Archivo para diciembre 2007
Chámpiñon scuér
Esta imagen, distribuida por la Gerencia de Urbanismo local, muestra cuál será el perfil del centro histórico de Sevilla una vez que finalicen las obras del nuevo mercado de la plaza de la Encarnación, proyecto del alemán Jurgen Mayer, que declaró en su día estar orgulloso de levantar la "nueva catedral" de la ciudad. Hay que estar muy seguro de uno mismo para decir eso precisamente en Híspalis.
Es esa mancha blanca y amorfa de la izquierda:
El proyecto no ha estado exento de polémica desde el
momento de su adjudicación y aún hoy, cuando se encuentran acometidas
gran parte de las obras, sigue generando odios y pasiones, en especial
entre la clase política.
El Partido Andalucista ha decidido ponerse las
setas por montera y salir con ellas a la "corrida de la oposición" pidiendo
su paralización y derribo. Las setas, y el tranvía recientemente
inaugurado, que prometía desmantelar si ganaba las pasadas elecciones municipales.
Cuántos trenes urbanísticos ha perdido Sevilla en el último siglo por políticas como ésta.
Qué tarde ha llegado a tantas cosas.
Y suma.
Y sigue.
(Y no, aún no me ha dado tiempo a echarte de menos, guapa)
Un alemán, un libio y un irlandés
Estrechos y altos, muy altos, son algunos de los rascacielos más
emblemáticos del mundo. Torres que, haciendo gala de la arrogancia que
supone ganarle terreno al cielo, exhiben los nombres propios de
deportistas, rockeros y hasta jefes de Estado.
Ese es el caso de la Tour Gaddafi, rascacielos que se convertirá en el techo de África y que
ha sido bautizado con el nombre del megalómano presidente de Libia. Sus
250 metros de altura, distribuidos en 60 pisos se yerguen en Dakar (Senegal).
La
financiación de este coloso, que supera los 250 millones de dólares,
corre a cuenta del Fondo Libio de Inversión para África. El skyscrape acogerá un complejo hotelero, residencial y administrativo.









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