 33 que se le deben a Eccleston por la cancelación del contrato). El país de la EXPO de Zaragoza, ejemplo preclaro de que hay quien no aprende en cabeza ajena y que llevó a la ciudad maña a repetir los mismos errores que Sevilla con aderezo arquiestelear (Baste como ejemplo ese pabellón-puente. 80% de sobrecoste por un elemento sin uso). El país de los pabellones de la relajación en ruinas, de los aeropuertos sin aviones pero con estatua del “prócer” de turno pagada a precio de Chillida.

El país que Jacques Herzog definió (Involuntaria y torpemente) de forma clarísima cuando decía que era en el que los alcaldes e instituciones:

[…] tienen sensibilidad respecto a la arquitectura. Saben cuál es su importancia y no enfocan los proyectos sólo en términos de utilidad sino también de estética. Quieren que los edificios sean bellos y graciosos.

Graciosísimos Jacques. Graciosísimos.

El país en el que en resumen, ha ocurrido todo lo anterior (Y tantas otras cosas de similar jaez) sin que haya habido una sola asunción de la responsabilidad. Un afeamiento de la conducta y un reconocimiento de los errores cometidos. En este aspecto, quienes vivieron derrochando de un –falso- cuerno de la abundancia, siguen ahí, pidiendo sacrificios con gesto de “comprendo tu dolor” paternalista y estomagante, e imponiéndolos a una sociedad de la que no son parte. Cambiada la música la banda sigue tocando y quien se acostó derrochando millones (O permitiendo silente que sus pares los derrocharan) se levantó austero por la vía de “No lo volveré a hacer mas” de Sandro Giacobe. Poco –muy poco, nada- creíble.

Porque tristemente, las bases de aquel sistema –y vamos a lo estrictamente legislativo- son las mismas. Ese favorecer abstrusamente las ofertas económicas (Las bajas, por ser claros, puntuadas hasta el 50%) aunque estas desafiaran a la razón para que posteriormente la realidad se mostrara testaruda -en euros- vía desviación presupuestaria. Un sistema que oscurece hasta extremos insospechables la fiscalización del gasto y que se autoengaña en rueda de prensa con anuncios iniciales de coste que, una vez llegado el corte de la cinta inaugural, jamás son repetidos, perdidos en una marasmo de modificados, reformados, complementarios y otras maravillas del sistema de licitacion español. Uno en el que para acometer un gasto público no es necesario tener el dinero (Sorpréndanse) sino solamente la partida presupuestaria (La caja) donde meter el dinero, aunque esta este vacía.

Siempre nos quedará, claro, la excusa de “Los puestos de trabajo”. Lugar común donde los haya, que junto al “interés publico” –aplicado al urbanismo- es el cajón de sastre más caótico y torticero que pueda imaginarse. Es la justificación de Eurovegas, es la del “milagro” económico español del 96. Es la que nos indica que la casta ególatra de gobernantes, conseguidores y arrimados al poder con ansia de medrar (Y de que caiga algún encarguito) no han aprendido absolutamente nada, incapaces de deshacerse de viejas maneras agotadas. Pan para hoy, hambre para mañana y una preocupación nula por aquello que es realmente necesario en un país que no produce precisamente petróleo: Formación, educación, investigación, ciencia. Por pura comparación, calculo a groso modo que el coste de preparar las sucesivas (Tres ya) presentaciones olímpicas, incluidos los sueldos de los conseguidores olímpicos (Que los hay, lo que ya da detalles de la limpieza del asunto) y las clases de inglés de la Alcaldesa Botella se acerca bastante a lo necesario para mantener los centros del CSIC en funcionamiento.

Nada que nos deba extrañar en España, siglo XXI, donde la fuga de cerebros es, para una ministra incapaz, “movilidad exterior”, o se atribuye al espíritu aventurero de Dora Exploradora. Donde investigadoras de primer orden deben irse –huir más bien- (A la NASA, nada mas y nada menos) hartas de soportar los desprecios constantes de una casta dirigente chusca y paleta. Donde nos importa poco perder a toda una generación de trabajadores, investigadores y universitarios magníficamente formados, pero estamos encantados de subvencionar un infocomercial de 20 días a la mayor gloria de Nike.

Porque lo real es que es imposible saber si los juegos perderán, ganarán o empatarán. El factor aleatorio es demasiado impredecible. Y, siendo sinceros y mirando el historial de fiascos anterior y lo poco que ha cambiado el panorama de sus gestores y propiciadores:

¿Estamos dispuestos, está este pais preparado para jugarse el dinero público en una apuesta de este calibre? ¿Existe la cultura de respeto por lo público, por el bienestar de la mayoría, por el servicio social, suficiente como para que el asunto no acabe convirtiéndose en una orgía presupuestaria de difícil recuperación, futuro incierto y mantenimiento imposible –cargado sobre las espaldas de nuestros nietos-? ¿Es el mejor momento, son los mejores quienes ansían la sede olímpica (Gobiernos y oposiciones, pues no hay distingos en este aspecto)? Mucho nos tememos que no.

Partamos de la base de que es falso que todas las infraestructuras estén construidas para Madrid 2020 . La peineta necesita inversiones millonarias  y las adaptaciones de IFEMA y las sedes temporales podrían por si solas financiar proyectos de investigación durante quinquenios a todo tren. Las ampliaciones de metro e infraestructuras superan los 500 millones de euros, y el suma y sigue del goteo de millones resulta abrumador para un país que esta largando profesores universitarios a manos llenas. Cabe aquí una pregunta, me perdonaran si es maliciosa: Visto el futuro incierto de muchos de los muertos constructivos que pueblan el territorio español y que van camino de la privatización de facto ante la incapacidad de sus administraciones de hacer frente a unos mantenimientos en los que debieron pensar primero… ¿Qué futuro creen que les espera a los hitos olímpicos de llegar estos a construirse?

En Londres empiezan a preguntarse como se les ocurrió meterse en este fregado, que ni siquiera ha cubierto los mínimos de empleo prometidos. En Grecia la deuda dejada asciende a 9.000 millones de euros. En Montreal tardaron decenios en recuperarse del fiasco del 76, incluidos nuevos “Impuestos post Olímpicos” para paliar una deuda insalvable, algo que visto el historial del gobierno actual (Al que no le salen las cuentas de la lechera de cuando estaban en la oposición) puede no quedar tan lejos de la realidad. Salt Lake City obtuvo su sede mediante sobornos.

[De hecho cabe la pregunta ¿Es lógico en un mundo hiperconectado este paseo de sedes que favorece únicamente a los mediadores, conseguidores, comisionistas y demás especies –Albertito de Mónaco incluido- en este dispendio salvaje de capital publico? ¿Es racional que ciudades y estados que deberían estar más preocupados por otras cuestiones gasten a manos llenas en un absurdo e infantil juego de ver quien es “más mejor” año tras año, cuando quizá lo ideal sea establecer sedes fijas?

Por fantasear levemente: Si juntamos los gastos de competir por las sedes de todas las ciudades presentadas, más los gastos de cada una de ellas en infraestructuras –muchas de ellas abandonadas a su suerte después- nos da para construir unas islas artificiales en aguas internacionales –nos evitamos los favoritismos- con aeropuertos, hoteles, instalaciones y demás zarandajas y nos sobra para invitar a Alberto de Monaco a esquiar, e incluso para que lo haga el mismísimo Bjarke Ingels, fijénse ustedes (Total, peor no va a quedar)]

Si me tiran por lo arquitectónico, lamento ser tan claro pero no tengo el más mínimo interés en engordar aún más las cuentas de los sospechosos habituales. Los que repiten olimpiada tras olimpiada, evento tras evento, generalmente a dedo (O a dedo encubierto, que es aun peor, por lo falsario). Los que creen que los manirrotos dirigentes españoles son graciosísimos y a los que hace mucho tiempo que se les olvidó que sus clientes no son las revistas del colorín arquitectónico ni sus propios y desmedidos egos sino los ciudadanos a los que se comprometen a servir con cada presupuesto público, y a los que vilmente traicionan con cada modificado. Escribo esto además convencido de que estos mostrencos olímpicos tienden a ser flor de un día. Hijos elefantiásicos de un pasado que se resiste a marchar y de un neoliberalismo atroz y desnortado que confunde moda con arquitectura, ego con responsabilidad y servicio con autoservicio. Pocos de ellos quedarán para el futuro como ejemplo más que de su propia intrahistoria febril de gasto y espectáculo desmedido. Miren el Nido, ejemplo de lo que puede conseguirse con mano de obra en reeducacion e imagen de un régimen poco amigo de los derechos humanos, propiciada por un Ai Wei Wei que se posturea como enemigo de dicho régimen para lo que le interesa. Las piscinas londinenses, con el techo más caro del mundo (Interesante elección de gasto en una piscina, de los cuatro estilos solo uno disfruta del dispendio: Espalda). La lista es interminable.

El sábado saldremos de dudas. Encuestas de todo pelo (De las que desconoce uno la pregunta, probablemente tan simplista como dirigida) convierten a quienes no tenemos el mínimo interés en jugar a esta ruleta rusa económica (No ahora, no con estos mimbres, no sin una cultura firme de respeto por la ciudadanía y por el dinero publico empleado en lo que se debe, no en fastos poco recomendables) en un 9%.

Yo soy de ese 9%, que sospecho no es en realidad tan bajo. Ya saben, el hombre es el único animal que tropieza dos veces (O más) en la misma piedra, y en estas cuestiones –al contrario que en “La segunda oportunidad”– no hay moviola que valga. Al régimen de los que se las daban de nuevos príncipes y no pasaban de manirrotos paletos gastadores que compraban proyectos por firmas y a quienes se los vendían, puede llenárseles la boca de austeridades (De los demás) y de “el final de las arquiestrellas” respectivamente, pero lo cierto es que el pelo de la dehesa sale al poco de frotar.

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Written by Jose María Echarte

septiembre 6, 2013 a 13:56

7 comentarios

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  1. […] Fact check de los JJOO en España […]

  2. La herencia de la Expo 92 es mucho más que el que en La Cartuja haya unos cuantos edificios sin uso. Al igual que ocurrió en Barcelona la ciudad mejoró infinitamente sus estructuras. ¿Que hay elementos que podían haber sido mejor aprovechados (Palenque, monorraíl)? Pues claro que sí, pero lo bueno superó ampliamente a lo malo (sólo por haber aprovechado e incluido en la ciudad ese páramo que era La Cartuja, desbloquear el río, por la construcción de las estaciones nuevas de trenes y autobuses y por la SE-30 la cosa ya mereció la pena), pero claro para eso había que conocer la ciudad antes y después, y no hablar desde la distancia. Si quería usar Sevilla como ejemplo de dinero tirado podía haber mencionado mejor el Estadio de La Cartuja construido para el Mundial de Atletismo de 1999. Eso sí fue una cagada que a la larga no ha valido para nada.

    Por otra parte, el resto del artículo es perfecto.

    Jose MME

    septiembre 7, 2013 at 12:36

  3. Excelente análisis

    Cobri

    septiembre 7, 2013 at 12:43

  4. jose MME no manipule, el estadio la cartuja fue construido para que sevilla (y su eterna “gloria”)celebrara los JJOO de 2004, ya que había que tratar de rentabilizar el agujero de la expo…El “gran” Chaves y el alcalde sevillano de turno decidieron gastar el dinero de los andaluces (y engordar así, aún más, el agujero de la expo) para una candidatura olímpica que fue un auténtico fracaso. El sueño olímpico se esfumó pero eso sí, el estadio (mal llamado olímpico) se construyó y el agujero de la deuda creció. Un par de amistosos internacionales, final de la copa del rey, unos cuantos conciertos y el citado mundial de atletismo…y ahora qué? cada año una infraestructura deficitaria que necesita dinero para su mantenimiento y encima, ninguno de los 2 clubes de fútbol quisieron moverse a dicho campo para darle un uso más habitual

    javier

    septiembre 7, 2013 at 14:12

  5. Falso, y si alguien manipula es usted. La candidatura a los JJOO de 2004 fue posterior a la concesión del Mundial de Atletismo, una simple cuestión de fechas, ¿o he manipulado las fechas también?

    Si acaso puede decir que los JJOO querían rentabilizar el agujero del Mundial de Atletismo, no el de la Expo. Cuando se vio que el gasto era inasumible, que ni Betis primero ni Sevilla después se irían a jugar allí salió el tema de Sevilla 2004. Me hace gracia porque si quería meter una organización deficitaria de un evento en Sevilla lo tenía muy fácil con dicho Mundial, pero se ha ido a la Expo y ha demostrado lo mal que queda hablar de oídas.

    Y sí, era el gasto de dinero de los andaluces, como el nuevo Ramón de Carranza, el nuevo La Rosaleda, la Nueva Victoria, los Juegos del Mediterráneo, el Ciudad de Lepe, el Nuevo Colombino, el Nuevo Arcángel (dos remodelaciones en 10 años), el Fernando Hierro de Vélez, la cosa esa del caballo de Jerez…pero el odio ciego a lo sevillano hace al señor Javier decir lo que dice.

    Jose MME

    septiembre 7, 2013 at 15:27

  6. Por cierto, no hay gran parte del trabajo en las olimpiadas que se mueve por voluntariado? (uséase, de gratis?)

    amonfareto

    septiembre 7, 2013 at 20:55

  7. A ver, procedamos por partes.

    La Expo fue un ejemplo de fracaso, dado que el fin no justifica los medios. En Barcelona (El otro evento del año en este pais) y aun con la tremenda especulacion urbanistica que se produjo, se empato -numeros gordos- gastos con costes y se dejo una ciudad muy mejorada que cambio no solo su funcionamiento sino la percepcion exterior que de ella existia: De ciudad industrial a ciudad turistica y cosmopolita. Sevilla ya era una ciudad turistica muy conocida y (Aunque mejoro, lo que es innegable) no amplio de forma espectacular su feedback exterior.

    Por otra parte, no me emplee la SE-30 como ejemplo porque vamos mal. Aun tiene tramos interurbanos de trafico muy lento y es tirando a estrechita, el puente Calatraviano es un engendro carisimo (Poco ampliable y como estructura un fiasco torturado). Las perdidas finales de la Expo (Y me refiero solo a la sociedad EXPO 92, sin incluir desfases en obra publica “exterior”) llegan casi a los 37.000 millones de pesetas (222 millones de euros, asi a grosso modo) lo que es una factura elevadisima pese a que se mejorara la ciudad (Cosa que no niego). Dicho de otra manera, podiamos habernos ahorrado a Curro y haber invertido en infraestructuras (Con 222 milliones, creame, se construyen muchas) sin necesidad de pasar por el dislate expositivo. Servidor es andaluz, conoce la ciudad antes y despues, e insiste en su opinion: ¿Esta mejor Sevilla? Si, sin duda. ¿Se pago esa mejora a un precio tremendamente inflado? Por supuesto. El fin sigue sin justificar los medios y la Cartuja sigue siendo un no-lugar como lo es el recinto de Zaragoza.

    [Empleo en ambos casos -Barcelona y Sevilla- los datos oficiales (Tribunal de cuentas) y asumo que ambos estan maquilladisimos. Lo mas probable es que Barcelona perdiera -Sin llegar a ser uno de los fracasos historicos del olimpismo (Atenas, Montreal….) y que Sevilla perdiera mucho mas de lo reconocido]

    El estadio Olimpico de Sevilla se construye por ambos motivos inseparables. Para albergar el mundial de atletismo en primera instancia pero con la opcion olimpica en mente, como forma de rentabilizar las instalaciones de la Expo para las olimpiadas de 2004. [Seria por otra parte ridiculo (Aunque no extraño a la politica de infraestructuras andaluza, ciertamente) gastarse los 120 millones de euros que costo para un evento unico como el mundial de atletismo y sin el compromiso firme (Que no estaba claro) de traslado de alguno de los equipos de futbol]. Asi que ambos dos llevan razon porque la herencia del cuento de la lechera manirrota es que se construyo para rentabilizar la Expo con el mundial y con la candidatura olimpica en mente (Ninguna de las tres cuestiones dio resultado positivo alguno: El mundial perdio dinero, era imposible repetir para 2004 por la cercania con el 92, la Expo continuo siendo una factura enorme a beneficio de inventario y el estadio es un muerto con unos costes de mantenimiento tremendos).

    En cuanto al resto de estadios, son igual de ruinosos en su mayoria que el de la Cartuja (Un mal no borra otro menor). Lo que llama la atencion en el caso Sevillano es que se mantuviera la espiral de dislates “publicitables” para tapar unos fracasos economicos con otros. De la Expo a los juegos de 2004, pasando por el mundial del 99 (Que se empleo como prueba de que Sevilla podia organizar unos juegos) y finalizando a nivel autonomico con la inauguracion de la A-92….. en 2002, diez años despues de lo previsto pero poniendo alfombra roja (sin verguenza ninguna).

    En cuanto a los voluntarios su trabajo principal se desarrolla DURANTE los juegos (Y en los meses proximos). Cuendo en las ruedas de prensa de ayer se habla de “El enorme esfuerzo realizado” se esta hablando de gente que cobra un sueldo (Y no precisamente uno bajo): Los miebros de la candidatura, el presidente del COE, el conseguidor contratado para gestionar el cabildeo Olimpico Terrence Burns…. TODOS. Asi que, odio ser el cerdo materialista del grupo, pero mas que ese paternalismo imbecil de “Ay pobres, con lo que se han esforzado”, quiza habria que exigir cuentas a unos señores que cobran por un trabajo y que por lo visto hasta ayer no se habian enterado que:

    a) Es mejor NO TENER NADA CONSTRUIDO. Por la razon mas sucia de todas: De una obra construida no se obran coimas, mamoneos, comisiones ni se va a hacer de jurado con la posibilidad de cambio de mano de maletines.

    b) La rotacion continental sigue existiendo. Le tocaba a ASIA.

    c) El COI es el organismo menos trasparente y mas trapacero que imaginarse pueda. Se vota por las razones mas peregrinas: Desde “Uy mira, yo a Tokio no he ido” a “A mi es que la tortilla española no me gusta” dado que no hay que justificar el voto y que este es secreto. Nadie esta diciendo que eso sea encomiable. No lo es. Pero si decides someterte a ese -infecto- jueguecito ya sabes a lo que vas y lo que te juegas. La opcion mejor parece NO JUGAR. Las caras de ayer de incredulidad (Sabiendo que por ejemplo, Chicago tenia “prometidos” 50 votos, y luego no le voto ni la potitos) me son o poco creibles o de una inocencia peligrosa en quien cobra por esto.

    Es cierto que hay quien no habra cobrado. Supongo que Gasol, et altri (Incluida Amaya Salamanca, que ha ido con la delegacion, no sabemos muy bien porque. Sera por su elevada contribucion al uso de sujetadores deportivos en “Sin tetas no hay paraiso”) no lo han hecho. En cualquier caso, excursion a BAires con los gastos pagados.

    En cuanto al trabajo real DURANTE las olimpiadas, es el chocolate del loro. Los gastos gordos son los de infraestructuras y construccion (Son ademas los que mas se disparan dada la combinacion: [Obra faraonica] + [Fecha limite] + [Prisas]). Tambien son elevados os de personal, pero referidos a personal PUBLICO: Seguridad por ejemplo, que se cubren directamente con dinero publico aunque no suelen formar parte de la factura final.

    Jose María Echarte

    septiembre 8, 2013 at 12:51


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