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Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

Un paseo por Ceauşima

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Deambular por algunas calles de Bucarest es desconcertante: no siempre existe alineación entre los edificios, el régimen de alturas es caótico,… es fácil encontrar viviendas unifamiliares adosadas a un rascacielos de treinta plantas por un lado y a una basílica ortodoxa por el otro… Es difícil enamorarse de esta ciudad.

Strada Smardan, febrero 2010Strada Smardan, casco histórico (febrero 2010)

Salvo en pequeñas zonas del centro como Lipscani o Calea Mosilor, aquella leyenda de lo que pudo conocerse como el “París del Este” en el periodo de entreguerras parece ser sólo un puñado de referencias literarias. Predominan los modelos urbanísticos contrapuestos que aparecen a los ojos del recién llegado como un embrollo de diferentes arquitecturas, a menudo poco atractivas por la pobreza de los materiales empleados y la escasa conservación del patrimonio frente a los modernos edificios de las sucursales bancarias, bautizados con nombres tan originales como “la lata de pepinillos” y las últimas promociones de miles de viviendas terminadas que nadie puede pagar. Ah, ¿Qué no se habían enterado?. Sí, la crisis también llegó hasta aquí.

El aspecto actual de la capital rumana está directamente relacionado con el terremoto de 7.4 grados que asoló el país en 1977. Otro día les cuento como caí presa del pánico al escuchar en la radio de un taxi que iba a producirse un terremoto de igual magnitud, y tras telefonear a mis amigos en la ciudad, comprobé que mi rumano había mejorado bastante, pero no lo suficiente, ya que sólo estaban reproduciendo entrevistas de la época recordando el evento. Tiempo después sentí uno de 4.3 desde mi apartamento en un noveno piso. Como experiencia estuvo bien, hacía tiempo que no iba a un parque de atracciones.

Piata Obor, Bucarest (Febrero 2010)

Muchos de los edificios  que colapsaron en el terremoto se habían levantado después de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo casi todos los que se construyeron durante la dictadura de Nicolae Ceauşescu, resistieron. Un detalle que no pasó inadvertido a las autoridades comunistas para seguir amplificando la propaganda y derogar la Autoridad del Patrimonio Nacional, lo que acabó con gran parte del centro histórico y sirvió de excusa para impulsar la sistematización, una suerte de desamortización, pero social y a lo bestia.

Aún hoy puede verse en muchos barrios bucurestinos lo que sarcásticamente se ha dado a conocer como “Ceauşima”, resultado de unir Ceauşescu con Hiroshima y que compara el aspecto de las enormes zonas urbanas derribadas por la dictadura comunista con los efectos del bombardeo atómico.

En 1984 se arrasaron en total más de 480 hectáreas, el área equivalente a un cuadrado de cinco kilómetros de ancho por uno de largo, siendo la mayor demolición a manos del hombre de toda la historia. Por el camino desaparecieron barrios enteros para erigir grandes bulevares, se demolieron arbitrariamente monumentos históricos e iglesias de todas las confesiones: ortodoxas, cristianas, protestantes, sinagogas judías… generalmente con nocturnidad y alevosía, y tras haber garantizado a la población que “aquello” se quedaría allí. La trama urbana se alteró radicalmente y con ella, la identidad de la ciudad, de la que queda un vago testimonio.

Tanta devastación tenía un único objetivo: la construcción del Centro Cívico, macroproyecto a mayor gloria del conducător: grandes bulevares al estilo de los Campos Elíseos flanqueado por viviendas para la élite comunista –aunque una vez terminadas, pocos quisieron instalarse allí-, la Biblioteca Nacional –aún hoy sin terminar-, y la descomunal “Casa del Pueblo”, hoy “Palacio del Parlamento” (325.000 metros cuadrados que lo convierten en el edificio más grande de Europa y el segundo más grande del mundo después del Pentágono). Todo muy en la línea de los delirios de grandeza con los que anteriormente Kim II Sung o Hitler oprimieron a los ciudadanos de Pyongyang o Berlin.

Bulevardul Camil Ressu, Sector 3, Bucarest. (Julio 2008)

El Centro Cívico destaca todavía hoy por su arquitectura uniforme pero sobre todo por la falta de espacios comerciales. Es difícil encontrar dónde tomar un café en determinadas zonas, ya que la mayoría de las pequeñas tiendas y restaurantes que forman el corazón de Bucarest se encuentran deslocalizadas en las zonas comerciales situadas al norte de la ciudad. La gran cantidad de casinos, farmacias y sucursales bancarias que colman la ciudad – algunos rumanos aseguran que el número de farmacias y bancos son proporcionales porque, generalmente, al salir de éstos últimos, a uno siempre le duele algo- se encuentran muchas veces en antiguas viviendas en planta baja a las que se les ha habilitado un acceso directo a la calle. Sus rótulos publicitarios son lo único que permite distinguir una avenida de otro ciento igual de grises.

Un poquito de color, por favor
Bucarest es una ciudad de millones de matices de gris y toneladas de polvo. Y sin embargo el gris no es un color, tan sólo la transición entre el blanco y el negro. Sugiere tristeza, tal vez una fusión de alegrías y penas, de transición entre el bien y el mal. Con todo, ha servido como elemento de inspiración a artistas como Nicolae Comanescu o Michel Bührer y a políticos como Marian Vanghelie para muy diferentes fines.

Calea Rahovei. Sector 5, Bucarest. (Marzo 2009)

En las últimas elecciones locales, más de 23.000 metros cuadrados de fachada gris fueron pintados de diferentes colores en Calea Rahovei, situada en la zona más deprimida de la ciudad. Con ello se pretendía invertir el dinero destinado a pegar carteles electorales en algo que revirtiera directamente en la población. (Ah, ¿que les parece el chocolate del loro?. Un profesor cobra 200 euros al mes y estos días le han bajado el sueldo un 25%). Sólo fue una decisión populista, ejecutada en tiempo record, pintada directamente sobre los morteros, ladrillos o chapas existentes, sin vocación de perdurar más allá del día de soltar la papeleta en la urna… Y sin embargo, a pesar de ser las mismas moles de doce plantas de hormigón, pasear por Rahovei de repente te transporta a otro lugar más alegre, menos mustio, más optimista.

Adición a lo insólito

Servicii funerare “Non Stop”

Comenzaba diciendo que es difícil enamorarse de Bucarest, pero no es menos cierto que uno se acostumbra a dejarse sorprender cada día por contrastes insólitos, y eso crea adicción: campesinos volviendo a casa guiando su carro con un burro mientras dejan atrás concesionarios de Jaguar y Ferrari; una maraña de cables de tendido eléctrico, tranvías, y trolebuses suspendidos sobre las calles, instalaciones vistas que dan un nuevo sentido al brutalismo, empresas impagables, detalles aún más impagables…, pero sobre todo gente amable, prodigiosamente políglota y dispuesta a rebatirte todos los mitos de su ciudad -y sobre todo de sus gentes- en el idioma que quieras, del ruso al alemán, pasando por el inglés.

_____________________________

Algunos ya habíais leído esto. Siempre mantuve mi relación con Rumania al margen de N+1, pero ahora que Carles Cámara me ha sacado del armario de la expatriación creo que esta entrada puede resultaros curiosa.

Y no importa lo lejos que te vayas, él siempre va más rápido.

Más fotos por aquí.

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Written by María

mayo 22, 2010 a 13:24

Publicado en Rumanía

24 comentarios

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  1. Me ha gustado tu articulo, por un momento me he sentido paseando por esas Caleas (curioso que en euskera se dice Kalea….)

    Raúl

    mayo 22, 2010 at 13:57

  2. Ahora que estamos de crisis y se acerca el veranito, entradas como estas vienen muy bien, ya que son una manera de viajar y hacer turismo pero de forma barata, digo, gratuita!

    Me ha gustado mucho la entrada. Y sí, tiene que ser una odisea vivir en una ciudad tan homogénea en unas cosas y tan hetereogénea y llena de contrastes en otras.

    Carlos

    PD: por cierto, Raul, yo también me hacía el mismo comentario entre los dos idiomas ;)

    Carlos Cámara

    mayo 22, 2010 at 14:24

  3. @Raúl, hay muchas palabras rumanas que son igual en italiano, francés e incluso ¡bable! (por ejemplo “esposa”). Luego están los false friends:

    Rana (RUM)= Plaga (ESP)
    Constipat (RUM) = Estreñido (ESP)

    y el error más común entre los guiris y camarer@s ruman@s:
    Lamaie = Limón
    Lamuie = Sexo oral

    Más de uno ha terminado pidiendo una copa con la cosa que no era… ¬¬

    @Carles, pues la verdad es que podría contar bastantes cosas de Rumania… a ver qué aceptación tiene esto.

    María

    mayo 22, 2010 at 15:45

  4. visitamos bucarest hace dos años en verano. una ciudad con un potencial increible, teatros, parques…el museo de arte popular, para no perderselo…edificios eclécticos, racionalistas y bestias…las fuentes en la avenida del palacio, que crece según te vas alejando de él…merece la pena conocerla!

    m

    mayo 22, 2010 at 17:06

  5. “m”, ciertamente algunas cosas llaman la atención. El teatro está muy presente en la vida diaria de los rumanos, tanto que hay un gran número de espectáculos simultáneos, un teatro sólo para niños, un teatro de marionetas (Teatrul Tandarica)… da casi vergüenza comparar con la Gran Via madrileña.

    Es una ciudad (un país en realidad) con un gran potencial, pero con grandes problemas para salir adelante como los altísimos índices de corrupción en todas las instituciones y la pasividad de la gente para enfrentarlos. Muchas veces he tenido la sensación de que es un país que funciona por casualidad.

    María

    mayo 23, 2010 at 11:15

  6. Una sorpresa muy agradable este articulo. Ya adoro normalmente este blog, que me parece un oasis en el desierto de idiotez del mundo de la arquitectura, pero hoy más. Estudio en la ETSAM y el año pasado estuve viviendo en Budapest (no confundir, ya se sabe), y pase algún tiempo vagabundeando por distintos lugares de Europa del este. Y sin profundizar demasiado la imagen que tengo de Rumanía en general es bastante similar a la que comentas.
    Por otra parte y por diversos motivos, Hungría es ahora como un segundo hogar para mí (y solo lo es como porque ¡ay! que idioma más dificil…), y Europa del este un área que me conmueve, que ha cambiado mucho mi manera de ver las cosas y que no quiero que desaparezca de mi vida. Así que la entrada y sobretodo la entrevista que enlazas al final me han parecido terriblemente estimulantes. Y he de decir que sin conocerte, he sentido admiración por ti.

    Polboron

    mayo 23, 2010 at 20:14

  7. Ah, el magyar es lo que tiene… visitando algunos cementerios húngaros en Rumania tuve por primera vez la sensación de que el alemán era bastante más fácil de pronunciar de lo que yo estaba empeñada en creer.

    Hungría es una asignatura pendiente, he comido en algunos restaurantes húngaros en Bucarest y la verdad… no puedo decir que sea muy fan del goulash en particular ni de ninguna de las ciorbas rumanas en general. Excepción aparte, la zacusca, pero no tengo muy claro si es rumana o húngara… bastante voltereta calórica supone cambiar las ensaladitas mediterráneas por el ciolan românesc (delen a google) como para lanzarse al mundo de los ahumados húngaros de dudosa procedencia, aunque he de reconocer que el Kürtőskalács está bastante bien, ¡y es infititamente más fácil comerlo que pronunciarlo!

    Bienvenido, Polboron, y gracias por tu comentario.

    ;)

    María

    mayo 23, 2010 at 21:06

  8. Bueno, muy bueno. Esperemos que haya muchos mas de estos, da gusto ver otros lugares con los ojos de otra persona, es como viajar gratis como dicen por ahí arriba.
    No había tenido tiempo de leerlo hasta ahora pero lo estaba guardando porque viniendo de donde viene y no siendo de la temática habitual… tenia que haber chica, y vaya si la había.

    No se como calificareis “la respuesta” pero si fuera por mi, seguiría con este “hilo” hasta acabar el carrete y mas alla.

    hansbrinker

    mayo 24, 2010 at 18:24

  9. […] Un paseo por Ceauşima nmas1.wordpress.com/2010/05/22/un-paseo-por-ceausima/  por TuristaEnTuPelo hace 2 segundos […]

    Un paseo por Ceauşima

    mayo 24, 2010 at 22:12

  10. Hola María: he leído tu perfil alojado por Carlos, y no me parece mala solución, viniera por lo que viniera; el trabajo seguro que no te falta. “El gris es una transición entre el negro y el blanco”, hmmm, ¿seguro?: “Dar calor con cosas frías” (http://www.andresmartinez.es/index.php?id=299&l=1). Un beso, A.

    Andrés

    mayo 25, 2010 at 14:34

  11. Andrés, si tienes mucho interés te cuento cuál es la situación inmobiliaria en Rumania, pero vamos, que el tema internacional -en general- se puede resumir en una frase: “no importa lo lejos que te vayas, ahora mismo hay dinero para pocas cosas, pero hacer casitas no es una de ellas”.

    María

    mayo 25, 2010 at 15:24

  12. Sí, lo sé: pero donde menos hay (nada), en España. Cualquier cosa y sitio será mejor; gracias, y si entra entre mis planes, ya te avisaré. Un abrazo, A.

    Andrés

    mayo 25, 2010 at 17:14

  13. Las fotos son todas tuyas, María? La primera es una auténtica postal!
    Vaya, parece que no sólo aquí hay obras estúpidas como las que algunos alcaldes hicieron con la pasta del plan E, no veas qué cara se les debió quedar a los vecinos de la avenida esa.
    no tenía ni idea de que Rumanía era una Rusia en pequeño y había ricos en Jaguar y pobres en burro en la misma calle. Estupendo, María, gracias por contarnos cosas!

    paco

    mayo 25, 2010 at 20:17

  14. Paco, sí, todas las fotos son de servidora. Efectivamente hay muchos ricos que pasean en Rolls-Royce con plasma interior tuneao por el Bulevar de Unirii (algo así como los Campos Elíseos) con media docena de churris recauchutadas adornando la tapicería. Muchas de las grandes fortunas están en manos de antiguos jefes militares que se hicieron con el control de las empresas públicas que se privatizaron tras la caida del régimen.

    Hay auténticas obscenidades que dan más valor aún si cabe a la máxima: “el buen gusto es inversamente proporcional a la pasta”. Para prueba un botón: Gigi Becali, presidente del Steaua de Bucarest -una suerte de Jesús Gil rumano, que también se ha metido en política en las últimas generales-, para dejar claro que maneja y quién es el jefe, se planta delante de su mansión, en una zona residencial megapija como la Avenida Kisseleff un Cristo de oro MACIZO de aproximadamente un metro y medio de largo, crucificado a la altura suficiente para que la tapia que limita su parcela permita ver tamaño acto de fe desde el exterior. Pero es que Gigi da para un blog él solo…

    En vista de lo poco conocido del tema, intentaré marcarme alguna que otra entrada próximamente.

    De Gigi no, de Rumania.

    María

    mayo 26, 2010 at 3:00

  15. En respuesta a tu respuesta:

    El húngaro es un idioma dificil, pero bonito, sonoro y muy pausado ,que como ya sabrás aunque mucha gente no tiene ni idea, no tiene nada que ver con ninguna lengua eslava, bueno, ni con ninguna lengua salvo remotísimamente con el fines, el estonio y lenguas residuales habladas por unas pocas tribus en los Urales.

    Sobre la comida….si, joder, estos húngaros son tíos duros. Cada vez que voy mi estomago pasa unos cuantos días “de transición” pero bueno, conmigo las especias, las salsas y las orgías de carne son una combinación ganadora. Y efectivamente, el Kürtőskalács esta delicioso. Mención aparte merecerían los “lángos”, que es posible que también se coman en Rumanía, y que vendrían a ser una especie de masa de churro en circunferencia que si proviene de un puesto de comida rapida, es la comida más bestia, grasienta y pesada que he probado….

    Sobre el país en sí, comparte miserías con Rumanía, y ese tipo de contrastes de los que hablas, aunque sospecho que la influencia centroeuropea lo mitiga todo un poco. Una transición mal controlada del comunismo al capitalismo, con ricos ostentosos y casposos y pobres muy pobres, muchos, miles. Y aparte de Budapest, con su decadente belleza, que para mi es muy húngara: pobre pero elegante, perdedora pero digna, también abunda ese paisaje gris en cuanto escarbas un poco, de bloques prefabricados, en enormes extensiones de ciudad jardín. Pero también se están “coloreando” los viejos bloques, como aquí: http://obudai.blog.hu/2009/10/19/faluhaz_felujitas

    Perdona por desviar el tema y por la extensión del comentario. Ya vuelvo al redil :)

    Polboron

    mayo 26, 2010 at 4:12

  16. ¡Polborón!, esta web es lo que es por la gente que pasáis por aqui y los comentarios que dejáis, así que por favor no te cortes, y si tienes alguna pregunta/petición/sugerencia que esté dentro de nuestras posibilidades, intentaremos satisfacer curiosidades.

    Hace unos meses estaba visitando Bran con una amiga española (¡hola Elsa!). Mientras veíamos un vídeo de la familia real Rumana a principios de siglo, hizo un comentario que resume muy bien eso que cuentas: “pero si es que eran más europeos hace un siglo que ahora”. Efectivamente el telón de acero supuso una separación muy brusca con el el resto de Europa en todos los sentidos e introdujo las influencias rusas en la cultura, la arquitectura…

    Respecto a los edificios “coloreados”… es uno de los proyectos que está subvencionando el ayuntamiento de Bucarest. Lo del color es algo “secundario”, porque la subvención es realmente para la “rehabilitación térmica” de los inmuebles. Eso se traduce en colocar porexpan directamente sobre las fachadas -sin limpiar, sin tratar, ahí, sin dolor-, y en proyectar sobre él un mortero que posteriormente se pinta, lo que está cambiando un poco el perfil cromático predominante. Por cierto, habrá que ver esas condensaciones interiores en unos años…

    El despiece de la fachada viene dado por el ayuntamiento y suelen ser una combinación de colores pastel que casan bastante mal, así que muchos hemos pensado que el encargado de elegirlos es ciertamente daltónico.

    P.D.:Me suena haber oído hablar de los “lángos”, pero afortunadamente no he llegado a verlos en Bucarest :)

    María

    mayo 26, 2010 at 10:26

  17. Hasta en este lugar, tan magníficamente descrito por tus fotos y comentarios, que parece parado en el tiempo, ya andan parcheando a costa de la “rehabilitación energética de los edificios”!!!… para cuando una verdadera y profunda “rehabilitación social, intelectual, humana…laboral (Me he leido el post despues del de “las 3 crisis” así que vengo un poco afectado…) Sólo en los paises nordicos parece que, ampliamente cubiertas sus necesidades básicas, se dedican con algún esmero a esto con seriedad… pero son a la vez tan de mentira, tan idílico todo, tan snob?,… son tan reales los grises de Bucarest!!

    SEMISOTANO

    mayo 28, 2010 at 6:25

  18. ah! se me olvidabe… gracias María, por tan delicado relato! … un placer (de los que duelen un poco)

    SEMISOTANO

    mayo 28, 2010 at 6:27

  19. Ay, Juanjo… no sabes qué descorazonador es hablar de la implantación de un código técnico rumano cuando no hay pasta ni para lo más básico…

    Me alegro de que te guste.

    Pronto, más.

    ;)

    María

    mayo 28, 2010 at 18:35

  20. Hola Maria ,
    Soy rumano pero hace 10 años que vivo en Barcelona ,
    He tenido suerte de encontrar este blog tuyo para ver que piensa una persona de España sobre mi país , estaba preguntándome esto des de hace tiempo . Como yo abro bien los ojos y la mente para entender vuestra cultura , vuestros costumbres y vuestra gente des de-l arte hasta la política me alegro que he encontrado una persona que hace lo mismo con mi país.
    Felicidades ! aun que has vivido allí poco tiempo has entendido muy bien las cosas y la gente , mejor de lo que entendemos muchos de nosotros , los rumanos.
    En Rumania yo vivo en un pueblo cerca de la ciudad Targoviste ( antigua capital de Rumania ), hay unos 100 km hasta la capital actual , Bucarest.
    Espero que te vaya bien en mi país , te deseo suerte y quien sabe , puede que nos conocemos algún día.
    Saludos de Barcelona ,
    Catalin Trandafir

    Catalin

    junio 14, 2010 at 1:01

  21. Gracias, Catalin. Este comentario viniendo de alguien de allí, tiene todavía más valor. He leido mucho sobre Rumania y el Europa de Este en los últimos años, pero sobre todo he viajado mucho por el país y he intentado formarme una opinión por mi misma.

    Muchos rumanos y rumanas me han hecho la misma pregunta que tú, sorprendidos de la mala prensa que os precede en otros países a los que habéis emigrado en masa como España o Italia…y es cierto, a poco que intentas integrarte y conoces la realidad del día a día de un rumano en Rumanía, muchos de los artículos que aparecen en los periódicos de esta parte de Europa son sonrojantes.

    Me alegra que me confirmes que no estoy muy lejos de la realidad.

    Un saludo ;)

    María

    junio 14, 2010 at 10:21

  22. […] una pasión urbanizadora con los años digna de estudio). Astana lleva camino de ser una nueva Ceausima, un constructo artificial y propagandístico que se nutre incluso de concursos internacionales. El […]

  23. […] Maria subió hace tiempo una magnifica crónica de algunos aspectos de su estancia en Rumania cuando el genial Carlos Cámara le hizo el outing expatriado en su trabajadísima sección “Los Otros Arquitectos”. Igual les suena el titulo. No, no es que Carlos se haya pasado al grupo Prisa. Es que por lo visto aquello del “plagio involuntario” que acuñaron en Córdoba se esta extendiendo como la gripe aviar oigan. Aunque puede que como dicen en ingles ocurra que “Great minds think alike” yo añado “And the greater mind thinks it first”. […]

  24. Very nice article. I definitely love this website. Thanks!

    servicii funerare

    marzo 28, 2012 at 0:20


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