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Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

Exposición Exposé

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In-su-pe-ra-ble!

Esta por finalizar la exposición universal de este año en Shanghai. Nos empiezan a llegar las listas con los pabellones más visitados y las colas mas largas (Ejem) como muestra de los que han tenido mas éxito.

Ya dijimos en su día que la operación urbanística que acoge los terrenos de la Expo (La clásica excusa de mentes bienpensantes sobre “el legado de transformación urbana” que queda en la ciudad) probablemente se ha ejecutado, y nunca mejor dicho, de la misma forma que el espacio que se dejo libre para las barrabasadas olímpicas. Por la vía del “Tienen ustedes 15 días para salir de sus casas. Gracias por participar”, dado que en China la titularidad de todo el suelo pertenece al estado y la ocupación no genera derecho ninguno ni retribución posible.

Pero al margen de este urbanismo Haussmaniano a la china, el evento deja algunos datos interesantísimos. Veamos:

No se ha quemado ningún pabellón. No se rían. En la Expo de Sevilla se quemaron dos antes de la inauguración. Algo vamos mejorando.

Bjarke Ingels ha ganado el Maillot del evento “Ascencion cronometrada al pabellon“. Una cronoescalada en toda regla.

Nos seguimos declarado fans incondicionales y acérrimos del pabellón de Macao, también conocido por “El conejito”. El mejor que hemos visto en muchos años sin duda ninguna. Si uno va a hacer la gracia, mejor hacerla completa, como en este caso.

El pabellón mas visitado es el de China. No sabemos si por voluntad propia o en plan “Reeducación”, pero por lo visto las colas son como los atascos. Inacabables. El pabellón en si, un reenactment de un templo chino bastante mimético, no nos dice nada particularmente. Eso si, es grande. Muy grande, como todo en general en esta edición.

Tampoco deben andar mancos el de Inglaterra (Conocido en esta casa como “La pelos”) y el de Australia, que trae unas reminiscencias excesivamente Aaltianas.

El de Arabia Saudita ocupa también su puesto en la lista de los más populares. Arquitectónicamente es como una maceta, pero sin el como. Su único interés reside en contener la pantalla I-MAX más grande del mundo. Lo cual estaría muy bien si no fuera porque en Arabia Saudita la televisión esta intervenida hasta extremos insospechados (Y el cine no digamos), porque sin ir mas lejos han prohibido los servicios de chat a través del móvil (No sea que el personal opine, piense o algo igual de hereje) y la censura no es que sea una actividad reprobable sino que es una carrera profesional en toda regla. Si dieran un premio al pabellón más inconscientemente irónico, nuestro candidato seria este macetero con palmeritas.

O claro, también podría ser el nuestro por otros motivos. El pabellón súper-sostenible que era de mimbre. En realidad no era de mimbre, que estaba de parranda. Y por parranda queremos decir que lo que sujeta el mimbre es una montaña rusa estructural que tiene de sostenible bastante poco. 20.000.000 de euros nos ha costado la cesta (solo la cesta, excluyendo las exposiciones de dentro aunque los datos son poco claros). Dado que tiene unos 7624 metros cuadrados…. Podemos calcular que el coste por metro cuadrado del contenedor es de unos 2623 Euros aproximadamente. Lo que viene a responder a la conocida frase “Oiga, así maniobrando…..”. En época de crisis, el pabellón español es de los más grandes y de los más caros. Si, ya sabemos que nos van a salir con aquello de que esto es invertir en relaciones publicas y hacernos con el mercado en China, pero como somos autónomos, no tenemos paro y encima vivimos a salto de mata… de momento el consuelo nos parece bastante magro y la actitud muy similar a la de los años del espectáculo de los que, quizá…y ojalá, estemos viendo en China los últimos coletazos.

Mención aparte merece Miguelin. Ese bebe con cara de estar fumando algo muy divertido que ha costado unos 500.000 euros (Estamos seguros que en “Famosa” – Los de las muñecas – lo habrían hecho mucho mas barato) y para el que contratamos (Ustedes, nosotros, los que hacen la trimestral, contribuyentes todos) a la omnipresente Isabel Coixet para que grabara niños cámara en ristre. Como representación de España vemos a Miguelin demasiado rubicundo y demasiado ojoazulado, aunque asumimos que esto es una cuestión propia, y añadimos que, de los integrantes de n+1 sección no sin mi hijo/a, los dos con descendencia han opinado que “Los nuestros mucho mas guapos de aquí a Lima”.

Visto lo visto (Y no visitado aquello porque no nos llega), lo que cabe preguntarse es si tienen razón de ser las exposiciones universales en el siglo 21.

En los casos españoles más recientes, Sevilla y Zaragoza, el resultado final (Aparte del agujero en las cuentas públicas) ha sido en ambas ocasiones el de unos recintos feriales sin uso definido con pabellones que languidecen a falta de un mejor destino. El caso de Sevilla es paradigmático (Tambien en lo relativo a la oscura trastienda de comisiones y mangoneos por lo visto). Zaragoza, con un pabellón puente estrafalario, ilógico y carísimo que a día de hoy no parece tener una finalidad clara, parece haber aprendido lo peorcito de su antepasada. El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, decía Paco Costas. El político especialmente, debería haber añadido.

Lo urbanístico queda pues descartado. Las operaciones EXPO tienden a acabar como cápsulas autistas completamente abstraídas del resto del tejido urbano, pensadas para una finalidad, construidas a la carrera y con una muy difícil adaptación a su uso cotidiano. En lo puramente edificatorio el espectáculo por el espectáculo ha generado en los últimos tiempos, salvo honrosísimas excepciones, piezas inservibles mas allá de la tendencia a epatar que poco aportan a un debate serio sobre el futuro de la arquitectura y que solo pueden ser entendidos como boutades caprichosas y carísimas a las que los pasados años de modificado y alegría solo han contribuido a inflar hasta alcanzar el extremo mas descabellado.

Las Exposiciones universales del siglo pasado tenían un sentido lógico: El de mostrar los progresos de cada país, sus capacidades y logros en una época en la que la comunicación era complicada y la información viajaba de forma lenta. Juntarlo todo en un entorno controlado durante unos días facilitaba en mucho la tarea y cada país hacia su agosto particular vendiendo sus innovaciones tecnológicas, su arte, sus playas y montes, su gastronomía o simplemente su poderío en bruto de maneras muy poco recomendables (Famosa es la “pelea” de pabellones entre el de Alemania de Speer y el de la URSS de Iofan en la expo de 1937 que revelaba lo parecidos que son los regimenes totalitarios sean del color que sean)

En los tiempos de Internet, de la sociedad red y de las noticias online a los pocos minutos de producirse; en los tiempos en que la información viaja en tropel por un cablecito sin que tengamos que movernos del sitio…. ¿Es realmente necesario este tipo de dispendios autosatisfechos?

Claro, quizá en China si, dado que internet sigue estando capado…..

¿Y ustedes que opinan?

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Written by Jose María Echarte

septiembre 8, 2010 a 13:21

Publicado en General

8 comentarios

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  1. Estuve en la Expo de Sevilla. Fue con un viaje organizado por la propia Expo y el ministerio de turno, en colaboración con Renfe, para llevar a niños de toda España a ver la Expo. Fuimos antes de que se inaugurase, de hecho el pabellón japonés estaba sin hacer (luego descubrí que lo haría Tadao).
    Tenía 12 tiernos añitos y absolutamente nada que ver con la arquitectura, de la cual no conocía ni el nombre.
    La sensación que tuve fue de un lugar feo, incómodo, muy cansado, y eso que nos llevaban de un sitio a otro como borreguillos que éramos. No entendí para qué tanta cosa. Y tampoco entendí el pirulí ascensor, pero fue divertido subirse.

    Creo que si cada vez se hace en un país distinto es porque nadie en su sano juicio volvería a pagar la entrada para ver algo así. Y mucho menos, como decís, hoy en día. Quizá las Expos Temáticas puedan tener algo de continuidad, pero las universales…

    dmCCAD

    septiembre 8, 2010 at 14:21

  2. Completando datos a JMER:
    el coste total de “todo” ha sido de 79.000.000 euros = 13.114.000.000pts de las antiguas lo que hace la friolera de:
    10.362e/m2=1.720.092pts/m2
    Lo paso a pesetas porque con el euro todo el mundo ha abaratado las obras y maquilla números a un público que traga con todo (y no por estar anclado en el pasado).
    Con casi 2 millones de pesetas por m2, más o menos está a la altura de como tragan los “chorizos” (los de 2 patas) en este país.

    oscarq

    septiembre 8, 2010 at 17:04

  3. Deduzco sin gran trabago (79-20=59) que el resto debe ser el precio de las exposiciones.
    Joder con lo expuesto: ¿qué hemos llevado para que juegue Miguelito?

    oscarq

    septiembre 8, 2010 at 17:24

  4. Jamon de bellota. Joselito, 5 Jotas.

    jmer73

    septiembre 8, 2010 at 19:27

  5. Como no podía ser de otra manera…os gusta muchachada…jeje. “Cuantas cosicas” en la Expo…todas tristes…

    fernando

    septiembre 9, 2010 at 10:11

  6. Impresionante reflexión :P … no tanto por lo arquitectónico… sino por el sinsentido de hechos como este en las circunstancias actuales (sumados a los conocimientos y técnologías que ha desarrollado el ser humano).

    Por otro lado entiendo que los arquitectos habrán hecho lo que les han pedido… es la sociedad y principalmente sus representantes la que va sin rumbo…

    enparalelo

    septiembre 9, 2010 at 13:51

  7. no me convence mucho el argumento de que los arquitectos habrán hecho lo que se les ha pedido… siempre me ha parecido una disculpa para no aceptar responsabilidades… me imagino que el arquitecto de seseña pensará lo mismo…estoy de acuerdo en que la sociedad, y la construcción como materialización de la misma, va sin rumbo… otro tema es ¿qué se puede hacer?, o ¿qué podemos hacer los arquitectos? yo personalmente no tengo npi

    mole

    septiembre 13, 2010 at 12:50

  8. Yo estuve allí, y lo mas gracioso del pabellón del conejito son las escaleras de incendio, que arrancaban, naturalmente, donde acaba el tracto digestivo de un conejito de verdad. Pero hay muchos más pabellones ridículos. Si n+1 me permite, escribí un post en un blog acerca de los pabellones de Shanghai, por si alguien estuviera interesado.

    http://www.eoi.es/blogs/globlog/shanghai-expo-2010-pavilions-talking-architecture/

    yomismo

    septiembre 17, 2010 at 1:01


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