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Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

Bricks and Ethics

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Que dice El País que se ha acabado el ladrillo y que la ley de economía sostenible potenciara la rehabilitación y el alquiler y que a escupir a la vía.

A algunos esto nos suena a lo mismito que escuchamos cuando se creó el ministerio de vivienda, que ha sido más inútil que un paraguas en el Arca de Noe, y cuyos grandes logros han sido las zapatillas Kelifinder y el código técnico de la edificación. Para echarse a temblar mucho.

Algo si habían hecho bien. La nueva ley del suelo, la del 2007, eliminaba la asignación de plusvalías del suelo por el mero hecho de la clasificicación. Y curiosamente eso, que es de lo poco lógico que llevábamos en el haber porque corregía lo que ha fomentado en gran medida el aumento del precio de la vivienda, es lo que dejan en suspenso durante de tres a seis años con lo que un patatal recién clasificado seguirá pasando por gracia divina de costar dos duros a costar un Congo sin necesidad de hacer nada.

Leyendo los posts publicados en otras webs, (No hara falta convertirse en decorador, ni tiene nada de malo serlo. Las rehabilitaciones las hacen arquitectos, amiguete), creemos detectar una inquina desmedida de una parte de la profesión por otra a la que se acusa  de especular y enriquecerse, que vienen a ser las palabras de moda. Te llaman especulador  enriquecido (como el caldo starlux) y no te quitas el sambenito ni con aguarrás.

No tenemos muy claro si entre los especuladores metemos a los del club del Jet Lag que han cobrado 20 millones de euros por hacer cositas por las que el común de los arquitectos en España cobra una centésima parte (Incuso menos). O si también están en el saco los reyes del modificado al 300%, que vienen siendo curiosamente los mismos. Pero supongo que no, porque la patina que da “El Hola” es mejor que un campo energético de la Marvel Comics para repeler estas cosas y darte patente de corso.

La realidad es que en esta santa casa defendemos el derecho que tiene todo el mundo a forrarse de forma honrada. Casi tanto como sabemos de su imposibilidad, pero oigan, de poder…. queremos que nos apunten los primeros.  Si alguien se ha enriquecido, cumpliendo la ley y honradamente, la cuestión estética no entra en nuestra ecuación.

Sí, hay engendros profesionales por toda la geografía patria. Uno detrás del otro, puestos en fila. Mucha construcción con estudios, antes que arquitectura. Mucha balaustrada, mucha columna y mucho mostrenco con cariátide. Mucha colmena, y mucho mastodonte. Y muchos compañeros que han hecho el agosto y se han puesto ciegos de visar construyéndolos. Francamente no vemos donde está la especulación, ni donde el odio visceral. ¿Personalmente nos parece que sus intervenciones son horrorosas? Por supuesto. ¿Y?

Mala costumbre juntar la ética y la estética. Mala costumbre esta tendencia profesional al tribunal de honor.

Entre otras cosas aunque sea porque el principal responsable del engendro urbanístico son las municipalidades ávidas de pasta fresca vía licencias, y en definitiva nosotros queridos ciudadanos que les sentamos en la poltrona. ¿Lo dudaban? Apuntemos la escopeta donde debemos.

El primer especulador urbanístico de este país son los ayuntamientos seguidos muy de cerca por las comunidades autónomas y en tercer y no menos meritorio puesto, el estado. ¿Por qué? Básicamente porque son los que controlan el suelo y sus condiciones, es decir, controlan la oferta, sus características y sus tiempos, lo que es la principal característica de un especulador. Esa y el amor por los maletines Samsonite negros, pero de esto ya hablaremos.

¿Qué el estudio “VivaloJonico Incorporated” ha construido en un plan parcial un mostrenco que bien podría haberlo vomitado Júpiter desde el Olimpo y al que solo le falta un circo de gladiadores? Nos parece horroroso, nos parece una pena, nos parece que como profesión hemos sido incapaces de transmitir a la sociedad que ESO es un horror infumable, ocupados como estamos en ponernos etiquetas, en hablar en arameo para que no nos entienda nadie y en inventar la rayuela 2.0 cuando la rayuela normal aun funciona y nadie le pide a la rayuela tener wifi, ni puñetera falta que le hace. Hay gente muy inteligente en esta profesión. Y curiosamente están dedicados al producto de consumo interno y a convencer a los ya conversos de que especular en vacío es el futuro. Apasionante.

Lo que no nos parece es que el hecho de que hayan ganado dinero con ello sea motivo de eliminación (Chinchilla dixit), ni de exterminio ni de dedo acusador al grito de especulación, siempre que lo hayan hecho honradamente, cumpliendo la ley, sin explotar a nadie por el camino y sin mamonear con la legalidad. ¿Lo haríamos nosotros? ¿Construiríamos un bloque pletórico de horrores sin nos lo encargaran? Probablemente no. O si, quien sabe. El caso es que los juicios morales por cuestiones estéticas nos parecen impropios y que este jacobismo fratricida interno desvía la atención de los verdaderos culpables y los verdaderos problemas estructurales de esta profesión.

Ahora, esta visto, tendremos que cambiar el modelo de negocio. Unos poco y otros mucho. Algunos demasiado quizá, pero la desestructuración profesional, la del odio entre ambas facciones, la de tener que elegir uno de los dos caminos (que ha de helarte el corazón): ser Rem Koolhas o Satanás, y la de no tener claro por dónde tirar nos afectara a todos. Si la construcción cae en picado, los problemas los vamos a tener todos por igual, y la alegría de algunos al respecto nos parece hueca e infantil. De hecho, a los concursos públicos, de los que muchos vivíamos, nos presentábamos hace unos años 20…. Y ahora nos presentamos 200. Si creemos que es casualidad o que las probabilidades de que el trabajo duro y honrado sea valorado justamente no han bajado en picado, es que necesitamos un baño urgente de realidad.

Lo que hemos aprendido sobre ética es corto, y sencillo. Quizá no hace falta más:

Haz lo que sabes hacer. Hazlo lo mejor que sepas. Hazlo honestamente, legalmente y por un salario justo. Hazlo por el dinero que dijiste que iba a costar. Paga y contrata a tus colaboradores con dignidad y decencia. No mezcles ética y estética.

Y lo demás… es ruido de fondo. Quizá porque deberíamos aprender unos de otros, en vez de dar el espectáculo cainita.

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Written by Jose María Echarte

diciembre 9, 2009 a 17:54

9 comentarios

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  1. Como siempre excelente y necesaria reflexión la que nos habéis regalado.

    Lo único que nos hará ser fuertes para aguantar la crisis, y hacer frente al plan de Bolonia (venga como venga), es estar unidos. Pero los arquitectos somos por defecto envidiosos, y este defecto de la envidia nos hace poner etiquetas y pensar que quien no va por nuestro camino, ya no es arquitecto o aún peor es el mismísimo diablo “arquitectonalizado”.

    Como siempre, un poco de humildad nos haría bastante más bien que tanta supuesta estética.
    Con el ego que tenemos no es prudente hablar de ética, porque siempre hablaremos de nuestra ética, y eso es peor que no hacerlo. Primero matar el ego, y luego ya hablaremos…

    stepienybarno

    diciembre 10, 2009 at 7:29

  2. Creo estar de acuerdo en el 100% de lo que comentáis, que son muchas e interesantes cosas.
    Realmente lo triste del asunto es que lo que detectáis, seguro que no hace poco tiempo, me refiero a lo de “la inquina desmedida de una parte de la profesión por otra a la que se acusa de especular y enriquecerse”, ocurre a un nivel global de la sociedad por el conjunto de los arquitectos. Esto es, decir actualmente que eres arquitecto es igual ha haber estado especulando y enriqueciéndote hasta hace bien poco, y que tienes parte de responsabilidad en el precio desmedido de sus/nuestras viviendas. Ahí es donde nos va a costar, porque mientras muchos, es verdad, se enriquecían, otros nos buscábamos la vida cómo podíamos (siempre honradamente, eh?) pero ahora estamos todos en el mismo saco, en el de “os lo tenéis merecido” y el de “ahora a joderse”.
    Creo igualmente que la humildad, el trabajo y, efectivamente, la unión entre nosotros, es lo que puede algún día inclinar la balanza de nuevo a nuestro favor y que nuestro trabajo se vea finalmente como algo necesario y no como un impuesto arcaico y engreído al que hay que “soportar”.

    Eduardo

    diciembre 10, 2009 at 10:14

  3. si se ha acabado el ladrillo ¿cómo es que los almacenes de materiales están llenos de ellos?,
    no lo pillo,
    y lo del catecismo ese del final ¿hay que ponerlo en los presupuestos además del cif.,? igual lo han metido también con la ley de sostienemé unparderañosmás y no me he enterado
    en fin
    ;-)

    anarkasis

    diciembre 10, 2009 at 10:28

  4. Creo que lo que planteáis, si lo entendemos como ética profesional, es indiscutible. Hacer lo que sabemos hacer como buenos profesionales…pero…

    ¿Es ético desarrollar un proyecto de 1000 viviendas cuando si ese proyecto se repartiera entre diez estudios a 100 viviendas c/u seguiría siendo rentable para todos y además estaría más controlado?

    No seré yo el que diga que rechazaría un proyecto de 1000 viviendas, pero el manejo de la arquitectura como producto industrializable es lo que me sigue pareciendo una barbaridad… repartamos el volumen de trabajo y veremos como crece la calidad del servicio que prestamos, su valor económico y el prestigio social de la profesión.

    Miguel

    diciembre 13, 2009 at 11:29

  5. Miguel, estando de acuerdo con aquello de “Que mal repartido esta el mundo”, no tengo claro como se produciria el reparto. No creo que nadie en su sano juicio rechace 1000 viviendas.
    Lo que puedo entender es que no pueden hacerse 1000 viviendas con la estructura productiva que se emplea para hacer 10. O 100. Y que quiza la absoluta desestructuracion chapucera de base(Arquitectos explotados inclusive) del sistema profesional (vulgo: Estudios) viene en parte de ahi. De que haya estudios con 3 personas que hagan 3000 viviendas al año.
    Lo de reparto por el otro extremo…. lo veo mas complicado.

    jmer73

    diciembre 14, 2009 at 11:50

  6. Los agricultores tienen cuotas productivas, los taxistas regulado el número de licencias,…

    Miguel

    diciembre 14, 2009 at 12:23

  7. […] vienen catalizados por una serie de interesantes reflexiones planteadas por Stepien y Barno y por n+1. Hemos contestado a algunos de sus artículos, pero nos hemos quedado con ganas de desarrollar el […]

  8. […] reflexionando sobre si es normal que a bastante gente no le guste lo que hagamos, posteriormente n+1 nos hablaba de la ética y la estética en nuestra profesión. Días mas tarde Stepien y Barno se […]

  9. […] reflexionando sobre si es normal que a bastante gente no le guste lo que hagamos, posteriormente n+1 nos hablaba de la ética y la estética en nuestra profesión. Días mas tarde Stepien y Barno se […]


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