n+1

Aquí también hay que leer compulsivamente (LFC)

Bellos y Graciosos

with 9 comments

Parece que pasada la época de los fastos, la arquitectura del showbiz y los negaedificios insostenibles, de los presupuestos escritos en una servilleta y los modificados a lo que valga, por que yo lo valgo, esta habiendo una avalancha de entrevistas en la prensa generalista que trae consigo un cierto tufillo de “Cualquier tiempo pasado fue mejor….. para mi”.

Vimos ya la de Alejandro Zaera la semana pasada – por la que les agradecemos en lo que vale el magnifico debate -, asistimos algo asombrados a las de Eisenmann y Perea sobre el Gaias en múltiples medios de comunicación (sobre las que ya hablaremos, we promise) y el asunto no parece que tenga trazas de decaer. Es la hora de hacer balance. Eso si, un balance bastante peculiar.

Peculiar porque en casi todas ellas se respira por parte de las arquiestrellas -hace tiempo que se viene haciendo- una desconexión total con la realidad que les rodea: no solo con la crisis económica, empleada únicamente como coletilla al uso; tampoco en lo tocante a la sostenibilidad – Que ya es el nuevo Feng Sui, del que todo el mundo habla y que nadie en realidad tiene en cuenta – sino, sobre todo, en lo que respecta a las circunstancias propias que conforman los aspectos mas básicos de sus encargos y su relación con las (nefandas) instituciones españolas.

Tomemos un ejemplo breve y paradigmático, El articulo aparecido en Plataforma Arquitectura sobre la casita que Jacques Herzog se ha construido en Tenerife.

Independientemente de cómo sea o deje de ser la casa, o del dato curioso de que se nos escamotee la localización, por lo visto para evitar que hordas de fans enfervorecidos acudan en manada cual si aquello fuera Graceland, pero en pixelado, nos llama la atención un párrafo que cierra el artículo.

Se lo reproducimos por su interés:

[…] en España las instituciones, los alcaldes, tienen sensibilidad respecto a la arquitectura. Saben cuál es su importancia y no enfocan los proyectos sólo en términos de utilidad sino también de estética. Quieren que los edificios sean bellos y graciosos. Estas serian las razones por las que le gustaría trabajar en ese país.

Uno no sabe si vive en la misma España que Herzog o en una tierra paralela de las de DC Comics, vibrando a todo vibrar en otra longitud de onda.

Que los alcaldes tengan o no sensibilidad estética es algo difícil de defender como punto a favor de las instituciones locales de este país. Lo normal seria decirle a monsieur Jacques, que si por algo se han caracterizado los alcaldes españoles estos últimos años es por su total falta de sensibilidad. Quizá porque entendemos nosotros, pobres mortales, que la autentica sensibilidad es aquella que dimana, en primer lugar, de no dejar las arcas públicas como un erial. Sobre todo de no hacerlo por darse pisto sin tener en absoluto en cuenta las necesidades de sus municipios. Eso que Monsieur Jacques llama “La utilidad” y que a groso modo consistiría en no construir, por ejemplo, un centro de congresos descomunal con un mantenimiento impagable, un uso bajísimo y –eso si- un PEM que haría temblar a Charles Foster Kane.

Pero, independientemente de estas cuestiones, es difícil de defender porque personalmente la capacidad estético-sensible de un alcalde es algo que nos da absolutamente igual cuando lo que de él queremos es que sea honesto y que sea eficiente. No tengo ninguna necesidad de saber si es de balaustrada o de acero corten, si bebe los vientos por Mies o en cambio le privan las obras de Dios S.A.

Vean un ejemplo, el alcalde protagonista del ultimo capitulo del, por otra parte magnifico y muy necesario, libro de Llatzer Moix “Arquitectura Milagrosa” quería tener en su municipio obras construidas de los “mejores arquitectos” (signifique esto lo que signifique). Isozaki y Miralles fueron en su momento los elegidos. El propio libro describe como para conseguirlo hubo un concurso en el que ganó (parafraseo) quien tenia que ganar. Podríamos alabar la supuesta sensibilidad del señor alcalde dado que en cierta medida coincide, o podría coincidir, con nuestros gustos estéticos, lo que no dejaría de ser un trampa saducea ya que lo que deberíamos es saber que sensible o no, lo que hubo allí tiene todas las trazas de ser un concurso a dedo y por tanto una prevaricación como un piano de cola.

En otras palabras, que el resultado nos guste más o menos, no mejora las actitudes ni el fin justifica los medios.

¿Sensibilidad? No gracias. Honradez, eficiencia y sobre todo, la ley. No necesito nada más. De hecho prefiero que no haya nada más.

Pero es que además, nos aclara monsieur Herzog que esta hecho todo un hispanista, que los alcaldes españoles quieren que los edificios sean “Bellos y graciosos”. Complicado tema este de la belleza, tanto que –igual que la sensibilidad- uno preferiría que quedara al margen cuando de una licitación pagada con dineros públicos se trata. Lo que los señores alcaldes entiendan por bello, o lo que entienda Jacques Herzog ya puestos, es algo que no debería considerarse jamás un factor en esa ecuación, ya que los pros conllevan los contras y estos son infinitamente más peligrosos y considerablemente más numerosos que aquellos. La asepsia, la disolución de la personalidad de quien es gestor y no mecenas tan necesaria en este país es, con pocas excepciones, lo deseable.  Bastante malos son los jurados en muchas ocasiones como para añadirle de regalo a la tremenda levedad con que muchas veces se toman la tarea, las infulas sensibles de un alcalde con alma de Borgia sobrevenido.

Vean, el artículo nos dice que Jacques Herzog esta aprendiendo español. Quizá por eso emplea la palabra “graciosos”, de gracia, en la primera y quinta acepciones del término que nos ofrece el DRAE:

1. f. Cualidad o conjunto de cualidades que hacen agradable a la persona o cosa que las tiene. U. t. en sent. fig.

5. f. Habilidad y soltura en la ejecución de algo.

Sin embargo, sin saberlo Monsieur Jacques (Ah, el subconsciente), nosotros entendemos que las más aplicables serian la tercera y la sexta:

3. f. Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita.

6. f. Benevolencia y amistad de alguien.

Pues de ello, y de no otra cosa, se trata cuando los cimientos para este ensalzamiento de los alcaldes patrios se basa en ese “Aesthetic over Utility” y en esa sensibilidad cuyo carácter personal no deja de estar teñido de despotismo ilustrado y de mecenazgo con el dinero ajeno con el único objetivo de cumplir unas ambiciones políticas que consisten las mas de las veces en la auto perpetuación con horizonte de cuatro años. De esas gracias, estos lodos. Estos encargos digitales. Estos concursos para que gane quien tiene que ganar. Estos sueldos vergonzosos a los elegidos que cobran por hacer (mal) y cobran por arreglar. Estos dispendios insoportables para las haciendas publicas sin el menor asomo de responsabilidad por parte de ninguno de los intervinientes. De ahi este parque de edificios, autenticas ballenas blancas varadas, cuya mera existencia supone, y supondrá, una carga insoportable en los años venideros.

“Bellos y graciosos”. Quizá seria más propio decir que aquí lo que ha primado es el “Bellas y Ambiciosas”, titulo de una muy carnal soap opera hispano-venezolana que en España emite Veo: las cosas hechas con igual nivel de euforia erótico-festivalera al aroma del colágeno…y la misma y tristisima escasez de guión en el que cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.

About these ads

Written by Jose María Echarte

enero 24, 2011 at 19:00

9 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. De nuevo este texto debería remitirse a la Federación Española de Municipios… u organismo burocrático equivalente…

    Miguel

    enero 24, 2011 at 19:16

  2. ¿por qué la prensa, los medios de comunicación, las instituciones, los críticos y demás personal relacionado, tiene tantos problemas para presentar, mostrar, destacar o corresponder a algún arquitecto que realmente lo merezca y al que no sea tan sencillo dejar en evidencia?

    Paisano

    enero 24, 2011 at 19:59

  3. Paisano, sección de panegíricos y cielitografías por aqui

    Para digestiones rápidas sin pensar mucho, por aqui

    De nada.

    Pe

    enero 24, 2011 at 21:39

  4. La sensibilidad alcaldil se limita a los edificios emblemáticos? Y el resto de la ciudad? En vez de construirse la casa en Tenerife, imagino que en un paraje idílico, debería hacerlo en el extrarradio de algún municipio que yo conozco. Así conocería el verdadero ser de la política española.
    Apoyo la moción de Miguel.
    Saludos.

    JCM

    enero 25, 2011 at 9:39

  5. A mi me sorprende como una persona con su capacidad puede llegar a desconectar de la realidad y mostrase tan ingenua como para reducir la sensibilidad de los alcaldes a los edificios “emblemáticos”, desde luego tendrán mucha sensibilidad con él y los que juegan en su liga pero con el resto de arquitectos y ciudadanos…

    albertof.

    enero 26, 2011 at 14:03

  6. […] + articulo publicado en nmas1.wordpress.com etiquetas:artículo, opinion […]

  7. Sin Alcaldes Se Vive Mejor…

    …os recomiendo este articulo:

    http://www.fedeablogs.net/economia/?p=9074

    Javier

    enero 31, 2011 at 12:03

  8. En Galicia se habla desde hace tiempo con insistencia del “feismo”, que describe la situación de desbarajuste y horror urbanístico que reina en la comunidad.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Fe%C3%ADsmo_%28arquitectura_gallega%29

    Es un problema cultural muy complejo, pero creo que la contribución de los alcaldes al problema ha sido enorme. Me gustaría ver al señor Herzog haciendo ese comentario Cangas, Muxía, Fisterra…
    Lo más grave es que no hace falta irse al rural para encontrar ejemplos. El que fuera alcalde de A Coruña durante 15 años, solía aparecer en prensa prometiéndole al pueblo cosas como un puente “estilo Vecchio de Florencia”, un rascacielos “estilo Chicago” y luego permitía el derribo de edificios racionalistas emblemáticos porque, según su juicio personal (o su sensibilidad), eran feismos.

    Como bien dice el artículo, necesitamos más honradez y eficiencia y menos “sensibilidad” por parte de los alcaldes.

    Nesquik

    febrero 24, 2011 at 19:52

  9. […] Tímidamente, y en suelo patrio, teníamos que haberlo supuesto con la aparición de congresos que, apoyados en una frugalidad de escaparate -un muy vendido “menos”- parecían rebelarse contra los anteriores excesos –el ahora perseguido, sobre el papel, “mas”-. Una lastima que entre los ponentes (Junto a otros de interés real que desde luego no eran la cabeza de cartel) se encontraran algunos de los representantes no ya del “mas” sino hasta del “por”, entendido este como multiplicación, o como “más ubérrimo”. Jacques Herzog anduvo por allí. El mismo Jacques Herzog que se mostraba encantado de que: […]


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 347 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: