n+1

Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

Salas de Espera

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Los Colegios tienen una larga tradición de meter las narices donde nadie les llama y curiosamente de meterla muy poco en lo que realmente interesa. El CSCAE, como sublimación de los Colegios, como O’ de Colegio, como licor de Colegio, es aun peor… pero no nos desviemos.


Normalmente esto ocurre porque donde nadie les llama es donde se lucen, el toreo de salón ya saben ustedes, el boxeo de sombra, sin despeinarse; y es que donde si interesa están esperando, por este orden, Islero redivivo y Myke Tyson con hambre de oreja. Y ahí, claro, el problema es que pegan y que las cornadas son muy traicioneras en esta época del año. Véase como ejemplo la reciente epístola de la decana del colegio de Madrid pidiendo prudencia y templando gaitas sobre las demandas contra estudios de arquitectos por contrataciones ilegales en régimen de falsos autónomos. La opinión de esta santa casa es que han tenido los COAs AÑOS para alertar a los estudios (a los arquitectos, en suma) de lo que estaban haciendo y de a lo que se exponían. Años en los que no se les ha oído un esta boca es mía. Ahora, con la gente yéndose al paro, sin paro, y con los compañeros denunciando, allá acude el colegio raudamente cual general Custer a tratar de poner paños calientes.


Como bien saben ustedes, hoy en día los arquitectos jóvenes (y no tan jóvenes) están hasta más allá de la cúpula del trueno de trabajar  de esclavos, manumitidos o sin manumitir, en un régimen de aprendizaje eterno en el que no sólo se les niega la mas mínima garantía laboral, sino que se les trata a ratos como delineantes, a ratos como administrativos, a ratos como el chico de los recados y para lo que interesa se les ofrece el triste caramelito de ser colaboradores, figura ésta de legalidad inexistente y que pinta menos que la Tomasa en los títeres.

Seamos sinceros, por muchas veces que se haya salido en el Pasajes como “colaborador”, con fuente de letra de tamaño 6,  cuando vayas a presentarte a un concurso y te pidan que justifiques la solvencia técnica, como mandan los cánones y la LCSP, o tienes un CERTIFICADO de la entidad contratante que diga que sí, que efectivamente el edificio lo has hecho tú, o no te comes un colín. Tampoco te valdrá para presentarte a un concurso de ideas en el que se puntúe el curriculum en caso de empate (por ejemplo), dado que al ser colaborador te pedirán una estimación del porcentaje de colaboración y un certificado de la tal colaboración y te valoraran con respecto a ella.

Y despídete ya como la situación sea la de que para concursar tengas que haber PROYECTADO y DIRIGIDO una obra de similares características o presupuesto en los últimos tres años. Saludemos todos con la manita diciendo adiós porque haber colaborado no sustituye exactamente a haber proyectado y dirigido, por mucho que sepas que te has matado a trabajar en ese proyecto, que a la obra has ido tu y que tu jefe no sabía ni llegar y que lo honrado y lo justo sería que te tocara un porcentaje de la autoría.

Podría alguien que no estuviera en el ajo pensar que la situación actual es el resultado de los tiempos que corren y de la crisis que vuela, con unos brotes verdes que más parecen una chumbera llena de pinchos.

Mentira. La situación se arrastra desde hace décadas. Es la práctica común de gran cantidad de estudios que pese a haber tenido ingresos abrumadores y una rentabilidad que ya la hubiera querido la Standard Oil en los buenos tiempos del monopolio han optado de forma clara por una estructura profesional altamente endeble en la que el personal era sistemáticamente maltratado.

Sin vacaciones pagadas. Sin paro. Sin baja por enfermedad o por maternidad/paternidad. Sin nada.

Súmenle a esto que la situación “un arquitecto-un estudio” es absolutamente insostenible y la normalización de esta profesión dicta que lo lógico es que un numero alto de profesionales titulados acaben trabajando por cuenta ajena. Pero de esto, ni en las escuelas ni en los COAs se han enterado aun por lo visto y todo sigue enfocado al Colegiado por cuenta propia, libre como el viento / como el sol cada mañana, con su estudio.

Comparemos por ejemplo con nuestros compañeros de carretera paralela y a veces tangente, los ICCP. Definían (y aún definen) su paro como ocasional y motivado por cambios voluntarios de trabajo. Y hablamos de personal contratado de forma legal (con sus seguros sociales y coberturas pagadas). Hablamos de experiencia demostrable por tener un contrato que respalda tu trabajo. Hablamos de firmar proyectos (o parte de ellos), de redactarlos de ser el responsable de liquidaciones, direcciones de obra y un largo etcétera. Una situación que no se da en el sistema absolutamente unipersonal de los estudios de arquitectura donde el proyecto entero lo hace y lo firma un tío solo, aunque trabajen en el 300 en guerrilla (esto último gracias al papanatismo de nuestro magnifico sistema de visado, pero de esto hablaremos otro día).

Es cierto, los estudios de ingeniería lo están pasando igual de mal que los nuestros. Aun así, en el caso generalizado, al menos tienen un personal al que han dado formación. Contratado. Válido. Un personal del que tirar para intentar forzar la máquina, abrir nuevos mercados o buscarse la vida de las mil maneras posibles. Al menos tienen un personal LEGAL que pueden presentar a una licitación con ciertas garantías (porque, amiguetes, en las licitaciones de ingeniería solo cuenta el personal CONTRATADO y no el ejército de Pancho Villa que tenemos nosotros, e incluso se audita que dicho personal este efectivamente contratado).

En los estudios de arquitectura la degollina ha sido desde hace un año continua, sangrienta, gratuita. Y lo que es peor, de muy difícil recuperación.

Pero ¿de dónde viene esta diferencia?

Hace años, aun éramos estudiantes, visité con uno de mis mejores amigos el estudio de su padre, gran arquitecto y mejor persona. La disposición de los despachos dejaba una zona muerta en la que había una mesa de planos y que no acababa de encajar con el resto, más aún cuando el estudio había sido reformado varias veces para adaptarse a las necesidades de una oficina técnica.

Al preguntarle por aquella habitación, la respuesta fue clara.

Aquello era la sala de espera. Porque entonces amigos…. Se tenía sala de espera.

Y ahí tienen su explicación. Hace años (muchos), al salir de la escuela era normal que pasaras tres o cuatro años trabajando de colaborador mal o regular pagado en un estudio, incluso en varios pluriempleado, pero el caso más general era que fueras el colegiado numero 10 de tu provincia estando los tres primeros jubilados o muertos, y siendo de los 7 restantes un par de ellos funcionarios.

Resumiendo, mucha demanda (o al menos la demanda normal) y poca oferta (o al menos la oferta normal).

En esas condiciones los tres-cuatro años de semiesclavitud te servían para adquirir una experiencia que la escuela no te daba (experiencia REAL, en proyectos, en D.O., en redacción de presupuestos, de gestión administrativa, etc.) sabiendo que cuando tuvieras el suficiente manejo, te irías del estudio, te montarías el tuyo propio y con toda probabilidad tu también tendrías una sala de espera, porque por una simple cuestión estadística los promotores o los clientes irían a buscarte.

Los tiempos han cambiado. El número de arquitectos es cada vez mayor y actualmente el de estudiantes es elevadísimo. Y sin embargo los estudios siguen funcionando como antaño, o al menos siguen empleando un sistema basado en colaboraciones sin contrato, pagadas mediante facturas mensuales, que podría ser admisible como “prácticas” (y no tanto, dado que existe un contrato “en prácticas” perfectamente legal) cuando el caramelo, y menudo caramelito, era una sala de espera llena hasta el techo de clientes pero que en la actualidad es completamente falso e insostenible.

Ciertos arquitectos de relumbrón, y no, no diré nombres, cuentan sin cambiarles la cara ni dos milímetros ni perder la beatifica sonrisa que sus estudios tenían “hasta ayer 40 personas, y hoy dos”. O incluso que “cada 4 años yo me quito al 90% del estudio, menos a tres o cuatro para renovar”.

Así, los compañeros jóvenes y no tan jóvenes que acceden a sus primeros trabajos, se encuentran con dos opciones. Si su objetivo es conseguir experiencia para poder emprender la aventura en solitario descubren que la experiencia les servirá intelectualmente pero no administrativamente dado que es indemostrable por métodos admisibles para una mesa de contratación normal y para la mayoría de las empresas. Y les recuerdo que salvo los concursos de ideas, cada vez más escasos, que dan un poco mas de manga ancha, cualquier licitación tipo se pega al pliego de la LCSP como un gurú a los canapés, y que las exigencias de “idoneidad” son cada vez más duras,  por lo que la aventura del arquitecto solitario se antoja cada vez mas difícil.

Del mercado privado ya ni les cuento, con una demanda decreciente y una oferta en alza, puede que tengan que aprender a echar el lazo desde una vespa a todo promotor despistado que vean por la calle.

Si en cambio su objetivo es trabajar por cuenta ajena e ir mejorando poco a poco su posición en el organigrama del estudio (opción esta tan válida, respetable y lógica como la anterior), pronto descubrirán que se les considera delineantes tuneados, que las posibilidades de ascenso en una pirámide de base anchísima y escasa altura son infinitesimales (y en lo tocante al sueldo inexistentes) y que el hecho de cambiar de trabajo no supondrá ninguna mejora real dado que prácticamente todo el mercado de oficinas técnicas de arquitectura está en la misma situación homogeneizada.

De hecho, la mayoría de arquitectos con contrato legal que conozco trabajan en estudios de ingeniería, en inmobiliarias, en constructoras o en promotoras.

Cuando en la escuela a estos tres grupos se les ponía a caer de la burra por sistema y con una saña digna de Erik el vikingo en un convento de núbiles vírgenes para gozo del inexperto e hipnotizado alumnado, lo que no se nos decía era que si queríamos ver el paro con subsidio y la seguridad social alguna vez en nuestra vida donde teníamos que acudir era a esos grupos y no a la gran mayoría de nuestros dignísimos gurús profesoriles, expertos muchos de ellos en el arte de llenar el estudio de alumnos para reventar concursos (dicho sea lo de reventar en el buen…. Y en el mal sentido) a coste cero.

Haré aquí un inciso para decir que hace tiempo me llegó una airada carta que tuvo cierta difusión en algunos estudios de Madrid (la firma, de ser autentica, era de un antiguo profesor mío de hecho) poniendo a caldo a quienes denunciaban estas tropelías y a la Asociación de Arquitectos Explotados.

No he podido comprobar la autoría del panfleto en el que el supuesto firmante (de serlo) se permitía el lujo y tenía la arrogancia de considerarse capacitado para asignar y quitar títulos de arquitecto por el simple hecho de que hay compañeros que viéndose en la calle han denunciado y exigido sus derechos. La cartita atufa a rancio. A privilegio mal entendido, y a creer que lo blanco es negro por repetirlo mil veces.

Si la carta y la autoría son ciertas, el texto es digno de que al supuesto firmante le expedienten en el comité deontológico por explotar de forma ilegal y consciente a sus propios compañeros y él mismo es un impresentable de marca mayor que no solo lo hace mal sino que además alardea de ello justificándose en unas razones cargadas de un paternalismo y de una moralina de a peseta el kilo que darían vergüenza ajena si no dieran asco.

La buena noticia, dentro de lo malo, es que algo se mueve, existe una Asociación de Arquitectos Explotados. Han tenido una ponencia en el Congreso y quizá es de las pocas cosas que lamento haberme perdido y que me parecen justas y lógicas en un evento que teóricamente era sobre el estado de la profesión.

Lo lamento porque era de lo poco que me parecía más que apropiado. Un análisis de por qué hemos llegado a esta situación, de cómo se han estructurado las oficinas de arquitectura, de por qué no han crecido de forma lógica y legal, de por qué los COAs no se han preocupado de esta situación hasta hace relativamente poco y con muchísima tibieza.

Vean, en casi todos los estudios hay un plotter. En casi todos se le cambian los cabezales, se le miran los niveles de tinta, se limpia el carro cuando se atasca. Incluso se paga un contrato de mantenimiento anual para cuidar su maquinaria.

El general Omar Bradley, cuyo nombre aun llevan algunos tanques, tenía una frase durante la segunda guerra mundial:

Primero los hombres, luego las maquinas”.

Pues eso.

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Written by Jose María Echarte

julio 21, 2009 a 9:59

26 comentarios

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  1. Me quito el sombrero, as usual¡¡

    Ya que hablas del COAM y su decana, os cuento que hace un par de meses hubo elecciones a la Junta, y en el debate la primera pregunta fue sobre esta misma cuestion. Los portavoces de todos los grupos se comprometieron a demostrar que en sus respectivos candidaturas no habia ningún estudio “falso autónomo”.

    Seguimos esperando, pero me acuerdo de aquello de “no se puede poner a la zorra a cuidar de las gallinas”…

    E

    julio 21, 2009 at 11:01

  2. Todo el mundo sabe que precisamente son ‘los arquitectos de toda la vida’ los que ‘gestionan’ este tipo de estudios.
    Eso, cuando no están incluso dando clase en las ETSAs, exigiéndote que hagas horas en el estudio (como becario), mientras en clase te dicen que tienes que dedicarle más tiempo a la asignatura.
    Como camarera y dependienta he cobrado más. Por otro lado, son estos los trabajos que me han aportado tiempo de paro.

    Este año empiezo una carrera nueva, me cansé del todo de tanta hipocresía. Me encanta la arquitectura, no puedo librarme de esa mirada, pero el estómago lo tengo que llenar con comida.

    rhevan

    julio 21, 2009 at 14:56

  3. Y que me dices de los peritos judiciales, para que te puedas apuntar en la lista del COAM tienes que tener mas de 8 (ocho)años de título,además de experiencia, lo que hace que sean los de siempre los que acaparen esta vía de trabajo, la única rentable de la bolsa de trabajo del colegio.
    El blindaje con el que ha acorazado en sus puestos la generación que tenemos por encima es algo que solo se puede explicar en gente que ha vivido una posguerra.
    Si pensamos que además en el precio de los pisos y los locales para instalar el estudio las posibilidades de empezar ahora por tu cuenta se reducen a cero.
    No solo acaparan todos los puestos si no también el patrimonio inmobiliario,llevo 15 años de alquiler en Madrid y mis caseros siempre son los mismos. El precio de la vivienda es otro blindaje generacional y de de clase, no lo olvidemos.

    Pablo

    julio 21, 2009 at 16:27

  4. juer, hay que reconocer que en general no me gusta lo que se escribe aqui, pero este articulo es una pasada!!. realmente informativo. Y completamente deacuerdo.

    Muy ilustrativo, pero el problema sigue allí… y tiene pinta de que seguirá, la tendencia es al no cambio, que hay que hacer???

    Edgar

    julio 21, 2009 at 18:43

  5. Sino hubiera “medios” que alimentaran ese perfil de arquitectos, gran parte del problema se habría solucionado. Pero es que nos puede el papel couché y el pagerank HOYGA!

    yaku

    julio 21, 2009 at 22:01

  6. Y los que estamos apunto de acabar estamos muertos de miedo.

    Por cierto: “juer, hay que reconocer que en general no me gusta lo que se escribe aqui”

    !!!!!!!!!

    Aqui se escribe, majo, a diferencia de en tu querido blog con tendencias narcisistas… y pensar que este tio tiene tanta difusion…asi nos va.

    Iñigo

    julio 22, 2009 at 0:45

  7. Este tema despierta en arquitextonica sensaciones encontradas. Hace no mucho publicamos nuestro “manual del jefe perfecto”, en un ejercicio de introspección previo a publicar el “manual del colaborador perfecto”…

    No creemos en el estudio como empresa, creemos en el estudio como “ese algo en el que desarrollas tu profesión”. Y eso nos hace ver como impensable tener colaboradores “a sueldo”.

    En 2007 la retribución/hora que dimos a nuestros colaboradores fue más del doble que la nuestra, hemos llegado a pagar incluso liquidaciones de “acuerdos” a colaboradores que no encajaban en el estudio. Hemos pagado levantamientos al triple de su precio lógico. Hemos repartido premios de concurso al 50%…

    Esto unido a que los colaboradores siguen sin aguantar nuestro ritmo de trabajo, pese a que les hemos ofrecido ser socios, nos confiram la idea de que los que están dispuestos a dejarse la piel a tiras en un estudio quieren hacerlo en el suyo propio, no en el de ningún “compañero” que luego se lleve los laureles.

    El resto quiere hacer de la arquitectura un trabajo de 9 a 5, cosa muy lícita porque si todos fuéramos “tontónomos” el tema sería mucho, mucho más grave.

    Miguel Villegas

    julio 22, 2009 at 6:53

  8. Por desgracia, soy arquitecto.

    Lo que aquí se escribe me abruma hasta tal punto de sentir pena, tristeza y decepción por una profesión y disciplina por la que muchos sentimos pasión, y en mi caso considero “medicina para el alma” (esto es otra historia).

    Enhorabuena a sus autores y enhorabuena a quienes se interesen por estos temas, porque ello supone (espero) que las cosas han de cambiar.

    Esta situación es insostenible, y gracias a que es económicamente insostenible cambiará; qué pena que otras razones más nobles no sean las que vaya a hacer que cambie.

    Mis mejores deseos.

    Pepe Aguilar

    julio 22, 2009 at 8:44

  9. yo empezaría quitando la habilitación intercolegial, (qué más da dónde esté colegiado…) si encima de que hay poco trabajo, para hacer cualquier “papelillo” como un informe, una valoración, una apertura… tienes que esperar aún más burocracia, el cliente se espanta…
    …también haría huelga. En realidad ya la hubiera hecho cuando se aprobó el CTE.
    …pero nos falta compañerismo. Enfermera comete error. ¿cuántos días han tardado sus compañeros en salir a la calle y exigir la dimisión del gerente? Ni uno. ¿Cuántas veces hemos salido nosotros a dar la cara por alguien? Ejemplo: hotel sin licencia en Mallorca se hunde y detienen al arquitecto; y nosotros nos lo tragamos; Polideportivo municipal en Sant Boi se hunde, y no detienen a nadie; ¿Dónde está la diferencia?

    isa

    julio 22, 2009 at 14:53

  10. Felicidades por el artículo, en el que además de decir unas cuantas verdades, como siempre está escrito de una forma clara y precisa. Para quitarse el sombrero.

    Por otro lado, tan importante o más que cuánto cobran los chicos que entran a hacer prácticas en los estudios de arquitectura, es que coño hacen en ellos. Lo principal debe ser destinarles horas y cariño por parte de quien se supone que lleva el estudio, para que los meses que estén APRENDIENDO, sirvan de verdad para formarse con conocimientos prácticos, que luego le puedan servir en su futuro desarrollo profesional y no que sea un simple “acotador” a precio cero hipnotizado por falsas promesas.

    Por cierto lo que comenta isa, de la huelga cuando entró en escena el jodido CTE, hubiera sido la derecha, pero como bien apuntas, el compañerismo y la solidaridad no son la bandera de la arquitectura.

    stepienybarno

    julio 22, 2009 at 18:13

  11. Iñigo:
    yo nunca he dicho que mi blog sea de “escritos” ni tiene porqué serlo ni lo será.
    Tampoco quiere ser un decálogo fundamentalista de lo “que hay que hacer”.
    Yo pongo básicamente lo que me gusta (que muchas veces coincide con lo que me da la gana) y si hay gente a la que también le gusta pues mira tu por donde…

    no entiendo tanta amargura… ahora voy yo a ser el culpable de lo que sucede en la arquitectura. relajate que te va a dar algo….

    Edgar

    julio 23, 2009 at 12:44

  12. Edgar:

    Si no eres consciente de que tu web tiene un nivel de impacto bastante más que alto como publicación de arquitortura, y que eres considerado por muchos (¡ay!) medio de difusión.

    Si no eres consciente de que ser medio de difusión conlleva un gran poder y que grandes poderes conllevan grandes responsabilidades, mucho me temo que eres muy inconsciente.

    Miguel Villegas

    julio 23, 2009 at 13:30

  13. n+1: vuestro blog debería ser de obligada lectura en todas las escuelas de españa

    nu9v9

    julio 23, 2009 at 15:14

  14. Miguel, soy consciente…

    Edgar

    julio 23, 2009 at 16:02

  15. Dejo un momento mi traje fundamentalista, que me molesta para escribir. Trannquilos, luego me lo pongo.
    Edgar, no se trata de un decalogo de lo que hay que hacer. Se trata de que somos un grupo de personas a las que, quiza algo hartos, no les cuesta decir que el emperador no solo esta desnudo sino que ademas es imbecil.
    Se trata de que si un señor gana un concurso con un proyecto y luego pide (Lo pide el!!!) un modificado del 53% (La ley permite hasta un 20%) lo que esta es ENGAÑANDO al resto de compañeros que se han presentado y a la sociedad que le paga (dinero publico, recordemos). Claro y simple. Tan claro y tan simple que no lo leeras en ningun sitio.
    Y si ademas se dedica a darle bombo en la prensa al grito de “A Manolito le daban mas” lo que es entonces, es un irresponsable.
    Pero esto tampoco lo leeras.
    La actual situacion laboral es fruto de muchas cosas. En ella influye que cada vez somos mas eliminables. mas prescindibles. Menos.
    Pero lo mas triste es que los principales culpables somos nosotros como profesion. Hemos adorado el vellocino de oro, no hemos tenido ni la mas minima capacidad critica. Todo eran odas y poemas, hagiografias de la bondad de los dioses del olimpo, aun cuando en muchos casos no las merecieran. Aun cuando en muchos casos su ignorancia haya traido el descredito generalizado de la profesion, abriendo la puerta a otros que quieren hacer lo que nosotros hacemos y eliminarnos de la ecuacion. Aun cuando en muchos casos sus pies fueran del mas repugnante barro. Aun cuando en muchos casos, el emperador, efectivamente estaba desnudo. Y ademas era imbecil.
    Cuando empece esta carrera, que adoro, recuerdo que mi padre (que es del gremio “enemigo”) me dijo que recordaba que “marcaba caracter”. Y cuanta razon llevaba. Yo he visto a un profesor de proyectos decirle a un compañero que sus croquis “No le interesaban”. Mi otro progenitor, mi madre, es maestra (Actualmente de niños sordos). Maestra. Asi se llama ella y le gusta la definicion. No se como llamaria con sus muchos años de experiencia a quien asi trata a un alumno. Yo se como le llame en su dia. Impresentable inutil.
    Si algo agradezco a quienes compartieron conmigo mis años de carrera es que al menos mantuvimos un cierto espieritu critico. Alejados de la pleitesia fanatica que nos inunda, mas propia de adolescentes que babean en un concierto de Miley Cyrus que de profesionales hechos y derechos.
    Y de eso se trata. De ser un profesional. De no reducirse a una suerte de artista medio ido e inconsecuente porque es lo que se lleva y por que “lo otro” (Lo que conforma esta profesion) es muy aburrido. De asumir una responsabilidad.
    Yo no soy diseñador. No soy Coco Chanel. No soy un gestor de informacion. No soy un project manager. No soy un asesor espiritual. No soy filosofo, ni literato, ni antropologo, ni sociologo. No soy ingeniero.
    Soy arquitecto. Con todo lo que la disciplina (Y la palabra no es baladi) implica.
    Y para mi es bastante, y es mucho. O al menos lo era antes de que como gremio decidieramos que estabamos dispuestos a suicidarnos en el altar del Elle Deco, de “la arquitectura es el nuevo rock’n’Roll y de “el fin” (La foto en el Hola, la seleccion para la bienal, etc) “justifica TODOS los medios”.

    JMER73

    julio 23, 2009 at 21:21

  16. Enhorabuena por el artículo, brillantísimo y más que oportuno.
    Desde mi infame lugar en el mundo yo cada día lucho por mandar a la mierda la autoría y el culto personal a NADIE, y respetar el trabajo de todos y cada uno, más aún si de verdad comparten nuestra idea de que podemos ser útiles a la gente (esto, con tanto imbécil suelto se está volviendo difícil de comunicar gracias a tanta estrella).

    Otra historia es la de nuestra querida Dodecana,
    Insomnio, dudas, miedo, escalofríos, ansiedad, prisa, etc. Seguro que a todos os suena. Pero igual son términos que ni ella ni sus “amigos” conocían. Igual en los tribunales por fin lo harán. Me dan ASCO por su cinismo reventando esto. Y aún me piden clemencia. Me han fustigado durante largo, y ahora me piden misericordia. Te diré dónde me he dejado el catecismo, precisamente a tí, dodecadecana, que lo llevas tatuado con erratas en el escote.

    Se ha reventado la profesión, y nosotros no hemos sido. Que sobrevivan los honestos.
    Bravísimo el post. Más caña. Estamos aquí y firmaremos cuando toque. Que tiemblen la dodecana y sus mierdas.

    PD: revisa en tus textos, por favor, las grafías del “porqué”, “porque” ,”por qué” y “por que”, no te vayan a confundir con esos otros ignorantes, que tú sí que escribes bien.

    Trumbo

    julio 24, 2009 at 21:14

  17. Lo sé. Lo sé. Mea culpa, mea disléxica culpa. Horrores me cuesta no poner “Querpo” o algo peor en vez de “porque”.

    Anyway gracias por el aviso. Y prometo que inetentare enmedarme. Enmendarme con tres enes. ^_^

    Y gracias por lo demas. Y usted que nos siga leyendo.

    Y animos, que con la que cae nos va a hacer falta.

    JMER73

    julio 24, 2009 at 22:41

  18. Aunque pueda sonar un poco mal, y mas aún en estos días, tambien los arquitectos jóvenes (entre los que me incluyo) tenemos mucha culpa; aún recuerdo mi primer trabajo de churrero en un sotanillo aprendiendo de los expertos del copy-paste, haciendo de chófer y produciendo información evaluada al peso…
    Tuve que decir basta y aprender lo que alguien siempre me decía “todos utilizarán tu juventud en tu contra y cuando seas mayor también será malo y te despedirán”, pero aún nos cegamos creyendo que por pasar muchas horas con CAD seremos RockStars
    Es la influencia de la nave nodriza universitaria, que forma más el onanismo termodinámico y menos la profesionalidad técnica… suspiro…

    Tal vez no sea el mejor sitio para decirlo, pero el anterior diseño era más cómodo, el ancho de la columna nueva no deja leer muy allá.
    Es sólo una sugerencia, de lo contrario, creo que me acostumbraré a seguir leyendo buenos textos ;)

    Sane

    julio 25, 2009 at 16:27

  19. Sane, estamos probando un par de cosillas nuevas.

    Esperamos que os gusten.

    Un saludo

    María

    María

    julio 25, 2009 at 16:38

  20. A ver,
    JM Echarte no escribe mal, incluso bastante bien, pero su fondo es oscuro.
    Este blog no es mas que una serie de arengas resentidas contra casi cualquiera que destaque en la profesion. Incluso, como en este post, se pone mesianico con asuntos sindicalistas, lo que le valdrá como apoyo de los lectores en cualquier opinion tuya.
    Nos conocemos bien, has tratado de destacar construyendo, o como gestor en el ayto de Garrucha, y no lo has conseguido. Te molesta el exito de Edgar por lo mismo. Criticas el papel couche y el circo mediatico porque no te han dejado participar en el. Tu blog comenta que no comulgas con ruedas de molino y es porque ni siquiera te han dejado comulgar. Tienes el viejo problema de narcisismo no resuelto.
    Bien, porque no te dedicas a hacer arquitectura como un profesional y eliminas el tufo de frustracion que respira este blog ( el de edgar sera peor pero sabes que este tufillo no lo tiene)
    Piensa que cuando te pones nostalgico con ese articulo sobre tu epoca de estudiante, no manifiestas más que tóxico sentimentalismo. Y que cuando criticas a profesionales, por ejemplo, Victoria Acebo o IC, lo unico que se manifiesta en tu pensamiento es envidia. Por no decir que ellas son ellas y tu solo JM Echarte, el almeriense cabreado que no tiene una obra buena, pero que escribe bien en un blog para mediocres con la intencion latente de resolver su conflicto de narcisismo a base de telepredicar, y no con tu opinion sino con la de tus fans.
    PD: Espero tu respuesta aunque tu y yo sabemos lo que vas a contestar. Ante tus acolitos quedaras bien con algun cuento sobre psiquiatria

    Dr Robert

    julio 26, 2009 at 15:05

  21. Diola, Dr Robert; ¿puedo preguntarle cuál es su visión de la situación en oposición a lo que menciona el mesiánico Echarte?

    Por favor…

    Bea Solache

    julio 26, 2009 at 23:07

  22. ¿Fondo Oscuro? Pero hombre, si yo soy la alegria de la huerta y me esta usted poniendo un look Darth Vader que no pega nada con mis ojitos azul “skywalker”.

    Me gusta no obstante su espiritu pletorico de libertad basado en “El que se mueva no sale en la foto” o, por decirlo en roman paladino, las ganas que tiene de someterse a los dictados de algo que usted mismo define como “circo” confundiendo la critica y la opinion con la envidia; y la libertad para expresarla con el “tufo a frustracion”.
    Por lo visto para usted tener una opinion es arengar, tener una minima capacidad critica es ponerse mesianico y en realidad como estamos todos mejor es callados y silentes.
    Y por lo visto tambien a usted la situacion laboral de sus compañeros le parece que es de toma pan y moja, y que son mesianismos sindicalistas sin ninguna realidad detras. En fin, oiga, alla usted con lo suyo que quiere que le diga. En esta santa casa, para bien o para mal hemos sido siempre mas de preguntar que de tragar, de cuestionar que de asumir y de opinar que de asentir como borregos.

    Por otra parte, permita que le saque del error, yo jamas me he dedicado a ser “gestor” de nada. Lo de las gestorias, los projectmanagerismos y los servicios, se lo dejo a otros que van por el mundo haciendo tortillas deconstruidas al aroma de hinojo salvaje sin saber freir un huevo con puntilla.
    A lo que yo me he dedicado es a ser arquitecto municipal. Tecnico municipal si le gusta a usted mas. Que por lo visto tampoco es ser profesional porque debe ser que la profesionalidad es de esas cosas en las que segun usted te tienen que dejar comulgar.

    Como usted comprendera, ni Maria ni Juan ni yo vivimos de esto, lo hacemos porque nos gusta, porque tenemos algo que decir, quiza tambien porque creemos firmemente en lo que decimos y en que alguien debe decirlo y porque oiga, nos divierte sobremanera. No se preocupe, ni me intoxica el sentimentalismo ni me mata la envidia.

    Y ademas, como usted muy bien dice, yo soy yo.
    O sea, que soy solo Jose Maria Echarte, nada mas.
    Y nada menos, oiga no se por que tendria que ser otra persona.
    No se preocupe, soy feliz, me gusta lo que hago, me da para unas cañas y aun tengo pelo . .
    Usted puede que quiera ser otro, o que se quiera montar un altar en casa a la mayor gloria de CR (Cristiano Ronaldo), o IC (Que imagino sera Izaskun Chinchilla y no el ultimo fichaje del Retuerta FC). Alla usted. Cada uno es libre de adorar al cordero de purpurina si le da la gana. No le rasque mucho con la uña, en cualquier caso, dado que por lo visto para usted eso constituye falta grave de lesa profesionalidad y que es de una envidia suprema.
    En ese sentido y dado que “tan bien nos conocemos”, no tengo muy claro a que se refiere con su cariñosisimo exhorto a que me “dedique a hacer arquitectura”. Creia que llevaba 9 años dedicandome a ello, pero debe ser que como no me han dejado comulgar me he estado dedicando a la cria del champiñon salvaje. Quiza es usted de los que piensa que le tienen que dar luz verde desde vaya a saber donde para que exista, para ser o no un profesional o incluso para considerarle arquitecto.

    En cuanto a destacar o no destacar, que quiere que le diga, a mi me gusta mi profesion, me gusta mi trabajo (Con sus partes buenas y sus partes no tan buenas) y me gusta trabajar. Tanto cuando he concursado y he ganado, como cuando he concursado y he perdido. Tanto cuando he construido, como cuando he sido técnico municipal.
    El resultado de mi trabajo dependera de mi profesionalidad y sea cual sea la labor en cuestion (una tasacion, un informe, un trabajo como tecnico municipal, una medicion de fincas, un concurso o un proyecto) lo que me importara y me gratificara es cumplir profesionalmente con dignidad y honradez (Ya sabe sin esclavizar a nadie por el camino y sin pedir un modificado del 50%… esas pequeñas cosas). Algo tan sencillito como eso me hace feliz.

    Lo de destacar, si le gusta, se lo dejo a usted que parece que esta deseando que le dejen entrar en el cenáculo este de donde te llaman

    Te llaman para comulgar, se entiende. Y oiga mis ruedas de molino, se las dejo enteritas si le apasionan. A mi se me indigestan de siempre.

    No se si era esto lo que sabia que le iba a contestar. Si lo es compramos un numero de loteria y vamos a medias. En cualquier caso, ni yo tengo acolitos ni los lectores de este blog son mediocres. Antes al contrario, aquí opina quien quiere con total libertad cosa que a usted, por lo visto, le parece de una mediocridad insoportable.

    Y ahora, el cuento sobre psiquiatria de los Domingos (Que no se si es de psiquiatria y que no se de donde se lo saca usted, pero que por no defraudarle alla vamos)

    Para hervir una rana, hay que meterla en un cazo con agua fria y calentar poco a poco. La rana se dejara hervir, placidamente. Si el agua esta hirviendo desde un principio, la rana saltara fuera del cazo.

    Los hay que ven el cazo y piensan en piscinas. Que sienten el calorcito de la coccion y sueñan con jacuzzis. Los hay que vemos el cazo de lejos y se nos ponen los pelos como escarpias.

    No tengo moraleja ahora mismo, pero seguro que encuentran ustedes una.

    jmer73

    julio 26, 2009 at 23:34

  23. …unos dan la cara y otros se dedican a criticar desde el anonimato, verdad ¿Dr Robert?, ¿qué tal son tus obras?, ¿tienes?, ¿o es que tienes envidia porque tu blog/web no lo lee nadie?
    y ¿cómo es que tanto le conoces?, ¿acaso tienes espías?

    y por último Dr.Robert ¿te consideras lo suficientemente mediocre como para participar en un blog de mediocres?

    isa

    julio 27, 2009 at 16:04

  24. […] Salas de Espera. El (Precario) mercado laboral arquitectónico. Una explicación, entre muchas. […]

  25. Es extraño, no sé qué pensar ni qué sentir.

    Por un lado mi corta experiencia, -vamos, aún soy estudiante y seguiré mientras tenga dinero para pagarlo,- me dice que todo lo que contáis y sentis es verdad: tenemos un problema, un grave problema.

    Nuestras escuelas se plagan y cierta ineficiencia hay cerca de ellas, o al menos ese tufillo que desprende cada vez que alguien quiere mirar más allá (muchos, os lo aseguro) pero aparece una gran caja por la cual todos debemos pasar y te meten.
    El sistema estructural de trabajo se queda obsoleto, al menos para la gran cantidad de personas ejerciendo, y para un sistema político y económico basado en la ley del pez gordo.
    podríamos encontrar todos los testimonios que quisiérais para verificar esto, quizás haya gente que aún no lo vea….
    Por otro lado, mis sentimientos me dicen que en general todo esto da miedo. Da miedo “al de arriba” (o “a los de arriba”, en general a la cúspide, aquel que se dedica a mirar a otro lado porque sabe que es parte de esta responsabilidad), pero también da miedo a aquellos que nos hemos metido en este barco que parece que si no es con un poco de astucia, se hunde.

    mi sentimiento revolucionario os animaría, sin duda, a al menos, intentar, tener la opción de mover ficha, de ser más fuertes que esa cúspide, pero no nos engañemos…
    Llevo cuatro años en una escuela donde las puñaladas más leves vienen de los profesores. Y yo me siento afortunada, he encontrado a un grupo de compañeros que se han convertido en amigos(sigo teniendo confianza en las personas)… pero ¿cuántas de las personas que estudiamos o han estudiado esta carrera han encontrado un pequeño síntoma de unidad dentro de una comunidad de ombligos?

    Si los grandes maestros nos han dejado una gran lección es que aspiramos como mucho a ser eso, grandes maestros, a que se nos olvide el hecho social del cual partimos.

    Una enseñanza que creo profundamente que se puede cambiar.

    El problema hay que afrontarlo, no dedicarnos a tirar piedras a todos los tejados cercanos y crear un tira y afloja que no nos llevará a nada, como el que estamos leyendo en estos últimos comentarios. Lo reconozco, me hacen gracia, quizás porque me considere en un plano completamente inferior al de sus luchas profesionales, pero no dejo de sentir tristeza.

    muchas gracias por el artículo

    Jara

    julio 29, 2010 at 19:16

  26. Llamadme masoca, pero podría pasarme alguien un link para leer esa carta contra la Asociación de Arquitectos Explotados en aras de la “verdadera arquitectura”…
    Santiago y cierra España!!!

    Gracias.

    Andres

    julio 29, 2010 at 20:39


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