n+1

Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

El Nuevo Feng Shui

with 12 comments

Cuando uno acabo la carrera, allá en el pleistoceno medio, se puso de repente de moda una tradición milenaria venida del exótico oriente.

El Feng Shui.

Basado en el concepto del Chi, un aliento vital, un flujo o simplemente una especie de potencia de hacer las cosas, se trataba de una suerte de geomancia extraña en la que se estudiaba el espacio y las formas y su influencia energética en el Chi. En fin, ya se imaginan, un galimatías relacionado con el I-Ching, con el Ying, con el Yang y hasta con el arroz tres delicias.

Pero era lo que tocaba (O quizá es que no tocaba nada mas y esto estaba a mano), y claro, hablando del espacio, era cuestión de tiempo que a alguien se le ocurriera la felicísima idea de aplicarlo a la arquitectura.

Así que lo que en China imagino es una cuestión cultural y semireligiosa que data de una tradición milenaria, aquí se convirtió en una serie de manuales baratos de consejos al uso para conseguir una “Arquitectura Feng Shui”.

Para los que habíamos leído “El elogio de la sombra”, a Mishima o simplemente para los que teníamos dos dedos de frente, aquello era una receta banal de tonterías sin orden ni concierto extrapolada de la forma más ridícula posible. En otras palabras, no se si llegare a sentir como se me pone el Chi de picos pardos en la ciudad prohibida de Pekín, de lo que estoy seguro es que los principios son difícilmente aplicables a un piso de 80 metros cuadrados de VPO en Sanchinarro. Culturas diferentes, tradiciones diferentes, formas de habitar diferentes, de entender la vida diferentes, pero eso si: “La cama debe orientarse según el flujo del yang”.

Y sin embargo hubo gente que se dedico a ello con fruición. Estudios que hacían arquitectura Feng Shui y que la vendían cancamuseramente como el no va mas de lo moderno. La gente te invitaba a su casa y cuando descubrías que la mesa del salón estaba atravesada a sangre en medio de la habitación, te explicaban que era para captar la energía positiva de la línea magnética del paralelo 37. El Cosmo (La revista de arquitectura mas leída del mundo) lo ponía en la columna de lo “In” indefectiblemente, el Elle Deco (La revista de critica de arquitectura mas leída del mundo) nos enseñaba casas Feng Shui en Japón, en China…. Y en Retuerta del Bullaque.

La etiqueta estaba creada, el slogan estaba hecho. La moto que había que vender era la moto Feng Shui. Daba igual que fuera la vespa de siempre o que de Feng Shui tuviera lo que yo de emperador de Japón. Cuando un slogan tiene la suficiente fuerza, lo importante es que las cosas parezca que son. Ni siquiera hace falta que sean. No dejemos que la realidad nos jorobe una buena moda. Lo importante de la marca es… la marca en si y no el producto final que diría Naomi Klein.

No obstante El Feng Shui cayo pronto como moda, justo curiosamente cuando se empezaba a hablar de sostenibilidad. Sospecho que el uno cayó por su propia tontuna intrínseca y que no existe una relación entre una cosa y otra. Al menos lo sospecho.

Entiéndanme bien, no estoy comparando el concepto sino el desarrollo. La sostenibilidad me parece un elemento fundamental de lo que hacemos. Un input mas, un dato que debe ser tenido en cuenta (y muy en cuenta) y que debemos abordar con lógica, con seriedad y siempre conscientes de que las fuentes de energía son finitas (Algunas) y de que debemos tratar de minimizar nuestro impacto en el planeta…. y si es posible hacerlo todo sin darnos el autobombo habitual, como de hecho se ha hecho durante siglos poniendo aljibes, haciendo cámaras frías, ventilando las viviendas, orientándolas bien, eligiendo los materiales cuidadosamente y no al grito de “Soy mas moderno que ninguno” y un largo etc.

Ahora bien…. ¿Se esta convirtiendo la sostenibilidad el nuevo Feng Shui?

Esto es ¿Se esta convirtiendo un asunto de cierta trascendencia en un slogan, en una etiqueta barata? ¿Es la moto de ahora sostenible… aunque no lo sea? ¿Estamos convirtiéndolo en una colección de trucos y consejos baratos para llenar titulares y vendernos como lo más eco-cool del universo-mundo?

Dos entrevistas de reciente publicación nos hacen pensar que el peligro no es que se vea en el horizonte, es que ya esta aquí entre nosotros, como los invasores o un mal poltergeist.

La primera la de Enric Ruiz Gelí en El Mundo, la segunda (Y casi peor) la entrevista a Frank Gehry en El País.

Respecto al primero, el retrato se hace solo. La búsqueda de un titular facilón y que pegue fuerte es más que evidente, y anula, en mi opinión, cualquier concepto serio que pudiera seguirse.

Las frasecitas estilo Horatio en CSI, lapidarias y ostentosas, que solo buscan dejar catapléjico y ojiplático al personal me parecen siempre un recurso mas del Belenestebanismo que tristemente nos domina.

“La arquitectura es la principal causa del cambio climático”. No lo son, curiosamente las personas que viven, habitan, encargan y usan la arquitectura. No. Lo es “La arquitectura”. Así, en general y tirando al bulto que es la forma de no fallar. Da igual que sea una casa de adobe en Bollullos de la Cogolla que el inexplicable y fallero pabellón de la sed.

Del resto del texto me reservo la opinión. Es peligroso cuando los arquitectos se meten a políticos, actividad esta (La política) que debería repugnar a cualquier persona decente. Cuando encima lo hacen a base de divagaciones sobre la biosfera y los edificios como semillas del cambio hipnótico, yo personalmente pego la espalda a la pared y me echo a temblar frente al clásico complejo de arquitecto diosecillo demiúrgico, que todo lo sabe y que viene a traernos el prometeico fuego de lo que es bueno, santo y además, adelgaza.

Por otra parte, que me hable de no hacer fachadas el autor del proyecto del Hotel Hábitat, ya me suena directamente a cachondeo. Da igual lo que digas, siempre que lo digas a cuatro columnas. La realidad no existe más allá del titular y de la etiqueta.

Siendo esto incomprensible y muy significativo de la situación totalmente acrítica que vive la arquitectura en este país y que recuerda tristemente a los cambios de enemigo en 1984 de Orwell, es peor aun por su relevancia y por lo que tiene de desvergonzada la entrevista a Frank Gehry en El País.

Como no podía ser de otra manera, la entrevista comienza con la tradicional oda a las bondades de Frank que suele coronar y dar entrada al 99% de los artículos sobre arquitectura que se escriben en El País (Estos muchachos un día van a doblar tanto la espalda que temo por sus lumbares). En esta ocasión el almíbar les lleva a ser capaces de decir una cosa y la contraria a renglón seguido, mientras entre los párrafos rezuma glucosa a carretillas.

Cómo, sino desde la ausencia total de criterio, puede afirmarse la ambición de Gehry por dejar siempre un icono (O sea, poner el huevo) y acto seguido descubrirnos que la intención de Gehry (El mismo Gehry) es hacer urbanismo (aunque sea en palabras del comisario de la exposición) sin hacer el mas mínimo análisis de lo que es a todas luces evidente: Que Frank llega y coloca “El Gehry” de rigor allá donde vaya  y le da lo mismo que sea en Los Ángeles, en Bilbao, en El Ciego o en Pekín.

Y no es ya lo peor que hay que tener un cuajo digno de un pistolero del far west mas rudo en plena guerra de ganaderos de Abilene para decir que “Se acabo el derroche” con la que cae…

Lo peor, queridos lectores, esta por venir. Volvamos al Feng Shui, volvamos con el cuaderno de las recetas abierto por la pagina uno. En la entrevista Frank nos revela que el esta ante todo interesado en hacerlo todo verde. Se nos revela interesadísimo en la sostenibilidad. Nos cuenta que el ya estuvo haciendo arquitectura verde en los 60 y 70 y una serie de anécdotas muy variadas que vienen a ser un cambiarse de caballo en mitad de la carrera.

Lo curioso es que nadie le pregunte si es mucho o poco sostenible hacer siempre el mismo edificio (O parecido) en CUALQUIER PARTE independientemente del entorno, el clima, la situación o los costes.

Lo curioso es que al entrevistador nadie le haya explicado lo poco sostenible que es un edificio en el que no coinciden ni dos vigas (En el Guggenheim, que visite de estudiante durante las obras, solo coincidieron dos. De casualidad por otra parte y para orgullo de la dirección de obra). Tampoco viene siendo muy sostenible tener que reforzar ad infinitud una fachada aplacada en piedra porque la succión de las piezas debida a las formas del edificio las arranca con una facilidad pasmosa. Y del KG ya ni hablamos.

Lo más divertido es que nadie le pregunte si cree muy sostenible su método de hacer arquitectura, basado generalmente en una suerte de “Yo lo hago porque puedo y porque tú quieres un Gehry”.

Pero no, ahora hay que ser verde. Ahora la moto es sostenible y Gehry se sube a ella con la ferocidad del converso, casco en mano y chaqueta motera a la espalda, dispuesto a ser mas sostenible que nadie y lo que es aun mejor; dispuesto a demostrar que el ha sido siempre el paradigma de la sostenibilidad.

El no es una Starchitect. Líbrenos Benevolo. Le molesta el nombre. El solo es un arquitecto. Un arquitecto al que invitan constantemente para hacer, que curioso, un Gehry. Un arquitecto que sale en los Simpsons y que tiene a Brad Pitt pegando maquetas en el estudio. Pero un arquitecto normal. Sencillito diríamos.

Y verde. Tan verde como albahaca, verde como el trigo verde y al verde… verde limón.

Y mientras tanto, ¿Dónde esta el criterio? ¿Dónde la capacidad de análisis? ¿Dónde el mínimo escepticismo necesario? ¿Dónde el muy necesario “Oiga esto no se lo cree nadie”? Perdidos. Olvidados mientras tomamos un elemento fundamental para la arquitectura de nuestro tiempo, el concepto de sostenibilidad, y lo convertimos en el 1080 Recetas de Cocina a marchas forzadas y golpe de slogan.

Haz lo que digo, no lo que hago, reza un dicho tradicional. En Arquitectura la cosa es aun peor. Solo importa lo que digo. El Slogan. El libro de trucos. La frase rimbombante. El titular grueso.

El Feng Shui. Solo importa el Feng Shui. Y ponernos el Chi como una moto.

Sostenible… la moto. Claro.

About these ads

Written by Jose María Echarte

octubre 12, 2009 a 19:40

12 comentarios

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. brillantes como siempre!

    M.

    octubre 12, 2009 at 21:03

  2. Decir que la política es una actividad despreciable es como decir que una tertulia es abominable, teniendo como única referencia las del programa Sálvame. La política es básica y edificante, los políticos actuales la convierten en bazofia.
    Mantengamos la esperanza.
    Por lo demás, 110% de acuerdo, como siempre.
    Saludos.

    JCM

    octubre 13, 2009 at 12:48

  3. Admito la reconduccion de la frase, Javier ^_^.

    Aunque me temo que mi esperanza en ese campo no la encontraria ni Indiana Jones con un GPS.

    jmer73

    octubre 13, 2009 at 15:30

  4. Más razón que un santo oiga.

    PD: esto lo escribí hace un par de años si mal no recuerdo:
    http://www.alvarezdelvayo.es/resources/La+sostenibilidad+del+sentido+com$C3$BAn.pdf (PDF)

    Álvarez del Vayo

    octubre 14, 2009 at 5:29

  5. cito a martín lejarraga: “lo sostenible es una coartada para seguir haciendo lo mismo”.

    lo dijo en una entrevista a soitu. curiosamente también hablaba de gehry. y de cirugeda. aquí:

    http://www.soitu.es/soitu/2009/08/17/disenoyarquitectura/1250511249_916499.html

    por lo demás, qué más voy a decir. genial el artículo.

    nihillo

    octubre 14, 2009 at 9:18

  6. Interesante artículo. Al final es siempre lo mismo: es más sencillo simular arquitectura con elementos accesorios y fáciles de manejar que hacerla con los elementos reales de la propia arquitectura, de los cuales más o menos todo arquitecto debería tener una idea.

    Cogemos una bandera y la seguimos.

    Bea Solache

    octubre 14, 2009 at 10:22

  7. Me pondría a aplaudir pero no me vais a ver.

    Lo peor es que a los del feng sui les podías llamar tarados mentales pero a estos de la sostenibilidad es complicado decirles que no se lo tomen de forma radical.

    niñoC

    octubre 15, 2009 at 7:38

  8. Estoy completamente de acuerdo.. Y lo peor de todo es que se de buena tinta que Ruiz Gelí es capaz de arruinar al promotor e incluso de arruinarse a si mismo por sus ideas. Quiero decir, que lo peor de todo es que se cree lo que dice!

    Rafa

    octubre 22, 2009 at 9:43

  9. Felicidades por el blog. Estoy muy contento de haberos “descubierto”.Serà que tambien no me gusta el papanatismo del que tantos ejemplos nos da el dia a dia. Nos vemos en la red.

    Jordi Rius

    abril 16, 2010 at 9:56

  10. Muchas gracias Jordi!!!

    JMER73

    abril 16, 2010 at 9:58

  11. ¡Bienvenido, Jordi!

    Como ya hemos escrito por ahí, nos cuesta comulgar con ruedas de molino, independientemente de quién sea la rueda y los premios que tenga.

    María

    abril 16, 2010 at 12:51

  12. [...] Para aquellos que no son del ramo, la sostenibilidad es el equilibrio de nuestra especie con los recursos del planeta. Según el Informe Brundtland de 1987, la sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades de la actual generación sin sacrificar la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades. Este concepto tan cool está realmente de moda tanto como lo estuvo en su día el Feng Shui o el minimalismo. Cuando ves que las revistas de decoración que compran las marujas en el kiosko hablan de sostenibilidad… es que está pegando fuerte. No tiene por qué ser algo malo si no se abusa de ello, pero ese es otro tema que ya trataron con mucho acierto los colegas de n+1 en un artículo que os recomiendo que leáis. [...]


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 312 seguidores

%d personas les gusta esto: