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Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

A Buenas Horas

with 16 comments

Nos piden en un post que entonemos el mea culpa y copiapeguemos este articulo sobre unas recientes declaraciones del Presidente del CSCAE.

Respecto a copiapegar, no gracias. No es el ideal de esta santa casa. En el puesto instalado en el Hall del teatro podrán redirigirle hacia otros lugares en los que es moneda común, para su alegría y jolgorio.

Y respecto a entonar el mea culpa, diseccionemos que siempre tiene su aquel.

Las elecciones a presidente del CSCAE fueron hace unos cuatro años. Contando con que llevamos más de un año en caída libre y más de dos esperando el batacazo  la distancia real entre las elecciones y el cebollazo (excuse our french) ha sido aproximadamente de unos dos años y medio. Quiza menos.

En aquellos momentos Carlos Hernández Pezzi concedió una entrevista a El País. Leámosla juntos si les parece y comparemos con el artículo de El Economista:

El artículo empieza con un titular que suena a broma de mal gusto, o a intento de exculpar a vaya usted a saber quién:

El presidente del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, Carlos Hernández Pezzi, ha reconocido que estos profesionales han tenido “mucha responsabilidad en la creación de la burbuja inmobiliaria” que ha terminado con la caída de la construcción, como también “toda la sociedad”

Porque por lo visto, son los arquitectos los que clasifican suelo, los que promueven, los que pagan, los que redactan las Leyes de Ordenacion Urbanistica.

Y por lo visto también, la culpa de que haya muchos accidentes de tráfico, o de que el personal juegue a las carreras por las autovías es de los que fabrican coches o incluso de los ingenieros de caminos que las proyectan. Del gobierno (Los gobiernos) de los ayuntamientos, de las autonomías… de esos no sabemos nada, quedan diluidos en un “Toda la sociedad” que es decirlo todo, y por tanto un no decir nada mas inconsistente que una ameba. Y esto viniendo de nuestro presidente. Es para pedir la dimisión ya mismo si no fuera porque se la llevan pidiendo un tiempecito.

¿Qué lo hemos hecho mal? Mal no, fatal. ¿Que entre las inconscientes estrellas de relumbrón, los bajonazos a la calidad y la ordalía económica que ha tapado toda suerte de tropelías hemos dilapidado el prestigio de la profesión? También. Que eso nos convierta en responsables de los excesos constructivos de este país o nos otorgue responsabilidad alguna en la generación de la burbuja inmobiliaria es harina de otro costal y es mezclar las churras y las merinas sin solución de continuidad.

Pero la cosa sigue, allá en el 2005 (Los corchetes son nuestros).

Pregunta. Su rival en la carrera electoral [Ricardo Aroca] pinta un panorama tenebroso. Habla de problemas en su profesión y sobretodo muestra preocupación por el código técnico que el Gobierno les impone a los arquitectos.

Respuesta. Tengo la convicción de que no existe ningún nubarrón sobre los arquitectos españoles, que el código técnico es una alternativa para mejorar la calidad, pero estamos en unos momentos extraordinarios. El Gobierno está aplicando un plan de viviendas muy ambicioso, además hay en ciernes una ley del suelo que es imprescindible que salga y los arquitectos en España estamos aplicando ya la vía de la sostenibilidad, de la eficiencia energética y tratando la ciudad como un problema que trasciende a la arquitectura. Todo ese escenario configura un escenario apasionante.

Y curiosamente, en el artículo que debía hacernos rasgarnos las vestiduras, en el 2009, se lee:

“Hemos hecho lo que tocaba, pero tampoco puedo decir que estemos libres de toda responsabilidad”, admite, y asegura que muchos proyectos “se visaron deprisa” para eludir las exigencias constructivas que comenzarían a aplicarse con la entrada en vigor del Código Técnico de Edificación, aprobado en 2006.

Para que me quede claro y nos entermos, ¿El código técnico no era una alternativa para mejorar la calidad?

¿Qué pensaba el Presidente del CSCAE que iba a pasar con un cambio de TODA la normativa de aplicación que suponía (En el mejor de los casos) un incremento de costes de un 15-20% y no de un 1% como pregonaba la entonces ministra de vivienda sin que ninguna corrección se emitiera desde el Consejo?

¿Pensaba quizá que los proyectos los pagan los arquitectos y que estos iban a estar desviviéndose por esperar para poder aplicar el CTE en toda su magnitud y sintáctica inextricabilidad? ¿No se imaginaba que el promotor medio, el menos medio, el honrado y el “onrado” iban a intentar evitar el sobrecoste por todos los medios posibles?

Y claro, menos mal que no existía ningún nubarrón para los arquitectos españoles. En parte es verdad, no existía ningún nubarrón. Era más bien el anticiclón de las azores, mezclado con la tormenta perfecta. Y sin George Clooney.

En 2009, parece que admitimos que algún nubarrón hay:

La crisis ha golpeado especialmente a los arquitectos de vivienda libre y turística en grandes capitales y en la costa, que ha sido “la ocupación mayoritaria” en la profesión en los últimos años, mientras que “hay menos afectados” entre los que se han dedicado a concursos y la vivienda de protección oficial.

¿Menos afectados? No lo dirá por lo magnifico del Plan E, con sus aprobaciones a la remanguillé y sus encargos digitales de los que aun estamos esperando una queja energica por parte del CSCAE. No lo dirá por los encargos directos a la estrella mediática de turno que se producen sin pausa y de los que tampoco se dice nada, o se ha dicho hasta ahora, cuando la sequia de las arcas públicas es ya más que patente y el pastel se lo han comido entre cuatro y además a dedo.

Odiamos tener que ser nosotros los que le expliquemos esto, pero los afectados son los mismos sino más. Básicamente porque lo interesante de presentarse a concursos, y por tanto por lo que se cobra, es por ganarlos. Y vean, esto se complica bastante cuando se presentan 300 equipos al concurso para la construcción de un kiosco de prensa en Bollullos de la Cogolla dado que NO HAY OTRA COSA. Se complica aun mas porque no sé si sabe nuestro presidente que lo interesante de los concursos además de ganarlos, es que se liciten y se construyan, y al ritmo que llevamos de déficit y haciendo retracciones en MARZO de los presupuestos de obras públicas, ninguna administración está por lo visto por la labor de pagar a 90 días.

Pero se ve que 2005, antes al contrario, era el momento de ganar las elecciones y del optimismo de base:

P. Por tanto ¿su visión es optimista?

R. No se trata de mirarnos hacia dentro para ver cómo vamos a ejercer la práctica con los nuevos cálculos que nos pide un instrumento como el código técnico. Lo que tenemos ante nosotros es el reto de que la arquitectura española se proyecte hacia la ciudad, la sostenibilidad, el acceso a la vivienda, el equilibrio del mercado del suelo… La arquitectura española no tiene miedo a nada. Se ha creado un ministerio para la Vivienda que es una cosa importante. No me vale el discurso reduccionista.

La “COSA importante”  aun estamos esperando que haga algo. Aparte de algún que otro homenaje patrocinado por el propio Consejo para darle paseos a los ocupantes del cargo, de la aprobación del engendro técnico y de regalar zapatillas no se le conoce aun al ministerio (y vamos ya para unos añitos) ninguna utilidad práctica. En parte porque cuando se creó (Y si el señor Presidente no sabía esto, apañados vamos) las competencias en materia de vivienda y suelo YA ESTABAN TRANSFERIDAS a todas las comunidades autónomas.

¿Qué le quedo al ministerio? Lo que Fomento tuvo a bien darle. O más bien lanzarle. O incluso mejor, regalarle de mil amores. El CTE. Un monstruito que no quería nadie.

El documento fue la primera actuación legislativa que salió del ministerio (Y hasta la fecha la única que merece la pena llamarse así). Supuso el cambio de TODA la normativa existente por un texto que no es ni prescriptivo ni restrictivo, ni todo lo contrario, ni nadie que lo entienda. Que parece redactado por una aseguradora mano a mano con el colegio de abogados para apretarnos las clavijas bien apretadas (Aun no ha llegado la explosión de demandas que vamos a sufrir en los próximos años) que ha sufrido desde su aprobación modificaciones sin límite y reescrituras constantes. Que es en el mejor de los casos denso y en el peor incomprensible (al DB-HR nos remitimos).

Pero entonces tocaba aprobarlo. Había que darle contenido al ministerio de vivienda.

Tocaba y toco. Y todo era de color de rosa. Y todo olía a sostenibilidad. Y, por lo que le leemos al Presidente, a que esto era un paseíto por un campo de amapolas, una estampa bucólica de felicidad con amanecer al fondo, al menos así lo decía cuando, en plena campaña del 2005, afirmaba:

[…]

R. Aroca nos quiere llevar a la época neolítica. Lo que le preocupa es en qué nos puede afectar al ejercicio del arquitecto el código técnico de la edificación que hace el ministerio. Viene a darnos lecciones de algo desfasado.

P. ¿Y en que afecta?

R. Pues en que se tendrá que mejorar la calidad de nuestro trabajo, pero eso lo tendremos que hacer de todas maneras como cuando tuvimos que eliminar las barreras arquitectónicas para los minusválidos, por ejemplo.

Que el Presidente del CSCAE compare el CTE con los decretos de eliminación de barreras arquitectónicas ya es como para pensarse si debe uno colegiarse en Holanda a la voz de ya. Básicamente porque, por ejemplo, en Andalucía el decreto en cuestión tiene 24 páginas. A una cara. Y muchas de sus determinaciones son complementarias de otras ya existentes en, por ejemplo, la entonces vigente CPI. Esto es, lo cumples casi sin darte cuenta.

El CTE tiene una media por edición de unas 600 páginas. En papel de biblia preconciliar y con letra de fuente 6. Eso sin contar las correcciones, documentos particulares, catálogos de soluciones (Lo único practico hasta ahora y por tanto lo más escaso) y toda la plétora de legajos que lo acompañan. Y además suponía el cambio de TODA la normativa existente.

No, Don Carlos. No es lo mismo. No es lo mismo darse puntos en una ceja  que operarse a corazón abierto.

No supuso lo mismo para los estudios leerse en un tarde 24 folios a una cara que cambiar TODO el procedimiento de redacción de proyectos. Ello sin contar el gasto en cursos, formación, horas de trabajo, reediciones, dudas etc.

Pero tranquilos, que en el presente la cosa esta clara (Las negritas no son nuestras):

Aunque en la actualidad la obra civil y los proyectos ligados al paisaje urbano están tirando de la demanda de empleo de los arquitectos, “el campo inmenso en el que tenemos mucho que decir es el de la rehabilitación”, sostiene Hernández Pezzi.

“España tiene que hacer un esfuerzo de tal calibre en la rehabilitación energética de edificios que va a haber trabajo durante los próximos cinco años”, un tiempo en el que este país debe superar el atraso que tiene frente a otros que iniciaron las reformas hace años, ha indicado.

Tendrá que aclararnos alguien que son “los proyectos ligados al paisaje urbano”. Si a lo que se refiere es al urbanismo, estaría por afirmar que esta mas en manos de nuestros tradicionales némesis, los ICCP, que en las nuestras. Si se refiere a poner ecobulevares cada dos metros, no estamos muy seguros de que con eso podamos comer todos. Pero quedar, queda fetén, no me lo negaran.

Y si no es eso, siempre queda la rehabilitación. A rehabilitar todos como posesos. A arreglar las chapuzas (Visadas eso sí, que el cobro no debe faltar para mantener el mercadito) de estos últimos años. A ponerles placas solares hasta a las piscinas TOY.

Que en la tesitura en la que estamos se diga que con eso “Va a haber trabajo durante los próximos cinco años”, viniendo de donde venimos y pensando en los nubarrones que no se veían es como lo de Pedro y el Lobo en versión insustancial y sostenible.

El remate de la faena es para salir a hombros por la puerta del Príncipe.

Hernández Pezzi espera que el congreso de Valencia imponga un “cambio de modelo” basado en “el compromiso social y ambiental de la arquitectura”, que “debe alejarse de esta etapa de pasarela y deslumbramiento”.

Lo que está muy bien. Máxime cuando el congreso de Valencia se celebra en días laborables entre semana (Dando facilidades a quienes trabajan por cuenta ajena), cuando cuesta un ojo de la cara SOLO la inscripción, cuando se hace en Valencia (Conocida mundialmente por su rechazo de la arquitectura de pasarela y deslumbramiento), cuando el cartel esta llenito de Archistars (en otro color, no sea que confundamos) y cuando la única entrevista publicada en la pagina del Congreso es a alguien que ha construido su fama sobre esa pasarela.

Y esto es lo que hay. Y no otra cosa.

Hace muchos años, en Puerto Lumbreras, cuenta la leyenda que un Alcalde “de toda la vida” se presentaba a las elecciones (quizá consciente de que los viejos métodos no le iban a servir ya) con el lema “Paquito, con el mundo Pop”. La idea podía ser buena, o incluso divertida. Pero viniendo de Paquito “El mundo Pop” sonaba a chufla.

No se trata de solo lo que se dice, que también, se trata de cuando se dice y de quien lo dice. De porque se dice y de tener algo de memoria para entender que esto es un desgobierno  y un apagar fuegos a ritmo congresual.

Acusar ahora a la profesión de ser en parte responsable de la burbuja inmobiliaria es de vergüenza. Máxime cuando no hace tanto, y sobre todo cuando había unas elecciones de por medio, todo era de un maravilloso y brillante color rosa.

¿Mea Culpa? A buenas horas mangas verdes. A buenas horas Nostradamus. A buenas horas politicastros infames.

A buenas horas.

Casi siempre tarde y mal. O peor.

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Written by Jose María Echarte

junio 30, 2009 a 11:30

16 comentarios

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  1. Bueno,dejo mi anónimo nombre para que sepas que soy el del post anterior. Este señor es la vergënza nacional. EStoy por cambiar mi comunicación del congreso que empieza hoy y llevar una pancarta llamándole cabronazo o tonto o mentiroso, qué sé yo lo que es. Qué cara más dura repartiendo responsabilidades. Acojonante. Cuándo dices que son las siguientes elecciones? Pero a esto votan los decanos de cada colegio sólo, no? En fin, voy a llegar a Valencia con un cabreo multiplicado al que ya llevaba. José María, repito, hubiera hecho mucha falta que más gente como tú fuera allí a pesar de los pesares y de que dices que no depende de ti y que te hubiera gustado. Almería y Valencia no están tan lejos. Y este congreso se hace cada mil años… Eso, mucho mejor que reirte de títulos más o menos afortunados de revistas. En mi opinión, claro.

    mal informados estáis

    julio 1, 2009 at 8:40

  2. No me rio. Me parece… sintomatico.
    Vota la Asamblea (Prometo post aclarativo de como funciona realmente este mejunje del CSCAE).
    Sigo intentandolo, pero por lo que me estan contando de Iñaki Abalos contando sus proyectos lo estoy empezando a ver como un toro…

    jmer73

    julio 1, 2009 at 12:14

  3. ?? toro??

    mal informados estáis

    julio 1, 2009 at 12:38

  4. Jajaja. Es una expresion, aquello de Jesulin que todo lo veia “Como un toro”. Que no estoy seguro que contar los proyectos de uno (aunque los agrupes por tematicas y lineas de trabajo) no es un poco lo de siempre. Esperare a tener mas datos anyway.

    jmer73

    julio 1, 2009 at 13:09

  5. Jode lo de este tío (y esta profesión) es el egocentrismo llevado al extremo. ¿Cómo exactamente influye un estudio de arquitectura en la creación de una burbuja inmobiliaria? (porque ni lo dice, ni yo lo entiendo). ¿Visando rápido para evitar la CTE? Porque creo que eso es responsabilidad de las promotoras que imponen los plazos para las entregas. ¿Haciendo “arquitectura poco sostenible”? Ni sé lo que significa, ni se en qué medida eso tiene nada que ver con el precio final de venta de una VPO. ¿Cambiando unos materiales por otros en la memoria de calidades? El porcentaje de ahorro es minúsculo comparado con el poder de subir precios por medio de la especulación.
    La respuesta es fácil, los arquitectos no pintamos NADA en todas esas cosas. Y tienen TODO que ver las políticas del suelo, los especuladores privados (sí, tu, yo, nuestras familias, el tío del pueblo que tiene un terreno, el que pide una hipoteca a 40 años cobrando 2 euros etc.), las promotoras (que esas sí que pintan y mucho en el tema de una burbuja de caracter ECONÓMICO) y los chanchullos urbanísticos de revalorizaciones, recalificaciones, amiguismos y demás.
    Así que señor Pezzi, o explica de qué sirve su Mea Culpa o por qué alguien que es subcontratado por una promotora tiene culpa del diferencial de precio entre compra y venta, o se lo mete por el c**o, admite que pintamos menos de lo que se quiere creer y se dedica a aquello que sí que nos está jodiendo como es Bolonia.

    Stararchitect

    julio 1, 2009 at 15:24

  6. bien dicho ferre’s

    bru

    julio 1, 2009 at 15:42

  7. ¿Ferre’s?

    jmer73

    julio 1, 2009 at 17:30

  8. Genial, estamos disfrutando del congreso en streaming, os lo recomiendo.
    Por lo que parece todo esto es gracias al patrocinio de Parex en su cruzada por la sostenibilidad y la innovación.
    Resulta curioso en una empresa que se está forrando a base de envolver edificios con poliestireno expandido, el innovador corcho blanco de toda la vida, un derivado del petróleo no transpirable (por mucho que repitan lo contrario) que al arder emana humo negro tóxico como el solo.

    Pablo

    julio 1, 2009 at 18:33

  9. Me lo estoy dejando para esta noche. Con una cervecita. Lo unico subido era la charla mas “tecnica” no?

    jmer73

    julio 1, 2009 at 18:41

  10. Lo retransmiten en directo, no te lo pierdas, ayer apareció Ferrater para presentar un vídeo de él mismo en su estudio hablando de lo bien que hace edificios y que bueno es el producto que lo patrocina.
    Revelador.

    Pablo

    julio 2, 2009 at 9:05

  11. Ferrater, que segun cuenta el mismo vacia el estudio cada pocos años para renovar la sangre. Aplausos, ovacion cerrada.

    jmer73

    julio 2, 2009 at 10:23

  12. Pues yo ya he vuelto

    mal informados estáis

    julio 3, 2009 at 7:25

  13. leed este artículo publicado en su blog por Félix de Azúa; creo que deja algunas cosas claras, y no precisamente en la línea argumental de nustro “presidente”.

    1 abrazo desde Cádiz, José María.

    -Extraído del blog de Félix de Azúa-

    Cuando hay arquitectos amables.

    Según cuenta su último biógrafo, Le Corbusier pasó los años finales de su vida con una vértebra humana colgada del cuello. Dicen que al morir su mujer se procedió a la incineración, pero de modo inexplicable entre las cenizas apareció una vértebra intacta. Una vértebra es un elemento perfecto para ilustrar la tarea del arquitecto. La columna vertebral, esa sinusoide flexible formada por pequeñas piezas de prodigioso diseño, debería figurar en el escudo de armas de los arquitectos.

    Durante miles de años ellos fueron quienes decidían nuestro modo de vivir y mientras fue cosa suya nuestras habitaciones fueron dignas. Podían resolver cómo se honraba a los dioses y levantaban templos, pero también cómo tenían que veranear los potentados y aparecían las villas palladianas. En la actualidad ya no deciden ellos sino las empresas constructoras. Los arquitectos ahora consumen dos tercios de su tiempo en discusiones con Colegios, abogados, seguros, funcionarios y otras especies que chupan de la raíz. A la arquitectura real le pueden dedicar, como mucho, una de cada tres horas perdidas en batallar contra la burocracia.

    Todavía había arquitectos cuando yo estudiaba. Dibujaban con elegancia, reconocían el terreno como exploradores victorianos, examinaban los materiales al tacto y a veces al gusto (lamiendo un ladrillo medían su impermeabilidad), para ellos un paisaje era una escultura y un edificio el remate que debía glorificar ese paisaje.

    Hace pocos días murió un excelente arquitecto por quien yo tenía respeto y afecto. Puede parecer una broma, pero no lo es: entendí a la perfección el arte de Alfonso Milá cuando le vi en una de sus frecuentes imitaciones de insectos. ¡Qué rigor en el detalle! Frotaba los codos como un saltamontes, zumbaba a cuatro patas con el zigzag espasmódico de las moscas, alzaba los élitros del coleóptero, trotaba de hormiga o saltaba de pulga. Era el suyo un arte refinado, de minuciosa observación y mímesis, el de alguien para quien las máquinas naturales son el mejor modelo de adaptación. Como la vértebra de Le Corbusier.

    Artículo publicado el sábado 30 de mayo de 2009.

    deca

    julio 5, 2009 at 10:59

  14. ole!

    victor

    julio 6, 2009 at 8:59

  15. […] el momento, oigan entre lo de la burbuja de Pezzi y esto, si les tocan a la puerta a las 2.00 de la mañana tengan preparada una coartada y juren que […]

  16. […] el resto de cuestiones, lamentamos mucho discrepar. Empezando por el CTE, que fue el caballo de batalla de las anteriores elecciones en las que Aroca era tremendamente suspicaz con lo que era a todas luces una chapuza normativa de […]


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