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Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

Does Starchitecture love Dictatorships?

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Imagen de "The Road To Serfdom" Version ilustrada del libro de F.A. Hayek

Antes de tirárseme ustedes al cuello por el titulo, entiendan que no se trata de si a los starchitects les pone la democracia, son más del rollo anarquista o son directamente de dictadura y paso de la oca, algo que me da bastante igual. Más bien se trata de poner por escrito mis personales dudas sobre lo mucho y muy bien que florece cierto tipo de arquitectura cuando las condiciones son….digamos… “tangencialmente democráticas”, esto es: cuando no hay democracia o esta se encuentra totalmente pervertida.

Parece resultar evidente que las características de la arquitectura espectáculo, en la que la imagen “vendible” es incluso mas importante que el resultado “usable”, se benefician de entornos en los que la discrecionalidad, y a veces el puro capricho, son ley sin tener que dar demasiadas explicaciones.

Las magnas obras bigger than life de la ultima década (Y contando…) tienden a salirse de presupuesto, algo que en una democracia avanzada y de gasto fiscalizado es (o debería ser) incomprensible. Item mas, suelen ser de encargo directo, primando a veces más la identidad del firmante que el proyecto en si mismo e interviniendo como factor decisivo el gusto o capricho del capitoste de turno quien controla la caja y por ende el cotarro. Suelen ser también, nobleza obliga, muy propagandísticas, lo que para según que fines nunca viene mal del todo.

Como podemos apreciar, cualquiera de las situaciones anteriores se verán siempre mucho mas favorecidas por un sistema político en el que la posibilidad de discrepancia y transparencia sea mínima o inexistente, llámenlo si quieren dictadura, llámenlo democracia de moral distraída, llámenlo autocracia.

Los ejemplos son, como imaginan, extensos. La arquitectura rock’n’roll ha tenido un punto caliente en los países de oriente medio, prácticamente todos regimenes autocráticos o monarquías absolutistas, que subsisten (gracias a sus enormes recursos naturales) en un extraño equilibrio de simbiosis permisiva con un occidente que obvia sus atroces realidades mientras se fija únicamente en los clásicos dictadores de libro (¿Kim Jong Il?). Kuwait, Abu Dabi, Dubai, Arabia Saudita… han favorecido un gusto por enormes construcciones que desafían en muchos casos cualquier atisbo de racionalidad: La estrella de la muerte de OMA en Dubai, el centro de artes escénicas de Zaha Hadid en Abu Dhabi (Un edificio construido por una mujer en un lugar que adolece de los parámetros de igualdad de la mujer que entenderiamos por básicos) la ciudad de nueva planta de Norman Foster en medio del desierto, tambien en Abu Dhabi, que presume de sostenibilidad siendo una construcción de nuevo cuño y que, como bien señalaba Carlos Cámara en un magnifico articulo, parece mas un “por que yo lo digo” que la lógica comprensión de que si poca gente vive en desiertos… es por algo.

Mención especial merece China, segunda economía del mundo y un nuevo mercado en explosión con crecimientos insuperables de hasta el 12% anual. El gobierno chino ha hecho bien sus deberes, y ha importado talento extranjero en un intento de ofrecer al mundo una imagen aperturista. Los juegos olímpicos han sido el mejor ejemplo de esta revolución de propaganda arquitectónica, y casi podríamos llegar a creernos la parafernalia si no fuera porque los envidiables tiempos de construcción del gigante asiático se deben en parte al uso de trabajadores en régimen de “reeducación” por la vía de trabaja hasta deslomarte y veras como te quedan pocas ganas de pensar por ti mismo.

De la pugna por el primer puesto en dictaduras embellecidas no escapa tampoco el último reducto dictatorial europeo. Kazajstán.

La antigua republica soviética cuenta ya con un “Palacio de la Paz y la Reconciliación” firmado por Norman Foster. Curioso nombre para una construcción ubicada en un país en el que el libelo se trata como un asunto criminal y no civil y donde, por tanto, la libertad de prensa esta constantemente en peligro. Eso si, no hay mejor paz para un dirigente tan autoritario como Nursultan Nazarbayev (A la sazón Presidente Vitalicio) que la de saber que nadie puede criticarle, en cuyo caso el nombre del edificio viene que ni pintado. Astana, la nueva capital de Kazajstán, es un monumento megalómano a las ambiciones de Nazarbayev (Muy parecidas a las de su vecino Ceaucescu y muy común entre otros famosos dictadores, con Hitler a la cabeza, a los que parece darles una pasión urbanizadora con los años digna de estudio). Astana lleva camino de ser una nueva Ceausima, un constructo artificial y propagandístico que se nutre incluso de concursos internacionales. El ultimo de ellos, ganado por el ubicuo Bjarke Ingels, es el de una Biblioteca Nacional, de la que imaginamos que en la sección “hemeroteca” habrá que entrar con casco o que será tan pequeña que ocupara un lugar menor junto al cuarto de las escobas.

El último ejemplo nos llega con Libia, abierta la caja de las vergüenzas, donde Norman Foster trabajo durante algún tiempo en la creación de un complejo sostenible para la costa de la mano de Saif Al Islam, el hijo doctorado de Muhammar el Gadaffi, quien residió un tiempo en Alemania donde se le acuso de un asesinato y que aparecía en todas las quinielas como mas que probable sucesor de su botoxizado padre.

[Off Topic: Si, ya se que la arquitectura del espectáculo se produce con profusión en democracias establecidas, pongamos por ejemplo España. Cuando lo hace sin embargo, no son pocas las ocasiones en las que la ley se violenta, se dobla o se retuerce hasta extremos insospechados por el legislador. Tampoco es la primera vez que un gobernante democrático de este nuestro celtibérico país se comporta, en lo tocante a arquitectura, como un sátrapa de la peor especie, incluyendo en el paquete-regalo facturas millonarias por proyectos no realizados o secretismos infumables sobre los sueldos pagados con dinero publico. Resulta lamentable que estemos, en algunos aspectos, tan cerca de algunas cosas, pero la realidad es la que es amigos.]

Con tantos ejemplos la premisa es claramente demostrable: a ciertas arquitecturas les sienta bien el clima autocrático. Quizá porque en su propia génesis están teñidas de una excesiva dependencia de lo espectacular y publicitario (Motivo por el cual se encargaron a arquitectos publicitables) y quizá porque su primordial fin es el de engrandecer una situación o interés puramente político antes que el de servir a los ciudadanos con cuyos dineros se construyen.

Por tanto, es evidente la pregunta ¿Es licito trabajar para un cliente al que no nos arrimaríamos ni con un palo de tres metros si no fuera porque nos paga, y lo hace además muy generosamente? Abundando en la cuestión ¿Es licito teniendo en cuenta que lo que se hace no es moralmente inerte sino, antes al contrario, una herramienta propagandística de primer orden a la mayor gloria del régimen? La respuesta no me parece en absoluto sencilla.

A esa misma pregunta trata (Infructuosamente en mi opinión) de responder Speer a lo largo de sus muy densas memorias. El resultado en su caso es poco creíble “Yo era un arquitecto con un cliente”. El caso de Speer es imperfecto, dado que acabo siendo ministro de armamento del régimen nacional-socialista y su participación iba mucho más allá de firmar unos planos.

Empleen si prefieren el caso de Leni Riefensthal, que me parece mucho más paradigmático. Sus dos documentales mas conocidos son “El triunfo de la voluntad” y “Olympia”, el primero una exaltación de la reunión del partido nazi en Nuremberg en 1934, el segundo una filmación exhaustiva de los juegos olímpicos de Berlín de 1936, bastante próxima a las peligrosísimas ideas de su máximo benefactor en aquel momento.

No puede dudarse que ambos documentales son obras maestras, aunque en ambos casos se abomine de lo que representan: “Olympia” sienta las bases para las filmaciones deportivas tal y como las conocemos hoy y “El Triunfo..” es magnifica en su composición y ejecución. ¿Es posible aislar la ejecución del contenido? ¿Es posible apreciar la calidad de la filmación de Olimpia sin considerar que el film era un objeto de propaganda empleado con los más repugnantes fines que quepa imaginar? En este ultimo caso ¿Existe una responsabilidad moral hacia la obra cuando esta ha sido creada directamente como propaganda y no apropiada posteriormente como tal?

No es, como decíamos,  sencillo responder. ¿Tienen los arquitectos una responsabilidad moral con lo que hacen que va más allá de su profesionalidad y que entra de lleno en el terreno de la política? No olvidemos que a este nivel (Big Comisson, Big Firms), la arquitectura no deja de ser política dado que su origen suele estar marcado por un fuerte interés gubernamental, antes que por la imprescindible labor de servicio que se supone a la edificación publica. No olvidemos tampoco, por ser justos, que suelen las arquiestrellas relacionarse gustosas con la casta dirigente si ello sirve a sus intereses empresariales (Nada ilógico, por otra parte) y que, mientras el resto de los mortales respondemos a procedimientos de licitación reglados, a ellos “se les llama” personalmente y quien suele sujetar el auricular es, lo han adivinado, un político.

Es tan complicado responder como lo pueda ser asumir que, nos guste o no, nuestras queridas democracias occidentales se encaman con gusto, Nuestra Señora del Petrodólar mediante, con muchas de las citadas dictaduras. Gadaffi sin ir mas lejos ha puesto la jaima por media Europa y era recibido con tratamiento de jefe de estado hasta que milagrosamente nos hemos caído del guindo vía bombardeo para descubrir que el libio nunca dejo de ser lo que siempre había sido.

Así pues me temo que, en este caso, la respuesta dependerá de donde cada uno dibuje su línea, tan delgada o tan gruesa como crea conveniente o como su estomago o su cerebro sean capaces de procesar. Agarren su tiralíneas o su rodillo de encalar paredes y decidan.

No obstante lo anterior, si hay algo que me suele molestar …son las explicaciones infantiles y no pedidas en esta materia.

La de Jacques Herzog en China cuando excusaba su relación con el régimen de Beijing y nos decía que su edificio fomentaría el cambio  “Radicalmente”. La de Norman Foster en Libia que por lo visto no cobro por el desarrollo del proyecto y que se ha apresurado a hacérnoslo saber ahora que parece que la cosa se esta poniendo cuesta arriba para quienes, de una forma u otra, pasearon por las procelosas aguas de Trípoli bailando al compás de los Gadaffi.

El siempre entretenido Bjarke de BIG nos suele dar una torra incansable sobre la sociedad, el futuro y lo sostenible. No sabemos si por sostenible se refiere en Kazajstán  a la auto-sustentación del presidente Nazarbayev. Lo que esta por ver en este caso es que en un país donde la libertad de prensa es una entelequia sujeta a la consideración de crimen, vaya a contener esa espiral Bjarkesiana muchas biografías del presidente que no sean las autorizadas.

En fin, uno tendría mucho mas respeto por una declaración del tipo “Yo soy arquitecto. Voy donde me pagan”. Sin muchas mas explicaciones, dado que las dadas en estos casos (es mi opinión personal) están entre lo risible y lo increíble cuando no pecan de un exceso de ego (Jacques, Jacques…) o de un panfilismo bastante näif. Quizá lo que me molesta no sean las explicaciones, sino que suelen venir detrás de una murga constante e impenitente sobre la sociedad, la sostenibilidad, las bondades de su arquitectura y el profundo amor por la ciudadanía que destila su magna producción.

Vean, Mariah Carey, Nelly Furtado, Beyonce y hsta Lionel Richie actuaron en su momento para el régimen Libio. Presas también de la caída del guindo, sus explicaciones son tan infantiles como las anteriores, y tienen para mí el mismo nivel de credibilidad. También ellas son mucho de dar la murga y de hacer de Pepitos Grillos sobrevenidos.

Es lo que tiene el mundo del espectáculo, que todo acaba pareciéndose.

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Written by Jose María Echarte

marzo 8, 2011 at 12:06

15 comentarios

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  1. Es complicado responder….mucho.
    ¿Que hacemos entonces con todos los restos de Roma? ¿Con las catedrales, templos y castillos? ¿Con la obra de Miguel Ángel, Leonardo, Velázquez…?
    Nada fácil…
    ¿Chandigarh?
    No pretendo poner a la altura de los grandes clásicos a personajes como algunos de los citados en el artículo. Sólo creo que el tiempo dirá si la calidad de su obra sobrevive a su propio origen.

    Daniel - CCAD

    marzo 8, 2011 at 12:42

  2. Aunque suelo estar de acuerdo, si no en todo, en casi todo o que aquí se comenta, en esta ocasión prefiero argumentar “a la contra”. Entiendo, Jmer, que tu postura final es que cada uno es libre de decidir trabajar allí donde quiera/pueda, pero que al menos no se nos trate como a tontos con las explicaciones.

    En mi opinión un estudio de arquitectura, sea del tamaño que sea, es una empresa. Y como tal debe comportarse: mientras el “departamento de ventas” se dedica a buscar dinero debajo de las piedras, el de RRPP se dedica a poner buena cara al resto del mundo y hacer lo posible para generar una buena opinión de la empresa.

    Por lo tanto, cuando Herzog y demás colegas hacen esas declaraciones, no están dirigidas a arquitectos que sepan mínimamente de que va el cotarro (como mucho a estudiantes flasheados y futura mano de obra barata)si no al peluquero, al frutero, el transportista…(y no me da la gana escribir ambos géneros) que dirán: “mira, hay un arquitecto muy bueno que se llama XXX que está haciendo una ciudad ecológica y sostenible”, y por lo tanto el político de turno cuando le apetezca otra archistar llamará a XXX, porque cuando presente el proyecto, los votantes, esos que nunca ven salsa rosa y no les gusta Bisbal, pensarán que ya iba siendo hora de que en su ciudad también se hicieran cosas ecológicas y futuristas.

    Así pues, entiendo perfectamente la doble moral de estas empresas, y creo que el tiro debería apuntar más bien a quien irresponsablemente difunde información engañosa (prensa), utiliza los fondos públicos para fines poco… públicos(políticos) y los propios representantes profesionales que no se levantan contra estos atropellos como hiciera Andreas Gobiet.

    A mi no me molesta en absoluto que alguien trabaje para Gadaffi o Nazarbayev, no creo que la labor de los arquitectos hoy tenga la capacidad de mejorar o empeorar una sociedad, así que el país seguirá su curso con o sin arquitectura. Es decir, si ya se ha decidido construir un “Palacio de la Paz y la Reconciliación”, lo mejor que puedo hacer como arquitecto es que me paguen por hacerlo yo (para ejemplos mas cercanos, véase a Moneo y el edificio en El Grande de Avila: que han jodido la plaza? si, pero no Moneo que ha hecho el edificio, sino el que ha dicho que ahí se puede construir eso).

    nacho

    marzo 8, 2011 at 14:13

  3. Fantástico artículo, profunda la reflexión, invita a un esencial debate interno. Gracias por compartirlo.

    Pablo De Souza

    marzo 8, 2011 at 14:26

  4. La verdad es que no se qué añadir a lo que habéis escrito hasta ahora.

    Si el texto de JMER ya da para pensar, la puntilla de Daniel otorga un punto de vista en el que no había pensado anteriormente.

    Y a eso hay que sumarle que en temas ético-morales, encontrar una respuesta es todavía más difícil si cabe, aunque sea una paradoja.

    A pesar de todo, voy a intentarlo.

    Es cierto que muchas de las cosas que hoy consideramos obras de arte (las que citas, Daniel, en tu comentario, las pirámides…) provienen de régimenes totalitarios. Sin embargo me resisto a pensar que la actitud a seguir frente a los hechos que denuncia el post de JMER sea el de ser espectadores y esperar a que el tiempo les juzgue.

    Creo, además, que no es totalmente comparable, pues si bien es cierto lo que comentas, también es cierto que eran otros tiempos y no había “otros régimenes” para los que trabajar. No había elección. Los arquitectos como Foster, Zaha, H&M, Nouvel… sí que tienen elección, en realidad pueden permitirse el lujo que nadie más puede hacer: elegir al cliente. Y de entre todos los clientes a quien elijen? Pues a determinados régimenes de “ética laxa” o “asíncrona” (lo que les va bien a unos pocos no les va bien a la gran mayoría). De este modo se aseguran que podrán materializar cualquier cosa que sean capaces de imaginar, ya que no encontrarán las restriccciones habituales de otros lugares, a saber: legislaciones, trámites administrativos, presupuestos cerrados, días festivos, sindicatos, derechos humanos….

    Visto así no se quién está al servicio de quien: si el arquitecto del dictador de turno o al revés. Y eso, por tanto significa estar favoreciendo estos regimenes, algo que no puede ni debe quedar en silencio.

    Carlos

    marzo 8, 2011 at 14:59

  5. Carlos, estoy completamente de acuerdo y de hecho mi comentario buscaba hacer cosquillas un poco.
    Lo has explicado perfectamente.

    Sólo creo que quizá nos aventuramos a dar una categoría que no les corresponde a lo que hacen estos “archistars”. Es decir: hoy son famosos, pero dentro de 40 años (o de 100) nos acordaremos de todas sus obras? Siquiera de alguna?

    Daniel - CCAD

    marzo 8, 2011 at 17:47

  6. Los desmanes de los líderes de “regímenes poco democráticos” siempre están sustentados en las miserias de su pueblo, eso no debe olvidarse y un lider de la arquitectura mundial debería ser también un lider en el control del dinero con el que se compra su jet privado. No se que haría yo llegado el caso. De todas formas, nuestro querido CSCAE está por la labor de que no nos convirtamos en archistars y con ese propósito y no otro, malpensados, nos cobra 50 euracos más IVA anuales por acceder a la plataforma de concursos, que entiendo que no es más que una base de datos vía web. Si es que no se les escapa un detalle para echar una mano en estos tiempos de escasez.

    JCM

    marzo 9, 2011 at 9:51

  7. Fantástico post Jmer. Sólo un comentario de edición: creo que le forma correcta para el título debería ser: “Does Starchitecture LOVE Dictatorships?”. El verbo rector de la frase es el “does”. (Do they love him?, Does he love him?, etc.) Te lo comento más que nada por la visibilidad que tiene un título. En fin, dale una vuelta a ver que te parece, y ,por favor, borra este comentario que no aporta nada al debate del post en cuestión. Saludos, y como siempre, enhorabuena por el blog.

    Javier

    marzo 9, 2011 at 12:46

  8. Gracias Javier!. Tengo el ingles atravesado esta semana…. ^_^

    jmer73

    marzo 9, 2011 at 13:07

  9. Pues yo si me pagaran la centésima parte que a uno de esos STAR creo que accedería a trabajar para China, Tunez, Libia o Dubai….
    Debemos luchar porque la obras no se den a dedo…….. pero si me la dieran a mí creo que no me quejaría, inmoral?? seguramente, pero también me parece inmoral que los jóvenes nos tengamos que ir del país para poder trabajar.
    Por cierto que tampoco me importaría hacer un proyecto básico y dos maquetas por 12000€ dentro de España, si ven algún ayuntamiento interesado…

    amarilis

    marzo 9, 2011 at 13:18

  10. Todos tenemos unos principios y de nosotros depende hasta donde queremos llevarlos. Ellos/as vendieron su alma al diablo para aumentar sus cuentas corrientes (en el paraíso fiscal correspondiente) y egos personales. Para mí no tienen perdón, eran completamente conscientes de lo que hacían y ahora lo único que pueden hacer es levar el ancla de sus yates y desaparecer.

    Enhorabuena por la Web a los miembros de N+1. Llevo un tiempo siguiendo vuestros Posts y hasta hoy no me había decidido por dejar un comentario; intentare a partir de ahora participar un poco más. La verdad es que comparto en gran medida vuestra forma de pensar. Espero que cumpláis muchos años más.

    P.D.: Como mi intención es participar un poco más, que mejor que comenzar recomendando una buena lectura (o eso creo). Recomiendo leer: INTRODUCCIÓN A LA ARQUITECTURA, DE: FERNANDO AGRASAR QUIROGA (muy buen profesor de la Universidad de la Coruña). Recomiendo sobre todo la parte final del libro, donde analiza los siguientes edificios:

    ADALBERTO LIBERA: LA OFICINA DE CORREOS DE ROMA.
    MANUEL GALLEGO: MUSEO DE BELLAS ARTES DE CORUÑA.
    JOHN HEJDUK: CENTRO SOCIOCULTURAL, A TRISCA, SANTIAGO DE COMPOSTELA

    Francisco Martinez

    marzo 9, 2011 at 19:27

  11. Gracias Francisco!, bienvenido!.
    Y gracias por las recomendaciones lectoras!.

    Amarilis, tengo que decir que lo que señala Carlos es bastante claro. No se trata de quienes estan en la tesitura de robar la gallina o pasar hambre, esto es, de quienes harian de tripas corazon por algo que les reportaria unos honorarios que probablemente no sumarian en toda una vida de trabajo porque no tienen otra. Se trata mas bien de que si algo caracteriza a ciertos arquitectos es que estan en posicion de poder elegir. Si, ya se, los condicionantes de una empresa con 1.400 empleados no son los de una de 100, 50, o uno. Pero esta excusa…. o mejor esta tesis de la voracidad de la propia empresa la he visto aplicada con demasiada frecuencia en cuestiones que cualquier tacharia de delicadas y que parecen pasar en nuestra profesion con cierta laxitud. ¿Y si no fuera Kazajstan y fuera Korea del Norte? ¿Y si el proyecto fuera para Kim Jong Il? ¿Hay niveles de tolerabilidad en lo dictatorial?. Como digo, no es facil responder a esto, en cualquier caso exige un compromiso personal. Muy personal.

    Es cierto que pasados los años, queda el edificio, pero… Foster por ejemplo en “Cuanto pesa su edificio Mr. Foster” habla (Con vehemencia) de su rechazo a reproducir la cupula del Reichstagg en el concurso porque le parecia un reflejo del gobierno totalitario del Kaiser. Y estamos hablando de una cupula, de un edificio por el que habian pasado muchos años (y que de facto tenia una cupula originalmente) y de un pais (La Alemania reunificada) con todas las garantias democraticas. ¿Como se vera el palacio de la paz con los años? ¿Se vera solo el edificio? ¿O alguien puesto en la posicion de Foster con el Reichstagg tendra las mismas dudas sobre lo que representaba y porque lo hacia…… ?

    Nacho, bienvenida sea cualquier opinion que genere debate. En este caso creo que mi enfoque era mas relativo al fuero interno de cada uno. esta claro que una vez hecho estan las RR.PP. las notas de prensa, y que no va uno a decir “I love working for dictators” (Aunque igual es un mercado…). Una vez dicho esto no se trata de que el edificio sea mejor o peor, sino de que todo el proceso se tiñe de un matiz politico “a origen” que no es ajeno a cierto concepto moral (Aunque no soy de los que me guste mezclar la comida y el alma). En cualquier caso, se sea arquitecto o frutero o de ver a la Esteban, hay excusas que (por no pedidas) no me parecen de recibo. Ya digo, me recuerdan demasiado a las de Beyonce et altri.

    jmer73

    marzo 9, 2011 at 20:22

  12. A mi no me molesta que trabajen para regímenes totalitarios si no esa actitud “Grouchesca” de “estos son mis principios y si no le gustan… tengo otros”
    Muchos de estos arquitectos están muy alejados de las ideas que tenían cuando empezaron y me parece que no es tanto por un proceso de evolución como de la necesidad de alimentar las empresas que han creado.

    albertof.

    marzo 9, 2011 at 20:58

  13. Pienso que Albertof tiene razón pero yo aun iría más lejos. Desde sus mansiones es muy difícil ver la realidad y mas cuando no la quieres ver, por que esa realidad te perjudica. Dicen por ahí que cuando uno ha conocido el lujo es muy difícil dejarlo, supongo que algo de esto hay, viven en su burbuja y no quieren que les estalle; por lo tanto SI a todo y vamos tirando. Hay ciertos personajes-estudios de este mundillo que me desconciertan, por ejemplo OMA (la tienda que OMA proyecto en Nueva York para Prada, para mi es una obra sobresaliente, pero luego van a Dubai y hacen eso…,sobran las palabras); yo incluso diría que si ciertos personajes-estudios aparcasen sus motos de titanio (irónicamente hablando) podrían llegar a ser buenos profesionales-técnicos pero para ello lo primero que deberían hacer es bajarse de esa nube en la que viven, mirar a su alrededor y ser más humildes.

    Francisco Martinez

    marzo 9, 2011 at 21:48

  14. [...] + artículo publicado en n+1 etiquetas:arquitectura, artículo, política [...]

  15. ese fernnado agrasar quiroga pertenece a una secta religiosa muy peligrosa

    pepe

    marzo 5, 2012 at 20:44


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