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Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

Performances Con Efecto Wow (Y Bifidus Activo)

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Azucarado. Mucho.

Reconozco que tengo un problema de piel con las performances. También lo tengo con los musicales: me cuesta creerme que todo se pare para cantar, por muy estético que quede.

Podría ser una cuestión personal, podría yo estar para el diván por horas de un discípulo aventajado de Freüd, y no me importaría demasiado. Mi problema no obstante se agrava y salta de la falta de interés a la preocupación cuando observo que la performance (La acción, llámenlo X)  tiende a sustituir, por eliminación, a la crítica y a la investigación. O mas apropiadamente, cuando el resultado de estas (De unas supuestas estas, como veremos) es única y exclusivamente un constructo puramente visual cuyo objetivo tiene mucho mas que ver con épater la bourgeoisie que con un intento serio de análisis de la realidad.

Esta semana he tenido ocasión de revisar “Ikea Disobedients”, la performance de Andrés Jaque Architects que forma parte de la exposición “Performance & Arquitectura”, con motivo de su –multipublicada- adquisición por parte del MoMA.

Lamento –o no, la verdad- decirles que si la performance es una instalación puramente artística mis reparos son propios y como tales poco interesantes, pero que si se entiende como una parte de nuestro trabajo que pretende ser piedra de toque del futuro disciplinar el asunto me parece mucho más cuestionable.

Expliquémonos.

La instalación (La performance, ustedes verán) consiste en un apilado de muebles y menaje de IKEA -montados saltándose las instrucciones- en la que diversas personas desarrollan parte de su vida cotidiana y que forman, o así nos dicen, un espacio publico. Muy bien. No ve uno el espacio publico por ningún sitio en esta suerte de chabolita de diseño en la que los participantes “interpretan” unos papeles (por mucho que sean los propios) durante 60 minutos, pero ya les digo que puede ser mi natural reticente, así que pasemos a leer el manifiesto que acompaña al asunto y que viene descrito en video aquí.

Sus principios básicos, parecen ser estos:

IKEA diseña sociedades.

El 98% de las personas que aparecen en el catálogo Español de IKEA son jóvenes.

El 92% son rubias.

Todos viven en familia.

Todos producen niños.

IKEA trabaja para hacer que los espacios familiares sean el centro de la interacción social, espacios familiares soleados, felices y despolitizados habitados por personas sanas, jóvenes, productoras de niños y satisfechas. Pero en el día a día lo doméstico se construye de muchas otras maneras:

No todos somos sanos.

No todos somos jóvenes.

No todos producimos niños.

Estaríamos, o eso quiere uno entender siendo benévolo, ante un McGuffin. Una excusa que hace avanzar la trama, el discurso. Y digo siendo benévolo porque resulta extraño que –con la rimbombancia de los números- se analice en tanta profundidad algo que no deja de ser un catalogo, una herramienta comercial. Extraño y personalmente molesto por lo que tiene de revelación suprema de la verdad a los creyentes y que me resulta displicente en ese dar por sentado que la sociedad española es por lo visto incapaz de entender algo tan simplón como que un catalogo de IKEA es… un catalogo de IKEA (Y ya de paso que los actores no mueren en las películas).

Créanme que entrar en el juego me resulta absolutamente infantil. Baste  por tanto decir que sobra con un viajecito al IKEA para entender –si no se entendía ya antes, que es lo normal– que ni todos los compradores de los muebles suecos tienen niños, ni todos son jóvenes, ni todos son rubios ni todos están como una manzana. Item mas, que no van a ponerse -por la imperiosa fuerza del catalogo- a procrear en la exposición de muebles de la famosa nave amarilla y azul sobre una cama “Hemmes”, ni a teñirse el pelo de rubio en un fregadero “Boholmen”.

O por ser más claros, hay una razón por la que los calzoncillos de Calvin Klein los anuncia Beckam y no yo, que soy mucho mas listo. Y esa razón –por muy amigo que se sea de la teoría de la conspiración, del Área 57 y de los marcianos de Rossling- es que a el le quedan mejor porque no se ponen en el cerebro y que lo que quiere el amigo Calvin (como el señor de IKEA) no es dominar el mundo ni “diseñar sociedades” sino simplemente, forrarse vendiendo su producto. A veces, la explicación más sencilla es la más lógica.

Pero, como les digo, asumamos que es un McGuffin y pasemos a la trama. Al asunto. A la molla. Al objeto de análisis, critica y subversión. O de investigación como lo llama la comisaría.

Encontraremos entonces que, tras una serie de ejemplos de cotidianeidades habitables diversas (Alejadas todas de un cierto estándar VPO: familia bi/monoparental, un hijo y una pierna de otro) este se resume en la siguiente frase:

La segregación de lo doméstico y lo público promueve cotidianeidades despolitizadas.
El hogar ha sido pensado y proyectado como un espacio de desconexión política. Como el lugar desde el que olvidarse del mundo, un lugar familiar en el que encontramos aquello que conocemos: la República Independiente de tu Casa.
Pero existe otra forma de construir la cotidianeidad en la que lo hogareño es el escenario en que encontrarse con lo que nos es diferente, con lo que no nos es familiar. Decidiendo si tomamos la píldora, el reparto de labores domésticas, la separación de la basura, emergemos como ciudadanos por medio de posicionamientos controvertidos.

Eliminando la faramalla lingüística habitual, la traducción para aquellos que no estén versados en “arquitecturés” (De nada) es la siguiente:

Hay diversos modos de habitar una vivienda –un espacio- en los que se establecen relaciones sociales, afectivas, funcionales o económicas (O de cualquier otro tipo) que no tienen porque ser las del estándar habitual de familia. O dicho de otra forma: Independientemente del modelo de vivienda existente, sus habitantes las ocupan y viven y se relacionan en ellas de maneras tremendamente diversas, no controladas. Existe por tanto un gradiente en el que no todo es público, y no todo es privado o en el que al menos, la división no es tan clara.

Lo de la píldora y le reparto de tareas domesticas, me van a permitir ustedes que me lo salte porque es tan simple como decir que cualquier elección que hacemos como ciudadanos tiene valor y es, a su manera un voto. Nada nuevo tampoco.

Lamenta uno ser el sucio escéptico de la manada pero….  ¿Y?

Aceptando la premisa cabe afirmar que no es precisamente el descubrimiento del bosón de Higgs. O mas sencillamente, que es evidente para cualquiera que eche mano de las tablas del INE que existen 8450,2 hogares “tradicionales” (en el amplísimo sentido del termino) y 6.959,1 englobados en la categoría de “otros” (En el aun mas amplísimo sentido si cabe de la expresión) y que en ellos (en TODOS ellos) las relaciones entre sus habitantes son tan diversas como imaginarse pueda sin que haya habido necesidad de darles libro de instrucciones sus usuarios para que las establezcan.

Y, a partir de aquí… poco más. Nada de excesivo calado y una asunción expresa de que el McGuffin se ha convertido en la trama principal cuando se establece una división falsa y simplista entre un concepto meramente publicitario: La republica independiente de mi casa, y otro del que se ha de asumir que (sin ninguna explicación mediante) es politizado y emergente.

Queda por tanto la cuestión en una critica a un modelo publicitario -simplificado hasta el extremo de apoyarse únicamente en un slogan- en la que se eleva a una empresa privada y a su estrategia de venta a una categoría en la que jamás debería estar: La de institución dotada de las propiedades que acostumbramos a asignar a los entes públicos, democráticos y estatales. Se confunde así (O mas bien se mezcla sin orden ni concierto) el tocino con la velocidad y los parámetros públicos con los catálogos. Un error de concepto muy extendido, equivalente a pedir, por ejemplo, que Facebook (Una empresa privada, cuyo objetivo más allá de la fachada es obtener beneficios) sea “democrático”.  Uno que indica hasta que punto un cierto infantilismo caprichoso e irresponsable (Los culpables siempre son otros, siempre muy malos y siempre con oscuras agendas “políticas”) ha calado en los limites de esta profesión y quizá de la sociedad.

Porque la realidad, aquella que quizá si debería ser analizada y sometida a escrutinio –y emplearemos un ejemplo del mismo articulo de EPS que anunciaba el éxito neoyorkino de la performance- es que hay una ciudadana que en una VPO del barrio de Lavapies realiza una serie de actividades a las que la vivienda que ocupa ha podido por lo visto adaptarse. Una VPO, con unos módulos muy definidos y que a estas alturas podríamos comparar con un Volvo ranchera diesel. Es lento, es feo, es poco rentable económicamente… y sin embargo ha aguantado durante 900.000 kilómetros sin dar un problema. No es un autobús pero ha llevado niños como para llenar una guardería. No es un camión pero ha hecho más mudanzas que Hermanos Tijeras.

Dado que se habla por tanto de habitabilidad, de publico y privado e incluso asumiendo sus múltiples fallos y carencias: ¿Se ha analizado la evolución del modulo VPO como base primaria de la vivienda en España o en Lavapies? ¿Su –enorme- capacidad de adaptación a lo largo de los años? Aceptando que la normativa VPO requiere mejoras morfológicas ¿Se han analizado en profundidad cuales? ¿Qué funciona (Algo lo hace de forma evidente para que Candela haga lo que hace) y qué no en la actual disposición?

Y por ir incluso más allá. Dado que el sistema VPO prioriza a las familias estándar sobre cualquier otro tipo por un sistema de puntuación ¿Se ha estudiado este sistema? ¿Quizá como mejorarlo para hacerlo más permeable a otras situaciones de convivencia alejadas del modelo estándar?

Y por ser incluso más malos y más cafres y cambiando levemente de tercio, ¿Se ha analizado quizá el porque una persona tiene que ofrecer en una VPO unos servicios que son mas propios de la administración, o que deberían al menos estar subvencionados por esta?

¿Es quizá el estudio una seria critica a las (extrañísimas) leyes del alquiler de este país que propician un mercado (Único en el mundo) en el que la compra supera –bueyes contra pajaritos- por mucho al alquiler? ¿Un análisis y propuesta de mejora de porque el producto inmobiliario –vulgo los pisos, las viviendas-  merced a esas leyes responde a un tipo muy concreto y no a otros, cuando el mercado se reparte (Así lo revelan las tablas del INE) en un 60-40%?

O dado que el objetivo podría ser construir (Intentarlo al menos) un espacio publico con elementos que son mas habituales en el privado ¿Se analiza cual es el sistema de formación del espacio publico? ¿Cuáles sus (Enormes) fallos actuales y cuales sus posibles correcciones? ¿Que falla en los instrumentos urbanísticos para que la espontaneidad en la apropiación de lo publico que se produce de forma no planificada en la ciudadanía este frontalmente reñida con su delimitación y tratamiento legal y administrativo?

Algo me dice que no. Me dice que para nada. Y es aquí donde el peligro me parece máximo: Cuando un postulado simple se convierte –lenguaje críptico, titulo en ingles, recurso publicitario ramplón (IKEA) y montaje performativo mediante- en lo que mentes muy atrevidas califican de investigación. En algo a lo que incluso se atreven a definir como “científico” y que para quien esto escribe no lo es en absoluto.

Porque la pregunta final sigue sin contestar.

¿Qué se analiza? ¿Qué se investiga? ¿Qué se esta subvirtiendo aquí?

¿En que se focaliza la critica, la investigación profunda -tan necesaria- que nos haga mejorar, avanzar, aprender?

¿En un catalogo del IKEA? ¿En el “descubrimiento”, modelo caída del guindo con doble carpado hacia atrás, de que por mucho que queramos, las personas habitan nuestras viviendas como les sale de las narices?

Creo que esta Ingvar Kamprad preocupadísimo.

Así, mientras estos despliegues performativos se suceden, en los lugares donde se redactan los Planes Generales, las ordenanzas de vivienda, las normas VPO, los estándares mínimos habitacionales, las legislaciones sobre el alquiler, sobre la concesión de VPOs, los presupuestos sobre dependencia y asistencia social, los planes de vivienda, los estudios de detalle y planes de reforma interior de los centros históricos y barrios como Lavapies en los que se asignan dotaciones y usos… en todos esos lugares respiran tranquilos, cómodos en su inercia, intocables y segurísimos de que nadie les vendrá a toser porque quien bien podría (Y quien seguro debería) esta entretenido poniéndose serio (Pero muy serio ojo, con desobediencia y todo no vayamos a creer) con los ¿postulados? de una multinacional (privada, no lo olvidemos) que vende muebles.

Fantástico. Quizá habría que recordar que por muchos catálogos que venda IKEA, no son sus combinaciones de muebles las que determinaran en gran medida nuestro entorno habitable. Son todas las otras cuestiones que les menciono, y que salen indemnes del manifiesto.

Podría parecer lo contrario, pero esto… esto es lo fácil. Lo evidente. Una critica que no lo es, pagada y auspiciada por el poder para “investigar” (En realidad resaltar) lo evidente apoyándose sobre lo banal.

Lo complejo es, no nos engañemos, lo otro. Quizá sea menos entretenido, puede ser peligroso (Si se aspira a que ministerios varios nos prohíjen)  y estoy seguro de que es mucho menos visual, de que estará lleno de aburridísimas tablas de Excel, de resultados que no siempre responderán a la cantinela habitual y que sacaran los colores al stablishment (Arquitectónico, político…) y de que –ténganlo claro- no lo comprara nadie para exponerlo en el MoMA. Pero quizá esté en su seria complejidad su belleza, una que no es tan evidente ni mucho menos tan publicitable pero que responde en mucho a lo que uno entiende como la labor necesaria y responsable de la profesión en estos tiempos si alguna vez queremos recuperar el papel que –por lógica- deberíamos ocupar en el debate sobre la vivienda, lo publico, lo privado y sus múltiples y enormes disfunciones en este país. Y si no queremos, claro esta, que ese papel sea el de entretenida comparsa curiosa con obra inaugurable por político de turno.

Aun con ello, podría ser que yo fuera un picajoso, y que esto fuera únicamente una performance en la que todo cabe y todo vale.

Sin embargo, mucho me temo que es bastante más lo que se juega en esta partida en absoluto inocente, en la que se están tratando cuestiones cuya importancia requiere de acciones y análisis mucho menos espectaculares pero mucho más firmes, gastando la pólvora en estos fuegos de artificio pagados por quien más podría temer la investigación seria y con fundamento y sus resultados, el poder.

Uno consciente –muy consciente- de que mientras miramos las efímeras luces en el cielo con la boca abierta y la baba a medio caer, todo lo demás queda, convenientemente, oscuro.

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Written by Jose María Echarte

julio 25, 2012 at 13:04

Publicado en Actualidad

7 comentarios

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  1. A mí lo que me da vueltas en la cabeza desde que leí el artículo es lo de que la arquitectura puede ser crítica. Pero por lo visto para eso ha de estar en un museo, que es el último sitio donde vamos a encontrar arquitectura o gente que entienda algo. Arquitectura porque es una coña interesante trasladar las condiciones que critica -necesariamente para mejorar el espacio en las que se halla, si no para qué vamos a hacer arquitectura- con lo que solo será una copia artística, y gente que lo entienda porque están tan mitificados que se va ya predispuesto a no entender nada.

    La arquitectura critica permanentemente y no vocea. Quizá por eso nos creemos estas cosas aun.

    Arqueus

    julio 25, 2012 at 16:00

  2. El discurso (que no entrevista) de la comisaria es infumable (no creo que nadie vaya a encontrar una palabra tan apropiada), está vacío de contenido (voy por el minuto 8 y no ha dicho absolutamente nada de nada) pero es que además ni siquiera está bien redactado…..

    Primero es egocéntrico: a mí me interesa, yo selecciono, mi trabajo, he realizado…¿Es esto legal? ¿Es cierto que es ella solamente la que elige? ¿Es denunciable? porque son fondos del ministerio si no me equivoco…
    (tal vez nos esté pasando lo mismo a los arquitectos que solo nos miramos el ombligo)

    Segundo falto de vocabulario: arquitectos emergentes (?)

    Según la RAE emerger.
    (Del lat. emergĕre).
    1. intr. Brotar, salir a la superficie del agua u otro líquido. U. t. en sent. fig.
    ¿salen del agua?
    Se puede utilizar en sentido figurado pero…¿de dónde han emergido de algún concurso, de alguna revista de moda, de alguna “performance”, de la escuela…?? Y es necesario utilizar la misma palabra al menos 10 veces ?
    (Vale, llegado al minuto 11 nos aclara que Luis es un arquitecto emergente de la ciudad de Madrid, aceptamos barco y Madrid como océano)

    Hemos aceptado “performance” la RAE aun no, pero la wiki lo define como “acción artística” porque realmente no tenemos una palabra española para definir el concepto pero… performear? ( “performea con el espacio”, no le sirve interactúa (??) que además suena mejor ) a mí es que lo de mear me suena muy mal mire usted.

    Lo de la investigación profunda y durante años del investigador (de quién si no)…. ya me lo ahorro por la perogrullada.
    Estudio ¿científico? sin datos, gráficos, diagramas y… conclusiones.

    El plástico hecho de piel de patata es un material reciclado (?) me suena a lo mismo que decíais por aquí hace poco de los edificios sostenibles, a estas alturas la palabrita de tanto usarla sobra.
    Por ser puristas creo que debería definirlo como reutilizado, aunque como no he visto la instalación no sé si utiliza bolsas o el material. Claro que eso no es nada comparado con “jugar con la tensión superficial” o algo así que es lo que hace la chica que más da con qué lo haga

    Creo que la crítica del fondo se ha expuesto en este blog de maravilla, con lo cual yo critico que si ni siquiera vendemos aire, que ni siquiera la forma es buena. Que el discurso no tiene a que acogerse, que se cae no ya por su propio peso sino por su heteriedad, y que da vergüenza ajena que de verdad se crea lo que dice…….o que nos lo creamos.

    Me ha encantado lo del “arquituctirés” es un idioma muy complicado y de moda últimamente.

    La idea de las hojas de tabaco puestas en el suelo para pisarlas era…….. wow

    Añado y esto es ya una opinión personal que sobra lo de “arquitecta”

    PD * Con la que está cayendo ya se lo podían haber ahorrado…

    PD 2 Por cierto….. y ya que normalmente no pones tildes no llames a la comisaría (aunque razones tienes :) ) puedes dejarlo en comisaria.

    eugenia

    julio 26, 2012 at 0:02

  3. Leo con avidez tus palabras. Lentas, meditadas, cafres y nunca descafeinadas. Agradezco haber hablado contigo unos minutos y descubrir con ellos una mente satíricamente saludable y generosamente optimista.
    Brindo en la noche de sábado por la defensa de lo aburrido y lento que dentro de mucho tiempo y sin brindis, deje vivir un poco mejor la casuística de la vida de algunos alguienes.

    iriasobrino

    julio 29, 2012 at 0:18

  4. Cuanta verdad sin pelos en la lengua.
    Gracias de nuevo JM

    dandieva

    julio 31, 2012 at 23:14

  5. Unos se dedican a tratar de influenciar en la red por medio de populismo académico. 
    Otros a hacer bien su trabajo. 
    Otros, los más peligrosos, se dedican a hacer muchos (o pocos) edificios malos. 
    Otros, en nombre del bien común, colocan columpios en solares. 
    Por supuesto que los hay q solo hacen lo q quieren y provocan rechazo y envidia. 
    Y también hay trovadores que hacen cosas para el circuito del arte y lo venden. 
    Todos titulados en una ETSA. 
    Entiendo q hay q dar de comer a la cla, es lo q hace AJ. 
    Solo que AJ y su trabajo tiene miles más de seguidores  e infinitamente más talento q el gurú de provincias en el q se ha convertido el autor de estas soflamas pragmático-populistas en nombre de la razón.
    Me parece una crítica paralela a la que podría hacer un liberado sindical contra el capitalismo o a las que hacen las “performaces” diárias de Intereconomía o Lasexta con sms a 0,90€
    Joder, que moralista, demagógico, tosco y resentido me ha parecido este post.
    Entiendo lo del bífidus activo en el título.
    Lo siento. 

    L

    agosto 2, 2012 at 16:46

  6. De provincias? Are you from the past?
    Por otro lado aparte de la cosa numérica de los miles de seguidores (argumento interesantisimo) y del talento (amen hermanos tal vez?), no veo mucha explicación que rebata mis argumentos. Que sera porque soy de provincias, no le digo yo que no y ya se sabe que los de provincias las cosas “de la capital” no las entendemos. Bellísimo argumento tambien este, que vale lo mismo para un roto que para un descosido.

    Jose María Echarte

    agosto 2, 2012 at 17:05

  7. Todo lo que conozco del señor Jaque es vender humo, en el mejor de los casos, porque su publicadísima casa never neverland es un producto dañino.

    Yosi

    agosto 4, 2012 at 20:32


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